Una elección costosa y llena de dudas

Una elección costosa y llena de dudas

Parece que en Chihuahua la democracia no solo es un derecho, sino también un lujo. Con la reciente reforma al Poder Judicial y la decisión de elegir jueces y magistrados mediante voto popular, el Instituto Estatal Electoral (IEE) ha puesto sobre la mesa una cifra que ha dejado a más de uno con la ceja levantada: **378 millones de pesos**.

Según Yanko Durán Prieto, presidenta del IEE, el presupuesto ha sido “muy razonado” y “estudiado” para evitar excesos. Sin embargo, el monto sigue siendo alarmante, sobre todo considerando que ni el gobierno estatal ni el propio instituto tenían previsto este gasto en su planificación anual. Ahora, el Congreso del Estado deberá aprobarlo, y la gran pregunta es: ¿realmente es indispensable gastar tal cantidad de dinero en este proceso?

La justificación del IEE suena más a un intento de suavizar el golpe que a una verdadera explicación detallada. Se mencionan costos en impresión de boletas, contratación de personal y “socialización del proceso” (es decir, difusión en redes y colaboraciones con instituciones), pero ¿dónde está el desglose exacto de estos gastos? ¿Cuánto cuesta cada rubro? ¿Es necesario gastar tanto en una elección que ni siquiera estaba contemplada en el presupuesto?

Además, se habla de la instalación de 14 asambleas distritales y la contratación de 900 personas para supervisar el proceso, asegurando que no se necesitará personal adicional porque se hará en “espejo” con la elección federal. Si esto es cierto, ¿por qué el costo sigue siendo tan elevado?

En tiempos donde el discurso oficial está lleno de llamados a la austeridad, la aprobación de este presupuesto sería una bofetada a la ciudadanía.