“Morena creó su propio Waterloo” por regreso de Rocha Moya”: Francisco Sánchez
El regreso y posterior solicitud de licencia de Rubén Rocha Moya al gobierno de Sinaloa evidencia, según el coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano en el Congreso local, Francisco Sánchez Villegas, las disputas internas y contradicciones que existen dentro de Morena.
El legislador calificó como un “espectáculo” lo ocurrido con el gobernador sinaloense y sostuvo que su retorno al cargo, seguido de una nueva licencia, revela la existencia de “peleas intestinas” dentro del régimen.
“Morena creó su propio Waterloo”, afirmó Sánchez Villegas, al señalar que el caso es consecuencia de la protección que, a su juicio, el gobierno federal y la Presidencia de la República han brindado a Rocha Moya y a políticos señalados en investigaciones relacionadas con solicitudes de extradición hacia Estados Unidos.
El diputado cuestionó además que la presidenta Claudia Sheinbaum haya señalado que se enteró del regreso de Rocha Moya mediante una publicación en redes sociales y que, posteriormente, el mandatario volviera a solicitar licencia.
Sánchez Villegas sostuvo que, si Morena realmente quisiera retirar su respaldo al gobernador, debería avanzar en acciones como el desafuero y plantear desde el Senado de la República la desaparición de poderes en Sinaloa, ante lo que consideró una situación de ingobernabilidad.
El emecista también cuestionó el cambio de postura de algunos liderazgos morenistas que recientemente defendían públicamente a Rocha Moya y ahora cuestionan su regreso al gobierno estatal.
“Son los mismos que ayer le gritaban, le vibraban, que no estaba solo. Son los que en el Senado de la República gritaron: ‘No está solo’”, señaló.
Para Sánchez Villegas, esta contradicción muestra un régimen que modifica sus posiciones de acuerdo con sus intereses políticos: primero respalda al gobernador y posteriormente le da la espalda ante un escenario de mayor presión.
El coordinador de Movimiento Ciudadano consideró que lo ocurrido representa apenas el inicio de una crisis mayor para Morena y cuestionó que las decisiones relacionadas con el caso de Rocha Moya no necesariamente se estén tomando desde Palacio Nacional.
A su juicio, el episodio deja expuestas las pugnas internas y la falta de una definición clara del gobierno federal frente a la situación política que enfrenta Sinaloa.
