Secretaría de Hacienda: el mayor deudor de Pensiones Civiles y el riesgo de quiebra del sistema
El colapso financiero de Pensiones Civiles del Estado de Chihuahua (PCECh) es una bomba de tiempo que el gobierno estatal parece decidido a ignorar. Los datos más recientes revelan una deuda de 9,550 millones de pesos por parte de entes públicos afiliados, pero lo más escandaloso es que el principal moroso es la propia Secretaría de Hacienda (SH), que adeuda 6,401 millones de pesos.
Sí, el mismo órgano encargado de administrar los recursos estatales es el que más dinero debe, evidenciando un manejo irresponsable y posiblemente negligente de las finanzas públicas. Mientras el gobierno exige disciplina fiscal a ciudadanos y empresas, él mismo incumple sus obligaciones, poniendo en peligro la estabilidad del sistema de pensiones de los trabajadores estatales.
Los otros grandes deudores: una red de omisiones
Aunque Hacienda encabeza la lista con la deuda más escandalosa, no es el único ente que ha evadido sus pagos:
– Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH): 1,971,435 pesos
– Juntas Central y Municipales de Agua y Saneamiento (JCAS y JMAS): 816,709 pesos
– Otras dependencias estatales: 360,740 pesos
Estos organismos, que dependen de recursos públicos, han acumulado adeudos millonarios sin que se conozcan sanciones o acciones contundentes para obligarlos a pagar. La UACH, por ejemplo, recibe financiamiento estatal y federal, pero aún así mantiene una deuda considerable con Pensiones Civiles. Lo mismo ocurre con las Juntas de Agua, que gestionan ingresos propios mediante el cobro a los ciudadanos, pero han evadido su responsabilidad con el sistema de pensiones.
La Secretaría de Hacienda tiene la obligación de garantizar el pago a Pensiones Civiles, pero su deuda equivale a casi dos tercios del total adeudado por los entes públicos. Esto no es un simple retraso administrativo: es un saqueo institucionalizado que refleja las prioridades del gobierno actual.
Mientras tanto, la crisis en PCECh se agrava, afectando la atención médica, los medicamentos y las jubilaciones de miles de trabajadores del estado.
El gran misterio es por qué la Secretaría de Hacienda no ha pagado. ¿Se desviaron los fondos a otros proyectos? ¿Hay una crisis interna que no se ha hecho pública? Lo que es claro es que el gobierno está permitiendo el deterioro de una institución clave sin ofrecer ninguna solución real.
El modelo actual de PCECh no es sostenible si el principal deudor es el mismo gobierno que debería garantizar su estabilidad. Sin una intervención inmediata para recuperar los fondos, el colapso del sistema de pensiones no es una posibilidad remota, sino un destino casi asegurado.
La pregunta sigue en el aire: ¿por qué el gobierno de Chihuahua no paga lo que debe? Mientras los burócratas en Hacienda sigan pateando la deuda, los trabajadores del estado seguirán siendo las verdaderas víctimas de esta crisis anunciada.
El secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña, declaró que es una prioridad que las dependencias deudoras se pongan al corriente con Pensiones Civiles del Estado. Sin embargo, estas declaraciones parecen ser meras promesas vacías, ya que no se han implementado acciones concretas para resolver la situación.
Mientras los funcionarios estatales insisten en que la deuda será saldada “cuando haya recursos”, miles de trabajadores y pensionados siguen enfrentando retrasos en la atención médica, escasez de medicamentos y un sistema que se tambalea al borde del colapso. La realidad es clara: si el gobierno realmente quisiera solucionar esta crisis, ya habría tomado medidas efectivas. Pero hasta ahora, solo hay discursos sin resultados.
