El PT amenaza con ir solo contra Morena
Brigitte cumple con el protocolo
Chaparro da una cátedra de unidad después de perder la coordinación
Estrada busca pasar al Congreso federal
Chávez respalda a Maru tras el revés de la Corte
La declaración de Reginaldo Sandoval ya elevó de nivel el reclamo del Partido del Trabajo contra Morena. El coordinador de los diputados federales del PT en el Congreso de la Unión no solamente cuestionó que Morena y el Verde hayan presentado sus coordinadores estatales, sino que aseguró que todavía falta cumplir el acuerdo para carear esos perfiles con las propuestas del PT.
Y el reclamo va más allá. Sandoval habla de “maltrato” a su partido, cuestiona la forma en que se definieron algunas candidaturas y pone sobre la mesa tres escenarios que van desde competir solos en algunos estados hasta ir sin Morena en los 17 o incluso romper la coalición y tomar otra ruta.
Esto ocurre después de que el viernes Tania Aguilar, dirigente estatal del PT en Chihuahua, asegurara que las declaraciones de Sandoval eran a título personal y que la alianza con Morena seguía firme. Pero ahora el coordinador de los diputados federales del PT vuelve a colocar el tema en el ámbito nacional y deja claro que la inconformidad no está cerrada.
Y aunque el amago de ir solos puede ser parte de la negociación para presionar a Morena, tampoco es un escenario que pueda tomarse a la ligera. El PT sabe que tiene capacidad para complicar elecciones si decide competir por separado y Morena sabe que perder a uno de sus aliados también tendría un costo electoral.
En Chihuahua el ejemplo es todavía más claro. Si el PT decidiera ir por separado, incluso con el reconocimiento que tiene Andrea Chávez entre sectores del electorado chihuahuense, terminaría dividiendo el voto de la 4T. Y eso podría poner en riesgo el objetivo que Morena y sus aliados tienen planteado para 2027, que es sacar al PRIAN del Gobierno del Estado.
Una competencia separada entre ambos partidos podría tener un efecto colateral en toda la elección de 2027, al dividir votos en contiendas por ayuntamientos, congresos estatales y el Congreso de la Unión, poniendo en riesgo mayorías que actualmente dependen de la suma de fuerzas entre Morena y sus aliados. En ese escenario, la división de votos también podría abrir espacios para que PAN y PRI obtengan triunfos en distritos, municipios y otras posiciones donde una candidatura unificada tendría una mayor concentración del voto opositor.
Por eso, detrás de la amenaza de Reginaldo Sandoval hay una negociación que todavía no está cerrada. El PT está reclamando que se respeten los acuerdos y que sus perfiles sean medidos frente a los que ya definió Morena.
La pregunta ahora es hasta dónde llegará ese amago. Porque si el PT realmente decide caminar solo, ya no estaríamos hablando solamente de una diferencia por las candidaturas, sino de una ruptura que cambiaría por completo el escenario de la coalición de la 4T.
Transcurrió todo el martes y prácticamente medio día del miércoles para que finalmente la dirigencia estatal de Morena, encabezada por Brigitte Granados, saliera a fijar postura sobre la designación del coordinador del partido en el estado.
El comunicado fue breve y cumplió con el protocolo de anunciar la coordinación para Cruz Pérez Cuéllar. Se habló de organización, unidad y de sacar al PRIAN del Gobierno del Estado, además de respaldar a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Pero más allá del contenido del comunicado, las señales que ha dado Brigitte Granados llaman la atención. Hasta ahora no ha publicado en sus redes sociales un mensaje personal de respaldo a Cruz Pérez Cuéllar, a pesar de que ya transcurrió más de un día desde que Morena hizo pública la definición.
Y esto cobra mayor relevancia por el contexto. Brigitte Granados ha mostrado afinidad con el proyecto de Andrea Chávez, quien finalmente no fue la designada como coordinadora estatal. La decisión terminó favoreciendo a Cruz Pérez Cuéllar y ahora la dirigencia estatal tiene que acompañar una definición que no era la que originalmente respaldaba.
Por eso, el comunicado puede leerse como el cumplimiento de una responsabilidad institucional, mientras que la ausencia de un mensaje personal y el tiempo que tomó emitir el posicionamiento dejan espacio para distintas lecturas políticas.
