De la Sierra al Río Bravo: Chihuahua se desangra entre desapariciones, crimen y despojo
Chihuahua acumula más de 4 mil personas desaparecidas en lo que va de 2025.
Las cifras crecen, el mapa se ensancha y el patrón se repite: hombres jóvenes, niños migrantes, mujeres rurales, ejidatarios desplazados.
Todos ellos víctimas de una estructura de violencia que se expande desde la Sierra Tarahumara hasta la frontera con Estados Unidos.
El más reciente informe de Red Lupa, publicado por el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD), documenta una tendencia alarmante: aunque Ciudad Juárez bajó sus cifras de desapariciones (de 1,004 a 976 en un año), el fenómeno crece con fuerza en el resto del estado.
Al corte del 16 de mayo de 2025, el registro estatal alcanzó las 4,042 personas desaparecidas, superando los 3,710 del año anterior.
– Guadalupe y Calvo: la sierra convertida en zona de guerra
En el sur del estado, Guadalupe y Calvo presenta la mayor tasa de homicidios per cápita y una alarmante concentración de desapariciones.
Según el informe, el municipio forma parte de un corredor controlado por el crimen organizado donde confluyen el narcotráfico, la tala ilegal, los megaproyectos extractivos y el desplazamiento forzado de comunidades indígenas.
Lejos de ser un tema de números, la violencia en esta región es estructural: se disputa el territorio, no solo entre cárteles, sino también entre las comunidades que lo habitan y las empresas mineras que buscan apropiárselo.
– Juárez: menos casos, mismos riesgos
Mientras tanto, Ciudad Juárez sigue siendo el municipio con más casos absolutos.
Si bien hay una ligera reducción, los factores de riesgo siguen intactos: rutas migratorias controladas por grupos criminales, desapariciones de mujeres, desapariciones forzadas de menores, ejecuciones impunes.
El informe señala que Juárez, junto con Ojinaga y Asunción, forman parte de un corredor de alto riesgo para migrantes, donde operan tanto el Cártel de Juárez como el de Sinaloa.
– Menores, mujeres y migrantes: las principales víctimas
El informe indica que el 13% de las personas desaparecidas son menores de edad, con un predominio de niños (60.29%).
También aumenta el porcentaje de mujeres desaparecidas, que hoy representan más del 15% del total.
Las víctimas no son cifras, sino comunidades enteras golpeadas por la impunidad.
– El Estado, ausente
Chihuahua fue clasificado por Red Lupa como de “nivel medio inferior” en gravedad, pero esta etiqueta se queda corta frente al contexto real.
El crecimiento de desapariciones en municipios pequeños, sin presencia institucional fuerte, sugiere un abandono progresivo del territorio por parte del Estado.
Las cifras son el síntoma; la impunidad, el diagnóstico.
