PAN intensifica presión contra Cruz Pérez Cuéllar por infiltración criminal en la Policía Municipal de Juárez
En menos de un mes, la dirigencia estatal y legisladores del PAN han lanzado una ofensiva política directa contra el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, acusando infiltración criminal en la Policía Municipal y exigiendo la destitución de su titular, César Omar Muñoz Morales.La presidenta estatal del partido, Daniela Álvarez, señaló que dos casos recientes evidencian “la fiabilidad comprometida” de la corporación:
1. La detención de Galdino P. J., alias El Monster, implicado en la masacre de la familia LeBarón, quien al momento de su captura portaba el uniforme de policía municipal.
2. El asesinato de un presunto líder criminal en la colonia Jardines de Aragón, ocurrido este lunes, quien era escoltado por dos policías municipales —fuera de servicio pero armados con equipo oficial— y que también murieron en el ataque.
“No es posible que la policía proteja al crimen, porque eso significa que la ciudad está perdida”, advirtió Álvarez, reclamando un programa urgente de depuración con controles de confianza estrictos y transparentes.
La legisladora local Xóchitl Contreras endureció el tono, acusando al alcalde de usar las mesas de seguridad para filtrar información al crimen organizado.
“Si no puede o no quiere limpiar la Policía, renuncie”, lanzó.
Contreras subrayó que el problema no es aislado, sino estructural: policías vinculados con criminales de alto perfil, uso de armas oficiales en actividades ajenas a la corporación y presunto encubrimiento desde la propia presidencia municipal.
“La ciudad no puede seguir siendo rehén de la corrupción, la impunidad y la delincuencia disfrazada de autoridad”, dijo.
Ambas voces panistas coinciden en que, de no actuar con rapidez, Pérez Cuéllar asumirá corresponsabilidad política y moral por la continuidad de la infiltración criminal en la corporación juarense.
En el trasfondo, el tema se mueve en un terreno políticamente delicado: Juárez es la pieza más grande del tablero electoral municipal, y la seguridad —o la percepción de su ausencia— puede convertirse en la bandera con la que la oposición busque debilitar al alcalde en su aspiración de futuro político.
