Jáuregui y Loya: omisión e indiferencia ante el terror en Coyame

Jáuregui y Loya: omisión e indiferencia ante el terror en Coyame

El reciente ataque armado en Coyame sigue dejando en evidencia la falta de control del gobierno estatal sobre la violencia en Chihuahua. Se ha confirmado que los agresores utilizaron armas de alto calibre con proyectiles de al menos 10 centímetros, lo que demuestra la capacidad bélica de los grupos criminales que operan en la región. Pero lo más preocupante es que hubo amenazas directas contra los policías que se encontraban en la zona, dejando claro que el crimen organizado no solo desafía al Estado, sino que lo hace con total impunidad y a plena luz del día.

En redes sociales, los atacantes lanzaron un mensaje explícito dirigido a los agentes municipales y comandantes, advirtiéndoles que no respalden a ciertos grupos criminales. “Es la primera y última advertencia”, advierten en su publicación, donde aseguran tener nombres, fotos y videos de los elementos que consideran enemigos, y amenazan directamente a un mando policiaco. Este tipo de mensajes públicos confirman que los criminales se sienten con poder para controlar territorios y dictar órdenes sin que la autoridad los frene.

Mientras todo esto ocurre, el secretario general de Gobierno, quien está en funciones debido a la convalecencia de la gobernadora Maru Campos tras una cirugía, destina recursos para otros asuntos y se enfoca en su campaña política para la presidencia municipal, en lugar de priorizar la crisis de seguridad. Su omisión es un reflejo del desinterés con el que el gabinete estatal está manejando esta situación.

Por su parte, el secretario de Seguridad Pública, Gilberto Loya, y el fiscal del estado, César Jáuregui Moreno, siguen ofreciendo explicaciones insuficientes, mientras los ataques en Coyame se repiten sin que haya una respuesta contundente. La violencia en el municipio no es un hecho aislado, sino una escalada que ya tuvo episodios en noviembre de 2024 y enero de 2025, y que sigue cobrando fuerza ante la inacción de las autoridades.