Fiscalía Anticorrupción pone bajo la lupa a Nancy Escárcega

Fiscalía Anticorrupción pone bajo la lupa a Nancy Escárcega

Se apagaron los aspirantes del PAN

Congreso sigue sin quitar las conexiones vía Zoom

Arranca el proceso electoral y la guerra de denostaciones


La Fiscalía Anticorrupción confirmó que mantiene abierta una investigación relacionada con Nancy Escárcega, magistrada del Tribunal de Disciplina Judicial y esposa del diputado de Movimiento Ciudadano, Francisco Sánchez Villegas, por la presunta intervención indebida para favorecer a su hermano, un hombre sentenciado por secuestro agravado que obtuvo una resolución judicial que le permitió acceder a un régimen de semilibertad.

Lo delicado de este expediente es que no se trata de una disputa partidista ni de un pleito político cualquiera. Se trata de una investigación que alcanza directamente a una integrante del órgano creado precisamente a la magistrada Nancy Escárcega.

Por si fuera poco, la semiliberación ocurrió q días de que los integrantes del Poder Judicial tomarán protesta, luego de ser electos bajo la Reforma al Poder Judicial.

Nancy Escárcega tomó protesta como magistrada el primero de septiembre de 2025. Apenas 17 días después, el juez Juan Carlos Erives Fuentes concedió a su hermano, Édgar Herman Escárcega, el beneficio de la semilibertad, pese a que enfrentaba una sentencia por secuestro agravado. La Fiscalía General del Estado impugnó esa determinación y posteriormente una Sala Penal dejó sin efecto aquella audiencia y ordenó que el procedimiento se repitiera ante otro juzgador.

A partir de ahí llegó la denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción, que ahora tiene que investigar si existió o no una intervención indebida de Nancy Escárcega en favor de su hermano. Y ahí es donde el asunto toma otra dimensión, porque no se está hablando solamente de una resolución judicial cuestionada, sino de una posible intromisión desde una posición de poder dentro del propio sistema de justicia.

El nombre del diputado local Francisco Sánchez aparece inevitablemente en esta historia por una razón muy concreta; es el esposo de la magistrada. Durante el proceso para que Escárcega llegará a la boleta y posteriormente al Poder Judicial, también hubo cuestianientos sobre si existieron acuerdos políticos detrás de su postulación.

Además, la campaña de Nancy Escárcega no estuvo libre de controversias. Durante el proceso electoral judicial presentó una denuncia por violencia política en razón de género contra el medio ZonaFree y Luz Estela Castro, a quienes señaló de impulsar una campaña en su contra. El propio expediente electoral registra esa denuncia, mientras que medios locales documentaron el enfrentamiento público que sostuvo con personajes identificados con el entorno del exgobernador Javier Corral, simplemente por llamarla “esposa” del diputado y decir que tenía vínculos con el exgobernador César Duarte. Luego se comprobó de forma tajante por el IEE que si había violencia política en razón de género en contra de la hoy magistrada.

Por eso ahora el expediente adquiere todavía más peso. Una magistrada que llegó al Poder Judicial y que ahora forma parte del Tribunal de Disciplina después de un proceso electoral marcado por cuestionamientos y confrontaciones públicas termina siendo investigada por la Fiscalía Anticorrupción a partir de hechos relacionados con una decisión judicial que benefició a su propio hermano.

Y precisamente por eso el caso importa. Si la reforma judicial pretende abrir una etapa distinta en materia de disciplina, independencia y rendición de cuentas, uno de sus primeros expedientes tendrá que resolverse con absoluta claridad. La investigación debe llegar hasta el fondo y establecer, con pruebas, si hubo o no intromisión de Nancy Escárcega, si existió alguna gestión indebida y, en su caso, quiénes participaron y bajo qué circunstancias. Porque si el nuevo sistema de justicia va a exigir cuentas a jueces y magistrados, este caso tendrá que demostrar que esa exigencia también alcanza a quienes forman parte del órgano encargado de vigilar a los demás.


