Jáuregui toma ventaja en encuesta cara a cara de Chihuahua en Directo
Jáuregui no se va del PAN aunque no le den candidatura
¿Alito viene a darle RCP a la alianza PAN-PRI?
Hay una encuesta que seguramente va a dar mucho de qué hablar dentro del PAN, y no precisamente porque muestre una contienda cerrada.
Chihuahua en Directo realizó su propio estudio de opinión pública para conocer cómo se encuentra hoy la contienda entre los aspirantes panistas a la Presidencia Municipal de Chihuahua. El ejercicio se levantó del 20 al 25 de agosto mediante 500 entrevistas cara a cara con ciudadanos de la capital, distribuidos entre las zonas Norte, Oriente y Poniente.
Y aquí hay que hacer una precisión importante. No fue encuesta telefónica ni consulta en redes sociales. Fueron ciudadanos entrevistados directamente en la calle.
El dato que más llama la atención aparece cuando se pregunta por quién votaría hoy, suponiendo que la elección fuera en este momento. El 63% de los 500 entrevistados respondió que por ninguno de los aspirantes mencionados.
Sobre el total de la muestra, César Jáuregui registra 16.8%, Santiago de la Peña 5.7% y Rafa Loera 5.5%.
Pero la encuesta hace también otro cálculo, tomando solamente a los 181 ciudadanos que sí mencionaron a algún aspirante.
Y ahí la fotografía cambia por completo.
Entre quienes sí expresaron una preferencia, Jáuregui alcanza 45.3%, mientras Santiago de la Peña obtiene 15.5% y Rafa Loera 14.9%.
Es decir, entre quienes ya dijeron por quién votarían, Jáuregui prácticamente triplica a De la Peña.
Eso sí, tampoco hay que hacer trampa con los números. Ese 45.3% corresponde únicamente a los 181 entrevistados que sí mencionaron a un aspirante. Sobre los 500 ciudadanos consultados, Jáuregui representa 16.8%.
Y quizá ahí está justamente una de las lecturas más interesantes de esta medición.
La contienda no está definida.
El 35.4% asegura tener totalmente decidido su voto, mientras que 29.7% todavía no sabe por quién votaría y 19.8% reconoce que podría cambiar de decisión.
En conocimiento de los perfiles también aparece arriba Jáuregui. 70.1% dijo conocerlo, seguido por Rafa Loera con 57.5%, Manque Granados con 49.1% y Santiago de la Peña con 45.2%.
Cuando se pregunta quién es el aspirante más conocido, Jáuregui obtiene 31.3% sobre el total de entrevistados. Y entre los 318 ciudadanos que mencionaron a algún aspirante, concentra 48.1%, seguido por Rafa Loera con 14.2% y Santiago de la Peña con 12.6%.
También sale arriba cuando se pregunta quién está mejor preparado para gobernar.
Sobre el total de la muestra, 64.2% respondió ninguno. Jáuregui obtiene 16.8%, Santiago de la Peña 5.5% y Rafa Loera 4.9%.
Entre los 175 ciudadanos que sí mencionaron a algún aspirante, Jáuregui alcanza 46.9%, Santiago de la Peña 15.4% y Rafa Loera 13.7%.
Y mientras los nombres se mueven, la ciudadanía también está diciendo qué quiere.
La honestidad aparece como principal atributo con 27%, seguida por tener resultados con 25.2%. Después vienen la experiencia con 17.6% y conocer los problemas de la ciudad con 14.7%.
Pertenecer a determinado partido apenas representa 0.8%.
Los problemas también están bastante claros. La seguridad encabeza las preocupaciones con 34.8%, seguida por calles y baches con 14.5%, agua con 14.3% y corrupción con 14.1%.
El transporte público aparece con 5.3%, mientras desarrollo económico y empleos llega a 4.3%.
Y hay otro dato que seguramente también estará bajo la lupa panista.
El PAN registra 40.3% de intención de voto sobre el total de los 500 entrevistados, frente a 22.1% de Morena. El 25.4% dijo no saber, 7% anularía su voto, el PRI obtiene 3.1% y Movimiento Ciudadano 1.2%.
Pero entre quienes sí tienen definido el partido, la ventaja panista crece hasta 59.5%, frente a 32.6% de Morena.
Así que la fotografía de Chihuahua en Directo tiene varios matices, pero uno resulta difícil de ignorar.
Entre quienes ya tienen una preferencia por un aspirante, César Jáuregui aparece hoy claramente arriba.
