Escala a niveles inéditos la guerra sucia en el PAN por la alcaldía de Chihuahua

Escala a niveles inéditos la guerra sucia en el PAN por la alcaldía de Chihuahua.

La disputa anticipada por la candidatura del PAN a la alcaldía de Chihuahua comenzó a escalar entre descalificaciones, versiones difundidas en columnas políticas y señalamientos para favorecer a uno de los aspirantes y demeritar a los demás.

En la contienda interna aparecen los nombres de Alan Falomir, Manque Granados, Jorge Soto, Carlos Olson, Alfredo Chávez, César Jáuregui , Santiago de la Peña y Rafael Loera, quienes son identificados como los principales perfiles con aspiraciones rumbo al proceso electoral de 2027.

En las últimas semanas, el ambiente político se ha caracterizado por la difusión de versiones, apodos y ataques entre distintos grupos del panismo, mientras diversas columnas políticas han publicado información que apunta a una supuesta definición adelantada en favor del secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña.

Las versiones han provocado inconformidad entre diversos actores políticos, quienes consideran que el titular de la Secretaría General de Gobierno ha dejado de desempeñar el papel institucional que históricamente ha correspondido a ese cargo.

De acuerdo con estas posturas, en gobiernos anteriores el secretario general fungía como un árbitro encargado de mantener la estabilidad política, contener los conflictos internos y evitar confrontaciones entre los distintos grupos. Sin embargo, ahora sostienen que el propio Santiago de la Peña ha entrado de lleno a la disputa política, siendo señalado como uno de los principales actores de la confrontación interna.

La percepción entre algunos panistas es que, en lugar de moderar los ánimos y construir acuerdos, la Secretaría General de Gobierno se ha convertido en un actor político dentro de la competencia por la candidatura, alimentando la narrativa de una guerra sucia al interior del partido.

A ello se suma el señalamiento de que la dirigencia estatal del PAN, encabezada por Daniela Álvarez, no ha logrado contener las diferencias entre los distintos grupos internos, mientras algunos militantes consideran que su atención está concentrada en otros proyectos políticos, dejando sin conducción el proceso interno rumbo a la alcaldía.

El escenario contrasta con las declaraciones que en su momento realizó el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, quien afirmó que en Morena era donde los aspirantes “se iban a matar” por las candidaturas. No obstante, en Chihuahua, la disputa por la candidatura panista a la presidencia municipal comienza a mostrar un nivel de confrontación que refleja una competencia cada vez más intensa entre los propios panistas.

A la guerra interna también se ha sumado el frente digital. En redes sociales circulan imágenes elaboradas con ayuda de inteligencia artificial, encuestas utilizadas para posicionar a un aspirante por encima de otro, así como diseños, videos y publicaciones que buscan ridiculizar o magnificar los errores de los distintos contendientes. La escalada ha llegado a tal punto que el propio César Jáuregui ya manifestó públicamente su preocupación por este tipo de prácticas. Todo indica que en el PAN no estaban acostumbrados a una confrontación interna de este nivel, y el riesgo es evidente: cuando concluya el proceso de definición de la candidatura, alguien tendrá que reconstruir la unidad del partido. La tarea no será sencilla, porque si algo caracteriza a la clase política es que las heridas y los agravios rara vez se olvidan.