Desde hace varias semanas se percibe un cambio en el ritmo de los aspirantes panistas a la alcaldía de Chihuahua. Aquellos encuentros, reuniones y recorridos que durante el verano aparecían con frecuencia en sus redes sociales prácticamente dejaron de formar parte de la conversación pública. Carlos Olson, Alfredo Chávez, Jorge Soto, Manque Granados y Alan Falomir han bajado considerablemente la exposición de sus actividades relacionadas con la búsqueda de la candidatura, mientras que César Jáuregui y Rafa Loera han seguido caminos mucho más independientes. Si bien ninguno de los primeros ha renunciado de manera directa a sus aspiraciones, su actuar comienza a dar la impresión de que están recibiendo la señal de mantener disciplina ante el escenario de una definición que pudiera estarse gestando desde Palacio de Gobierno.

Y eso llama la atención porque el proceso electoral ya arrancó formalmente este primero de octubre. Sin embargo, mientras algunos parecen haber entendido que la definición podría encaminarse hacia un acuerdo de unidad alrededor de Santiago de la Peña, otros simplemente dejaron de mostrar públicamente que están en la competencia. La diferencia es que Jáuregui y Loera han mantenido una ruta mucho más independiente, mientras que el resto parece haberse acomodado a la posibilidad de que la decisión termine tomándose desde la Casa de Cantera.

En ese escenario aparece Carlos Olson tratando de mandar la señal de que sigue en la pelea. Este jueves publicó un video en el que aseguró que ya tomó su decisión y que está listo para dar el siguiente paso, además de refrendar que continuará recorriendo Chihuahua y escuchando a la gente. El mensaje busca dejar claro que Olson no está fuera de la jugada, pero llega en un momento en el que la dinámica interna del PAN parece moverse hacia otro lado.

Porque Olson también ha sido de los que han pedido reglas claras para definir la candidatura. Y ahí está precisamente la contradicción que comienza a llamar la atención. Mientras públicamente sostiene que está listo para lo que viene, el escenario que se ha venido construyendo dentro del panismo parece apuntar cada vez más hacia una definición política mediante acuerdos y unidad, más que hacia una competencia abierta entre los aspirantes.

La pregunta entonces es qué papel terminarán jugando quienes todavía aparecen en la lista, pero que han reducido notablemente su actividad pública. Si existe un acuerdo para cerrar filas en torno a Santiago de la Peña, habrá que ver hasta dónde llega esa unidad y qué posición asumirán quienes hoy parecen estar bajando el volumen de sus aspiraciones. Y si no existe tal acuerdo, también habrá que explicar por qué varios dejaron de comportarse como aspirantes justo cuando comenzó formalmente el proceso electoral.

Porque en política, cuando varios dejan de moverse al mismo tiempo, también hay algo que leer. Y en el PAN, mientras Palacio de Gobierno parece avanzar hacia su propia ruta de definición, los aspirantes que hace apenas unas semanas hablaban de competencia y de reglas claras ahora parecen estar esperando a que alguien termine de poner las cartas sobre la mesa.


Increíble que, a estas alturas, el Congreso del Estado siga recurriendo a las sesiones vía Zoom para que algunos diputados participen en los trabajos legislativos. Este jueves, cuatro legisladores se conectaron de manera remota durante los trabajos previos de la Mesa Directiva, una práctica que también ha sido habitual incluso durante las sesiones del Pleno, pese a que ya transcurrieron más de cinco años desde que terminó la etapa de trabajo a distancia que dejó la pandemia de COVID-19.

El asunto ya se volvió una especie de pendiente permanente dentro del Poder Legislativo. Se habla de revisar las reglas, de analizar si debe mantenerse la posibilidad de que los diputados participen vía remota y de poner orden en una práctica que nació como una necesidad durante la emergencia sanitaria, pero que terminó quedándose como una alternativa recurrente para algunos legisladores.

Y ahora es Joss Vega quien vuelve a poner el tema sobre la mesa desde la presidencia del Congreso. El problema es que no sería la primera vez que un presidente de la Legislatura plantea la necesidad de revisar esta situación. Ya son varios los periodos en los que se ha hablado de modificar o limitar las participaciones vía Zoom sin que hasta ahora se concrete una solución.

