A Daniela Álvarez no le quedó de otra: el jauregüismo le estira la liga al PAN

A Daniela Álvarez no le quedó de otra: el jauregüismo le estira la liga al PAN

El PAN abandona a Jáuregui en su peor momento

Del dicho de Sheinbaum… el pueblo pide hechos

El PAN aplica la mayoría para evitar que Maru comparezca


El escenario político de Chihuahua Capital cambió, y cambió fuerte, este martes en el Comité Directivo Estatal del PAN. Ahí, Juan Blanco, el regidor Félix Martínez, Roberto Lara y otros militantes lograron algo que va más allá de una simple manifestación de respaldo a César Jáuregui: arrancaron a la dirigencia estatal el compromiso de instalar una mesa permanente para dar seguimiento a su caso, y entre líneas, estirar la liga para que la definición de la candidatura a la alcaldía espere su eventual liberación.

Dicho en corto, cambia el timing político. Había aspirantes que ya se mordían las uñas esperando que llegara la definición, pero el acuerdo logrado entre la base jauregüista y la dirigencia estatal marca un parteaguas: el proceso interno ya no corre solo, ahora corre amarrado a lo que suceda con César Jáuregui Moreno. Y es que a Daniela Álvarez no le quedó de otra más que ceder ante estos planteamientos.

No es ningún secreto que el grupo de Jáuregui tiene una influencia real dentro del panismo local y estatal, y que buena parte de la base, los panistas de cepa, respaldan su proyecto. Ante ese peso específico, la dirigente estatal se vio obligada a aceptar los lineamientos que le impuso la movilización.

Sin embargo, al final de cuentas, por más buen acuerdo que represente para el panismo local, no hay que perder de vista que la última palabra la tiene la Federación, y no creemos que la Fiscalía General de la República vaya a soltar a Jáuregui de manera tan inmediata. Y es que, políticamente, a Morena le conviene más tenerlo detenido: su ausencia y todo el mensaje que deja esa detención bajan los brazos de un panismo que ahorita está molesto con su propia dirigencia y sus liderazgos estatales. Un desgaste que, sin duda, terminará pesando en la cantidad de votos que el proyecto del PAN y de Marco Bonilla puedan cosechar en la capital.


Lamentables las declaraciones de los actores del PAN. Decíamos ayer que los personajes más importantes del Partido Acción Nacional, desde la gobernadora hasta los diputados locales, dieron una cátedra de cómo abandonar a un amigo en las peores circunstancias, en el escenario político más adverso que le ha tocado vivir a César Jáuregui.

El exfiscal fue abandonado por la totalidad de su partido, y la bancada del Grupo Parlamentario del PAN fue enfática en demostrarlo. Chihuahua en Directo realizó un ejercicio periodístico y documentó la postura de nueve legisladores ante una pregunta expresa: si acudirían o no a la manifestación en apoyo a César Jáuregui, realizada a las afueras del Comité Directivo Estatal.

Ninguno de los diputados encontró tiempo en su agenda, ya llena desde semanas atrás, según dijeron. Sin embargo, sus explicaciones contrastan con una postura que tardó todo un fin de semana en hacerse pública y que ahora parece seguir una misma línea de comunicación desde Palacio de Gobierno. Al final, todos terminaron por dejar solo a Jáuregui.

La pregunta ahora es qué pasaría si la Federación decidiera llamar a Maru Campos. ¿Los diputados declararían entonces que están a favor del Estado de derecho y recurrirían a los mismos argumentos para acusar a Morena de politizar la justicia? A Maru ya la defendieron una vez, cuando organizaron un evento en el Centro de Convenciones. Pero el escenario podría cambiar si la investigación avanza y el caso alcanza a otros actores políticos.

Si la suerte no acompaña a Maru Campos y César Jáuregui llega a declarar en el Altiplano que la gobernadora sí estaba enterada de lo ocurrido, ¿cuál sería la respuesta de los diputados? ¿Qué postura asumirían y qué acciones llevarían a cabo? ¿Mantendrían el mismo discurso o volverían a alinearse con la postura que marque Palacio de Gobierno?

Por ahora, Jáuregui enfrenta uno de los momentos más difíciles de su trayectoria política y su partido no ha mostrado disposición para acompañarlo públicamente. Sus amigos de causa se alejaron y aquellos a quienes alguna vez ayudó a llegar a los puestos que hoy ocupan también le dieron la espalda.