Sobre todo porque la encomienda que recibió Cruz Pérez Cuéllar por parte de la dirigencia nacional fue precisamente construir unidad entre los distintos actores de Morena, incluyendo a quienes pudieran haber quedado inconformes o desanimados después del proceso interno.
Ahí es donde las señales de Brigitte toman relevancia. No necesariamente significan una ruptura ni permiten afirmar que exista una decisión tomada sobre su futuro al frente del partido, pero sí muestran que el respaldo a Cruz, por lo menos públicamente, no ha tenido la contundencia que podría esperarse de quien encabeza Morena en Chihuahua.
Quien verdaderamente dio una cátedra de respaldo a la unidad de Morena y al proyecto que ahora encabeza Cruz Pérez Cuéllar fue el profe Martín Chaparro.
Y no deja de llamar la atención porque precisamente entre Chaparro y Cruz hubo diferencias. Sin embargo, esas asperezas quedaron atrás y el mensaje que el profesor publicó desde ayer deja claro que una cosa son las diferencias internas y otra muy distinta poner en riesgo la unidad del movimiento.
Chaparro reconoce que muchos de quienes lo acompañaron en el proceso quedaron desanimados, decepcionados e incluso enojados con la decisión. Él mismo dice compartir esos sentimientos. Pero en lugar de llamar a la ruptura, plantea que las diferencias no pueden convertirse en odio, descalificación o división.
Y ahí está quizá la parte más importante de su mensaje. Chaparro, uno de los fundadores de Morena y un personaje identificado con las bases del movimiento, deja claro que puede reconocer la decisión y al mismo tiempo mantener una postura crítica. No pone por delante a una persona ni una candidatura, sino al proyecto.
Cuauhtémoc Estrada ya se prepara para dar el salto del Congreso del Estado al Congreso de la Unión. El coordinador de los diputados de Morena en Chihuahua está listo para registrarse en el proceso interno de su partido para buscar una diputación federal, cuyo registro comenzará este jueves y permanecerá abierto hasta el 4 de octubre.
Ahora habrá que ver si otros diputados locales de Morena lo acompañan en la búsqueda de una candidatura federal. También está pendiente conocer si Estrada dejaría la coordinación de la bancada, si solicitaría licencia a su cargo como diputado local o si mantendría ambas funciones durante el proceso interno.
Y esto ocurre justo cuando en el Congreso del Estado están pendientes varios temas álgidos y controversiales que podrían llegar al Pleno en breve. Entre ellos está la propuesta para dar autonomía constitucional a la Fiscalía General del Estado, además de la Poniente 5 y la reforma a la Ley de Bienes relacionada con la enajenación de inmuebles.
Aunque todavía no hay fecha para que estos asuntos sean votados, se trata de temas que seguramente requerirán una posición clara de las distintas bancadas, particularmente de Morena.
Por eso, la eventual salida de Estrada hacia la contienda federal abre también la pregunta de cómo quedará la bancada morenista en el Congreso local justo cuando vienen decisiones importantes.
Después de que la Suprema Corte invalidara la legislación que contemplaba anular una elección cuando se acreditara la intervención del crimen organizado, Alfredo Chávez ya dejó claro que el PAN en el Congreso del Estado está dispuesto a entrarle a la nueva propuesta que envíe Maru Campos para tratar de llenar ese vacío.
Y Chávez no se guardó la crítica contra la Corte. El coordinador panista sostuvo que con esta resolución los ciudadanos se quedan prácticamente sin una herramienta para castigar en las urnas una elección en la que pudiera acreditarse la intervención del crimen organizado. Incluso lanzó una acusación bastante fuerte al señalar que la Corte “convalidó el narcopacto del gobierno a los más altos niveles de este país”.
Ahora la pelota está en la cancha de Maru Campos, quien anunció que enviará una nueva iniciativa. Chávez ya adelantó que su bancada la va a revisar, pero también dejó clara cuál será su prioridad al discutirla. Para el panismo, el problema central no está en la intervención extranjera, sino en la posibilidad de que grupos criminales metan las manos en una elección.
Así que el tema regresará al Congreso del Estado después del revés judicial, pero ahora con una nueva propuesta de la gobernadora y una postura panista que ya está definida. Falta ver qué mecanismos planteará Maru y, sobre todo, qué alcance tendrá la iniciativa cuando llegue al Legislativo.
