Ordena Maru esconder corrupción en los contratos
En Palacio se apagó la luz de la transparencia.
De la noche a la mañana, todos los contratos públicos del Gobierno del Estado desaparecieron de la plataforma oficial.
Sin aviso, sin explicación y sin que el Instituto de Transparencia (ICHITAIP) diga ni “pío”.La orden, dicen, vino desde arriba.
¿Motivos?
Solo se puede especular, pero el movimiento es tan torpe como revelador.
Si el gobierno que presume honestidad decide esconder su propio gasto, es porque algo se les está moviendo bajo la alfombra.
La opacidad ya no es accidente: es protocolo.
Nómina familiar, versión DeliciasYa se publicó, pero vale la pena recordarlo.
En Delicias, el alcalde Jesús Valenciano tiene (o tuvo) a varios parientes cobrando en la nómina municipal.
Los nombres no mienten:
Luis Omar y Edgar Iván Valenciano García en Parques y Jardines, mientras José Luis Limas Fortanel, Luis Gerardo Limas Mendoza, Daniel Alberto y Óscar Arturo Limas Rodríguez —familia política del edil— aparecen en áreas como Servicios Generales y Bomberos.
Lo curioso es que la dirigente estatal del PAN, Daniela Álvarez, hace poco señaló a Cruz Pérez Cuéllar por presunto nepotismo.
En casa azul, sin embargo, los árboles genealógicos florecen en nómina.
Y nadie se asoma con tijeras.
La marcha azul y su nueva app
Tras la marcha “Juntos y Fuertes:
¡Chihuahua no se rinde!”, que reunió a unas 20 mil personas en la capital, Daniela Álvarez ya anunció que el PAN buscará replicar el movimiento en otras regiones del estado.
Dice la dirigente que es una muestra de “ciudadanía activa”, aunque en los hechos fue una marcha de puro acarreo.
El nuevo intento de “relanzamiento” incluye una app del PAN, pensada para sumar juventudes y futuros aspirantes rumbo a 2027.
En otras palabras, el panismo ya se digitalizó: ahora los simpatizantes podrán registrarse desde el celular… y desde ahí intentar revivir el voto que se les escurrió en 2024.
La reforma que nadie quiso votar
En el Congreso federal, los diputados aplazaron la reforma sobre la fecha de la revocación de mandato.
La iniciativa buscaba empatar el ejercicio con las elecciones intermedias, pero nadie quiso cargar con el costo político de moverle al calendario presidencial.
En resumen: la congelaron.
Y como todo en San Lázaro, se guardará “para mejor momento”, es decir, cuando convenga.
Guachochi exige justiciaMientras en las ciudades se habla de apps y reformas, en la Sierra el tema es la vida.
El asesinato de Marvin, un joven querido en Guachochi, despertó la furia y el dolor de una comunidad que ya no confía en nadie.
Las redes se llenaron de mensajes exigiendo justicia y denunciando el abandono:
“No somos Uruapan, pero somos Guachochi, un pueblo que está harto de los abusos”.
Entre lágrimas y rabia, los habitantes repiten una frase que cala más que cualquier discurso oficial:
“Merecemos vivir sin miedo. Nuestras vidas no son negociables.”
