Comunidades serranas quedan sin suministros tras suspensión de rutas por violencia
La circulación de mercancías y el transporte de personas hacia la zona serrana que comprende Atascaderos, en el municipio de Guadalupe y Calvo, se encuentra prácticamente detenida luego de los hechos de violencia ocurridos en carreteras de la región y del asesinato de tres operadores de camiones madereros.
Esta información no ha sido confirmada por autoridades y proviene de reportes que han comenzado a circular en internet y en redes sociales, así como de mensajes compartidos por habitantes y comerciantes de la región, ante la ausencia de comunicados oficiales.
De acuerdo con dichos reportes, empresas y transportistas que abastecen alimentos, combustible y otros insumos decidieron dejar de ingresar a la zona, al no considerar seguro el tránsito por las vías que conectan a estas comunidades con ciudades como Parral.
Entre los trayectos suspendidos se encuentra el que comunica a Atascaderos con El Ocote.
La ausencia de camiones de carga y pipas se ha prolongado por varios días, lo que ha derivado en la escasez de productos básicos en Atascaderos y también en localidades cercanas como Los Frailes y El Durazno, esta última ubicada en el municipio de Tamazula, Durango.
Los mismos reportes señalan que la falta de mercancía obligó a comerciantes locales a cerrar sus establecimientos, mientras que la única gasolinera de la zona habría suspendido operaciones tras agotar sus reservas, sin que hasta ahora haya sido posible el ingreso de nuevos proveedores.
A esta situación se suma la suspensión del transporte de pasajeros.
Según la información difundida, el autobús que cubre la ruta El Durazno–Parral dejó de operar desde hace varios días, lo que ha incrementado el aislamiento de los habitantes.
Hasta el momento, no existe posicionamiento oficial sobre estas versiones.
Mientras tanto, las comunidades de esta región serrana permanecen en una situación de desabasto e incomunicación, de acuerdo con los reportes que circulan en medios digitales.
