Viajes de lujo y discurso de austeridad: encuesta revela el costo político de las vacaciones de figuras de Morena
Un verano marcado por viajes internacionales, gastos elevados y declaraciones polémicas ha colocado a varios integrantes y allegados a Morena en el centro de la crítica pública, evidenciando una profunda contradicción con el discurso de austeridad republicana que el partido y la presidenta Claudia Sheinbaum han promovido como bandera política.
De acuerdo con la encuesta “Los viajes de Morena” realizada por la casa demoscópica Polister, el 77% de los consultados conoció los viajes de Andy López Beltrán —hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador— a Japón, así como el del diputado Ricardo Monreal Ávila a España.
Más de la mitad de los encuestados consideraron “mal” o “incorrecto” que líderes y cercanos a Morena vacacionen en destinos de lujo.
La percepción negativa es contundente: 76.76% opina que estos hechos contradicen el modelo de austeridad impulsado por López Obrador, y más del 70% asegura que esto ha deteriorado su opinión sobre el partido.
Entre los episodios más comentados están:Andy López Beltrán, captado en Tokio hospedado en un hotel de $7,500 pesos por noche, quien respondió a la polémica denunciando “espionaje y acoso”.
Ricardo Monreal Ávila, diputado federal, quien al ser cuestionado por su viaje de aniversario a Madrid respondió:
“Prefiero quedar mal con la oposición que con mi esposa”.
Mario Delgado, dirigente nacional de Morena, fotografiado en Portugal.
José Ramón López Beltrán, otro hijo del expresidente, visto en el resort cinco estrellas Vidanta Riviera Maya, propiedad del empresario Daniel Chávez, cercano a López Obrador y beneficiado con concesiones durante su sexenio.
El caso de José Ramón revive viejas polémicas, como la “Casa Gris” en Houston, vinculada a contratos de Pemex.
En defensa, López Beltrán argumentó en redes: “No soy funcionario público. No tengo ningún cargo ni manejo recursos del gobierno… quien trabaja con honestidad también merece descanso”.
La encuesta advierte que, más allá de las explicaciones individuales, la imagen de Morena enfrenta un desgaste real por el contraste entre su discurso y las acciones de algunos de sus miembros y allegados.
