PAN sin árbitro: adelantamientos de Daniela Álvarez y Santiago de la Peña desordenan el tablero político
En el PAN de Chihuahua se percibe un escenario sin árbitro rumbo al proceso electoral, luego de que tanto la dirigente estatal del partido, Daniela Álvarez, como el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña, han comenzado a moverse en clave de campaña, lo que ha generado un desorden tanto al interior del partido como en el propio gobierno estatal.
La falta de una figura que ponga orden ha provocado un ambiente de competencia abierta, con un “todos contra todos” marcado por adelantamientos políticos, en un contexto donde la alcaldía de Chihuahua aparece como el principal espacio en disputa ante un panorama adverso para la gubernatura.
Este reacomodo ha llevado a que quienes deberían fungir como árbitros también jueguen en la cancha, intensificando las tensiones internas y desplazando el enfoque institucional.
En esta dinámica también aparece César Jáuregui, cuya actuación es leída como irresponsable, pese a que existe —según se comenta en los propios círculos políticos— un expediente delicado en el escritorio de la gobernadora que podría sacarlo de la contienda.
Asimismo, se menciona a Manque Granados, a quien se le reconoce como principal ventaja el factor de género, aunque su desempeño es visto como discreto dentro del actual escenario.
Mientras tanto, el tablero político se mueve entre aspiraciones personales y jaloneos internos, dejando de lado temas clave como el cierre de filas y el respaldo a la gobernadora Maru Campos.
La percepción es que varios actores han olvidado “cuidarle las espaldas” a la mandataria y concentrarse en entregar la administración de manera ordenada, privilegiando en cambio la disputa anticipada por espacios de poder.
