Morena se contradice: acusa corrupción en Chihuahua, pero arrastra sus propios escándalos

Morena se contradice: acusa corrupción en Chihuahua, pero ellos mismos están en controversia y entredicho

Las recientes declaraciones de la presidenta nacional de Morena, quien señaló supuestos actos de corrupción en el gobierno de la gobernadora Maru Campos, contrastan con la actuación de su propia bancada en el Congreso del Estado.

La polémica se centra en que la Comisión de Fiscalización, presidida por la diputada morenista, Leticia Ortega no ha presentado pronunciamientos o señalamientos, ni ha actuado con firmeza frente a los casos que ahora denuncia su dirigencia nacional.

Incluso, se señala que los legisladores morenistas mantienen una relación complaciente con el auditor superior, a quien en cada comparecencia reconocen con deferencias, pese a que los resultados de la Auditoría Superior del Estado suelen contradecir el discurso de su partido a nivel nacional.

A ello se suman los temas pendientes, como la auditoría a programas de Bienestar durante la gestión de Juan Carlos Loera o las denuncias en contra de la senadora Andrea Chávez, que tampoco han tenido seguimiento.

Y si de corrupción se trata, los grandes representantes de Morena tampoco se libran: ahí están los escándalos de este verano que involucraron a figuras como Mario Delgado, Adán Augusto López Hernández y Andy López Beltrán, cercanos al círculo presidencial.

En este contexto, la contradicción es evidente: mientras la dirigencia nacional de Morena denuncia corrupción en Chihuahua, sus propios diputados locales callan, encubren y terminan siendo cómplices del mismo sistema que dicen combatir.

Como dice el dicho: “cuando tú señalas a alguien con un dedo, hay tres dedos que te señalan a ti”.