“Le van a meter otra vez miles de millones al Tren Maya”: Olson cuestiona aumento de impuestos
El diputado local Carlos Olson San Vicente cuestionó los cambios al Impuesto Sobre la Renta (ISR) y los aumentos en derechos contemplados en el paquete económico federal, al considerar que incrementarán la carga fiscal para empresas y consumidores, mientras el Gobierno federal enfrenta dificultades para sostener sus programas sociales y continúa destinando recursos millonarios a obras públicas.
Olson señaló que los problemas para sostener los programas sociales no se limitan a Jóvenes Construyendo el Futuro, cuyo funcionamiento se planteó como pausado durante la pregunta que se le hizo. A partir de ese tema, criticó que el Gobierno federal siga destinando dinero a obras que, afirmó, no son rentables. “No quiero reconocer que esas obras que hicieron, que nos costaron miles y miles de millones de pesos, nos siguen costando”, expresó, antes de mencionar que volverán a invertir miles de millones en el Tren Maya.
El legislador también advirtió que los incrementos en derechos relacionados con la salud privada, incluidos los costos para clínicas de diagnóstico y servicios vinculados con cuestiones fitosanitarias, repercutirán en los pacientes. “Todo en el tema de la salud privada se están incrementando los costos, lo cual va a repercutir al cliente final”, afirmó. Agregó que muchas personas acuden a servicios particulares ante las deficiencias de la atención pública y del IMSS.
Olson cuestionó además el gravamen del 3% sobre las ventas, al considerar que afectará a empresas mayoristas que operan con márgenes de utilidad reducidos. También expresó preocupación por las restricciones a la deducibilidad de los seguros de gastos médicos mayores. Aunque reconoció como positivo el tema del reciclaje, sostuvo que las nuevas cargas fiscales presionarán a empresas y consumidores. “El Gobierno federal está apretando con todo el tema más preciado que tenemos, que es la vida y la salud”, expresó.
Finalmente, alertó sobre el crecimiento de la deuda pública, que estimó cercano al 60% del Producto Interno Bruto (PIB), y advirtió que un deterioro en la calificación crediticia del país podría complicar las finanzas nacionales. “Podemos llegar a cuestiones de tener bonos basura y eso nos complicará mucho la vida”, sostuvo, al insistir en que el endeudamiento y el gasto en obras federales podrían agravar los problemas de las finanzas públicas.
