Enfermeros del Hospital Infantil exigen estabilidad laboral y el fin del acoso institucional

Enfermeros del Hospital Infantil exigen estabilidad laboral y el fin del acoso institucional

La situación de los trabajadores del Hospital Infantil pone sobre la mesa una problemática que se repite en muchas instituciones de salud: la falta de estabilidad laboral para quienes sostienen el sistema con su esfuerzo diario. Más de 150 enfermeros han trabajado durante años bajo contratos temporales de apenas 15 días, sin acceso a derechos plenos y con la constante amenaza de no ser renovados. Este esquema no solo genera incertidumbre, sino que también limita su desarrollo profesional y su acceso a prestaciones esenciales.


El reclamo de basificación no es solo una demanda legítima, sino una cuestión de justicia social. La legislación laboral establece que quienes sustituyen a personal de base por más de seis meses deben recibir el mismo estatus, pero esta norma no se ha cumplido. Además, la carga laboral que enfrentan estos trabajadores es desproporcionada, con jornadas extendidas y exigencias de guardias extras sin garantías de permanencia.

Es evidente que el sistema de contratación eventual, diseñado para cubrir necesidades temporales, se ha convertido en una estrategia para evitar compromisos laborales de largo plazo. Sin embargo, esta práctica no solo afecta a los trabajadores, sino también a la calidad del servicio que reciben los pacientes. Un personal con condiciones precarias no puede brindar la mejor atención posible si vive con el temor constante de perder su empleo.

El llamado de los enfermeros no es solo una exigencia sectorial, sino una advertencia sobre la fragilidad del sistema de salud cuando se prioriza la flexibilidad laboral por encima del bienestar de quienes lo sostienen. Es momento de que las autoridades escuchen y actúen, garantizando condiciones dignas para el personal de salud y, con ello, fortaleciendo el derecho de toda la población a una atención de calidad.