Entre respaldo militar y mando civil: choque de posturas por la Guardia Nacional

Entre respaldo militar y mando civil: choque de posturas por la Guardia Nacional

El diputado local por Morena, Cuauhtémoc Estrada, defendió en declaraciones públicas la necesidad de fortalecer la Guardia Nacional bajo la coordinación del Ejército, destacando que en materia de seguridad, “no es una cuestión de partidos” y que, sin importar su origen político, las autoridades estatales y municipales están demandando mayor presencia militar ante el avance de la delincuencia.

Estrada subrayó que la inseguridad no distingue colores y que incluso gobernadores, fiscales y secretarios de seguridad de otras fuerzas políticas han mostrado disposición a respaldar el despliegue de las fuerzas armadas.

“Cuando tratamos de fortalecer a la Guardia Nacional, veo a estados gobernados por el PAN o PRI que cierran filas y coadyuvan con el Ejército”, expresó.

Sin embargo, este posicionamiento contrasta con el del dirigente estatal del PRI y diputado federal, Alex Domínguez, quien tras votar en contra de la nueva reforma de la Guardia Nacional en la Cámara de Diputados, advirtió que el oficialismo está renunciando al mando civil y cediendo el control total de la seguridad pública a la Secretaría de la Defensa Nacional.

Para el PRI, el fortalecimiento del Ejército no implica otorgarle la conducción directa de tareas que corresponden a instituciones civiles.

Domínguez acusó que la reforma abandona el objetivo de profesionalizar las policías locales y cuestionó qué papel tendrá la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana si todo queda en manos castrenses.

Mientras Morena insiste en unificar el esfuerzo nacional en torno a las Fuerzas Armadas, el PRI advierte sobre una “peligrosa militarización” de la seguridad pública, señalando que los homicidios y el crimen organizado avanzan mientras se debilita la estrategia de prevención y justicia civil.