Andrea Chávez, Ariadna Montiel y Mayra Chávez: Salud como Plataforma Política

Andrea Chávez, Ariadna Montiel y Mayra Chávez: Salud como Plataforma Política

En medio de una crisis hospitalaria en Chihuahua, la senadora juarense Andrea Chávez Treviño solicitó licencia en el Senado bajo el pretexto de recorrer instalaciones del ISSSTE y evaluar sus condiciones. Sin embargo, su presencia en hospitales no tuvo un impacto real en la solución de los problemas, y su decisión parece más un intento de posicionamiento político que un compromiso genuino con la salud pública.

La solicitud de licencia de Chávez Treviño no puede entenderse sin su trasfondo político. Lo que se presenta como gestiones en materia de salud parece más bien una jugada política para reforzar la presencia de ciertos grupos en el estado y marcar distancia de sus adversarios internos.

Aunque Andrea Chávez no forma parte del grupo de la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, su movimiento se da en un contexto donde Mayra Guadalupe Chávez Jiménez, delegada de Bienestar en Chihuahua, es la principal apuesta de Montiel para la gubernatura en 2027.

Un Intento de Control Político y una Delegada Inoperante

Mientras Andrea Chávez intentaba vender la idea de su compromiso con la salud, en Chihuahua la delegada Mayra Chávez Jiménez fracasaba en el control de la asamblea “La Clínica es Nuestra”. Lo que debía ser un ejercicio de participación terminó en una confrontación entre derechohabientes del ISSSTE y las autoridades presentes. Pacientes cansados de promesas vacías y un sistema colapsado tomaron la palabra a la fuerza, exigiendo soluciones a la falta de médicos, medicinas y equipo en hospitales.

La improvisación y desconocimiento de la realidad por parte de la delegada fueron evidentes. Convocar a una asamblea sin preparación ni respuestas concretas en un hospital prácticamente en ruinas solo exacerbó el descontento ciudadano. Su falta de liderazgo quedó al descubierto cuando la reunión se salió de control y terminó en gritos y reclamos, sin ningún avance real para los derechohabientes.

 

 

La Secretaría del Bienestar, bajo el mando de Ariadna Montiel, impulsa programas sin diagnósticos claros, delegando responsabilidades en comités ciudadanos en lugar de asumir su papel en la solución del problema.

Lo que ocurrió en Chihuahua refleja la incapacidad de los funcionarios responsables de la salud en el estado. Entre visitas políticas disfrazadas de gestiones, asambleas sin rumbo y discursos huecos, los derechohabientes del ISSSTE siguen pagando las consecuencias de un sistema colapsado. La salud no es un botín político, pero para quienes buscan posicionarse en 2027, parece serlo.