Y mientras el PAN conserva una ventaja importante como partido, todavía hay una cantidad considerable de ciudadanos que no ha decidido.
En pocas palabras, Jáuregui toma ventaja, pero nadie puede cantar victoria.
En un encuentro con medios de comunicación, que él mismo adelantó que estará realizando con mayor frecuencia, dejó claro que después de 43 años de militancia no contempla abandonar el partido simplemente porque alguna decisión no le guste.
Dicho de otra manera, si la candidatura no termina en sus manos, no habrá portazo ni cambio de camiseta.
Jáuregui sostuvo que está en Acción Nacional por convicción y no por la posibilidad de obtener un cargo. Incluso defendió al PAN como el mejor instrumento político que tiene el país para enfrentar los problemas de México, aunque reconoció que el partido también ha cometido errores.
Y mientras habla de su permanencia en el partido, también empieza a colocar otro tema sobre la mesa que resulta bastante interesante para la contienda.
Según Jáuregui, en Chihuahua hay una parte importante del electorado que no tiene una identidad partidista definida. Hay ciudadanos que pueden tener simpatías, pero que no necesariamente se sienten identificados con un partido.
Ahí es donde, a su juicio, el candidato puede hacer la diferencia.
Porque un perfil que logre conectar con quienes no necesariamente piensan igual que el PAN puede terminar sumando votos que de otra manera no llegarían.
Y aquí está lo interesante.
Mientras la discusión interna del PAN se concentra en quién tiene más posibilidades de quedarse con la candidatura, Jáuregui está poniendo el foco en los ciudadanos que están fuera de esas disputas internas.
No basta con tener militancia, estructura o una camiseta partidista. También hay que convencer a quienes no tienen decidido jugar con ningún partido.
Y quizá por eso tampoco resulta menor que Jáuregui haya anunciado que estos encuentros con medios serán más frecuentes.
Parece que el exfiscal decidió aumentar su presencia pública y hablar directamente de lo que está viendo en el escenario político.
Por lo pronto, ya dejó dos mensajes bastante claros.
Si la candidatura no es para él, no se va del PAN.
Y para ganar una elección, el candidato tendrá que ir mucho más allá del voto panista.
El PRI ha mantenido actividad política en Chihuahua, y buena parte del oxígeno que recibió en la pasada elección vino precisamente de la alianza con el PAN en 2024. Ahora, con 2027 en el horizonte, el tricolor vuelve a mover su estructura y este domingo llega Alejandro Moreno a Chihuahua.
Alito viene a tomar protesta a mil 380 priistas a los que el partido llama “defensores”, pero que en los hechos son aspirantes que buscan quedarse con algún espacio en la próxima contienda.
Y el número no es menor.
Alejandro Domínguez ha mantenido al PRI en movimiento en Chihuahua, prácticamente haciéndole RCP para que el partido siga con vida política. Ahora habrá que ver si esa reanimación alcanza también para mantener viva la alianza con el PAN.
Porque el escenario todavía no está definido.
El PRI tendrá que prepararse para competir con alianza o sin ella. Y si finalmente no hay acuerdo con el PAN, el tricolor tendrá que demostrar que esos mil 380 aspirantes no solamente sirven para llenar una lista, sino que existe una estructura capaz de sostener al partido por sí mismo en una elección que podría ser complicada.
La visita de Alito llega precisamente en medio de esa definición.
Y no viene solamente a tomarse la foto con los priistas. También sostendrá un encuentro con empresarios, lo que abre otro frente de atención para su visita a Chihuahua.
Además, Moreno llega con el reflector encima por el tono que ha tomado su confrontación con Morena. El dirigente priista ha endurecido sus señalamientos contra el partido oficialista y recientemente lo ha acusado de ser un “narcopartido”.
Así que habrá que escuchar qué dice en Chihuahua.
Porque si viene a respaldar al priismo local, a presumir estructura y a hablar de una posible alianza, el mensaje será uno. Si viene a marcar distancia y preparar al PRI para competir solo, será otro completamente distinto.
Por lo pronto, el PRI ya está moviendo a sus piezas.
Mil 380 “defensores” puestos en marcha, Alejandro Domínguez manteniendo vivo al partido y Alito llegando a Chihuahua justo cuando se empieza a decidir si la alianza PAN-PRI sigue respirando.
La pregunta entonces queda en el aire.
¿Alito viene a darle RCP a la alianza PAN-PRI o viene a preparar al PRI para sobrevivir por su cuenta?