Incluso Cuauhtémoc Estrada ha reconocido que el tema fue llevado a la Junta de Coordinación Política. El coordinador de Morena ha señalado que él mismo lo planteó desde tiempo atrás para que se revisara en la JUCOPO, aunque durante el periodo en que encabezó ese órgano tampoco logró que el asunto avanzara. Según explicó, había dejado planteado el tema y posteriormente correspondía a la presidencia de la Junta darle seguimiento.

Ahora, con Joss Vega al frente del Congreso, la participación de cuatro diputados mediante Zoom vuelve a exhibir que el asunto sigue sin resolverse. Y la pregunta ya no es solamente si técnicamente pueden conectarse a distancia, sino hasta cuándo el Legislativo va a seguir utilizando una herramienta que nació para una situación extraordinaria como parte de la normalidad de sus trabajos.

Porque han pasado más de cinco años desde la pandemia y el Congreso sigue discutiendo si sus diputados deben estar físicamente en el Congreso para cumplir con sus responsabilidades. Tres presidencias después, el Zoom todavía sigue sentado en la mesa junto con los diputados.


Arrancó formalmente el Proceso Electoral Local 2026-2027 y, con él, también comenzó a calentarse el pleito entre los partidos políticos. La primera muestra apareció en la propia sesión del Consejo Estatal del IEE, donde el representante de Morena, Félix Fernando Chacón Corral, salió a responder a los señalamientos de la representación panista y a rechazar la etiqueta de “narcopartido”, acusando a sus adversarios de intentar construir una “campaña de miedo”. Lo ocurrido en el órgano electoral deja desde el primer día una muestra bastante clara del tono que puede tomar la contienda.

Más que el intercambio puntual entre Morena y PAN, lo llamativo es lo que deja ver sobre el proceso que apenas comienza. Los señalamientos de “narcopartido” y la narrativa sobre presuntos vínculos con el crimen organizado hacia Morena, las respuestas de este partido contra el PAN y las acusaciones que seguramente terminarán también en denuncias ante las autoridades electorales ya forman parte de la disputa política. Lo ocurrido en el IEE apenas fue el primer capítulo de una confrontación que seguramente irá subiendo de intensidad conforme avance el calendario electoral.

Y la guerra de mensajes no se quedó dentro del Instituto. Este mismo jueves apareció un nuevo espectacular con un ataúd y la frase “y Morena es lo mismo”, colocado en el contexto del arranque formal del proceso electoral y de la confrontación que desde hace meses mantienen PAN y Morena. El anuncio fue atribuido a la dirigencia estatal del PAN y retoma la narrativa que Acción Nacional ha venido utilizando contra Morena.

Pero además, el mismo día el PAN llevó al Congreso una nueva iniciativa de reforma electoral después del fallo de la Suprema Corte. La bancada panista anunció que acatará la resolución, pero al mismo tiempo buscará establecer nuevamente reglas para impedir que candidaturas sean impulsadas o financiadas por el crimen organizado, además de incorporar los ajustes relacionados con la intervención extranjera que ordenó la Corte.

Así que los mensajes terminaron cruzándose por todos lados. Mientras en el IEE Morena respondía a los señalamientos del PAN, en las calles aparecía un nuevo espectacular contra Morena y, en el Congreso, los panistas presentaban una nueva propuesta después del revés judicial. Todo esto en el primer día del proceso electoral.

Así que, si alguien esperaba que el arranque del proceso electoral trajera de inmediato propuestas, plataformas y discusión de fondo, por lo pronto la señal fue otra. Primero llegaron las acusaciones, las respuestas, los calificativos, los espectaculares y las iniciativas para responder al nuevo escenario jurídico. Y apenas estamos en el primer día. Lo que se vio en el Instituto Estatal Electoral parece ser solamente una probadita de la guerra de denostaciones y confrontaciones políticas que habrá de acompañar buena parte de este proceso.