Oposición señala a Martí Batres como operador de tensión previa a la marcha de Generación Z
Dirigentes de la oposición acusan a Martí Batres de operar una estrategia de presión callejera para desactivar la movilización juvenil.
Según PAN y PRI, la sorpresiva irrupción de la CNTE en el Zócalo —con bloqueos y confrontaciones con la policía— no fue casual, sino una maniobra que busca instalar un ambiente de riesgo y desalentar la participación del sábado.
Las cúpulas opositoras sostienen que la presencia del magisterio en las calles coincide de manera “demasiado oportuna” con la convocatoria de Generación Z, que exige la revocación del mandato de Claudia Sheinbaum y acusa al gobierno federal de controlar los tres poderes.
Para los líderes consultados, la difusión de imágenes de choques, petardos y disturbios funciona como un mecanismo de disuasión que busca inhibir la asistencia a las protestas.Desde la CNTE rechazan la versión y aseguran que sus movilizaciones responden únicamente a demandas laborales sin resolver.
Sin embargo, en la oposición insisten en que Batres, ahora director del ISSSTE, habría activado a las bases magisteriales para condicionar el clima previo a la marcha de jóvenes y colectivos ciudadanos.
“Es la típica estrategia de generar temor a través de escenas de confrontación”, afirmó uno de los dirigentes consultados.
