Empresarios perfilan a Jorge Treviño y otros líderes como opciones del PAN para la alcaldía de Chihuahua
Ante la apertura que impulsa la dirigencia nacional del Partido Acción Nacional (PAN) para las elecciones de 2027, empresarios chihuahuenses comienzan a preparar sus propios perfiles para contender por cargos públicos, particularmente la presidencia municipal de Chihuahua, donde el partido busca renovar liderazgos y conectar nuevamente con la ciudadanía.
El nombre de Jorge Adolfo Treviño Portilla, presidente de COPARMEX Chihuahua, ha tomado fuerza en los últimos días como una posible carta ciudadana del PAN, respaldada por el sector empresarial.
Sin embargo, no es el único perfil en análisis: Norma Sánchez (CANACO), René Espinoza (INDEX) y Álvaro Bustillos (UGRCH) también son mencionados como figuras con proyección local y reputación sólida.
De acuerdo con fuentes cercanas a los organismos empresariales, COPARMEX, INDEX y CANACO han iniciado conversaciones discretas para construir un bloque de propuestas y presentar candidatos con trayectoria limpia, liderazgo probado y capacidad técnica, cualidades que, consideran, podrían generar confianza ante un electorado cada vez más escéptico.
El mensaje del sector privado es claro: ni Jáuregui, ni De la Peña, ni Manque Granados reúnen —en su opinión— las condiciones necesarias para encabezar un proyecto que mantenga al PAN competitivo en la capital.
La preocupación central entre los empresarios es evitar que Morena capitalice el desgaste del blanquiazul, especialmente tras el avance que registra el partido guinda en Ciudad Juárez, donde su fuerza electoral podría ser determinante en la elección estatal.
La asamblea estatal del PAN celebrada recientemente dejó ver señales de apertura inéditas.
Entre los mensajes más comentados estuvo el anuncio de que la militancia ya no será un requisito indispensable para ser candidato, lo que en palabras de algunos panistas se traduce como un reconocimiento tácito de que “no hay perfiles ganadores internos para 2027”.
En este contexto, la dirigencia nacional del PAN analiza candidaturas ciudadanas en municipios clave como Chihuahua, donde el partido conserva estructura, pero muestra signos de desgaste.
Los números no son alentadores: en Juárez, Morena aventaja ampliamente a cualquier coalición, mientras que en la capital los resultados son favorables sólo si en la boleta aparecen figuras como Marco Bonilla o Maru Campos.
La gran interrogante es si el partido lograría sostener esa ventaja con perfiles como César Jáuregui o Santiago De la Peña, ambos señalados por sectores internos como opciones poco competitivas.
La situación interna tampoco ayuda. En chats y grupos de operadores panistas circulan mensajes de inconformidad como “Cualquiera menos Jáuregui” o “Con Santiago no operamos, anularemos el voto”, evidenciando una fractura que la dirigencia local no ha logrado contener.
Mientras tanto, se critica que la presidenta estatal del partido dedica más tiempo a reuniones sociales y comidas políticas que a organizar al partido, al tiempo que en Palacio de Gobierno se insiste en promover a Santiago De la Peña, un perfil de origen priista que aún enfrenta resistencias para ser aceptado por las bases panistas.
En este escenario, los empresarios consideran que la llegada de un perfil fresco, confiable y sin vínculos partidistas podría ser la carta de rescate para Acción Nacional.
Figuras como Treviño Portilla, Sánchez, Espinoza y Bustillos encajan en esa narrativa: exitosos, institucionales y con reconocimiento ciudadano.
Si el PAN decide abrir formalmente la puerta a candidatos externos, Chihuahua podría convertirse en el primer laboratorio político de una estrategia nacional que busca reconstruir la imagen del partido desde la sociedad civil.
Mientras tanto, los empresarios ya mueven sus piezas con discreción, confiando en que el 2027 marque el regreso del liderazgo empresarial a la vida política del estado.