Bien dice el refrán que a los amigos se les conoce en la cárcel y en la enfermedad. En el caso de César Jáuregui, la pregunta es cuántos de quienes caminaron a su lado estarán dispuestos a mantener esa amistad cuando más necesita respaldo.


La presidenta Claudia Sheinbaum descartó este martes que la detención del exfiscal de Chihuahua César Jáuregui, acusado de traición a la patria, fuera resultado de un pacto con la gobernadora Maru Campos Galván. “La justicia está por encima de la política”, aseguró. Sin embargo, más allá de las declaraciones, serán los hechos los que demuestren si realmente se está haciendo justicia o si detrás del caso existe un acuerdo político.

El tema del exfiscal sigue siendo blanco de señalamientos, posicionamientos y declaraciones, pero uno de los momentos más álgidos se produjo con las palabras de la presidenta, en medio de las versiones que apuntan a un posible pacto entre ambas mandatarias con fines políticos.

En el entorno de Jáuregui aseguran que Campos lo “traicionó”, después de una estrecha relación de décadas. A esto se suman las versiones difundidas por algunos medios, como Latinus, que sugieren un acuerdo entre la gobernadora y Sheinbaum. Mientras tanto, las redes sociales se han volcado contra Maru Campos, a quien también señalan de traición a la patria, un discurso al que se ha sumado Morena a nivel nacional.

La detención del exfiscal, tras el operativo en el que participaron agentes estadounidenses sin autorización del Gobierno federal, provocó un terremoto político en un contexto electoral. Por eso, la declaración presidencial no basta para despejar las dudas que rodean el caso.

Lo interesante del asunto será ver hasta dónde está dispuesta a llegar Claudia Sheinbaum. ¿Realmente le interesa abrir un conflicto político de alcance nacional al llevar ante la justicia a una gobernadora de oposición, o su prioridad será demostrar que la soberanía nacional no se transgrede y aplicar todo el peso de la ley contra Maru Eugenia Campos Galván?

Porque, a estas alturas, sostener que la gobernadora desconocía lo ocurrido resulta cada vez más difícil de sostener. El argumento de que no estaba enterada sigue siendo uno de los puntos más cuestionados del caso y tendrá que contrastarse con los hechos y las investigaciones. Ahí es donde la presidenta tendrá que demostrar si su declaración de que “la justicia está por encima de la política” se traduce en acciones o se queda solamente en el discurso.

Si no existe un pacto entre Maru Campos y Claudia Sheinbaum, como sostiene la presidenta, serán las decisiones que tomen las autoridades durante los próximos días las que permitan evaluar si la justicia se aplica sin consideraciones políticas. Habrá que observar cómo avanzan las investigaciones, qué responsabilidades se acreditan y si el procedimiento se mantiene al margen de los intereses partidistas.

Por ahora, las declaraciones están sobre la mesa, pero el verdadero trasfondo todavía está por conocerse. Si hubo o no un acuerdo político, y si la presidenta está realmente comprometida con que se haga justicia, tendrá que demostrarse con hechos, no solamente con palabras.


Los diputados del PAN volvieron a cerrar filas para evitar que Maru Campos tenga que acudir al Congreso del Estado a responder por el caso de los agentes de la CIA. Esta vez, la mayoría panista frenó el exhorto que buscaba llevar a la gobernadora al Pleno, mientras Morena terminó nuevamente en la tribuna, por segunda ocasión en menos de una semana, para protestar por el manejo del asunto.

La propuesta de la diputada María Antonieta Pérez Reyes fue retirada del orden del día. Legisladores del PAN argumentaron que el punto de acuerdo estaba mal redactado y solicitaron retirarlo. Morena insistió en presentarlo y sus integrantes subieron a la tribuna, incluso con una bocina, para interrumpir la exposición de una iniciativa del priista José Luis Villalobos.

Joceline Vega les pidió respetar el orden del día y permitir que continuara la sesión, pero los reclamos siguieron. Primero decretó un receso y, cuando se reanudaron los trabajos sin que los morenistas abandonaran la tribuna, terminó por suspender la sesión.

El fondo de la disputa es que el punto de acuerdo buscaba exhortar a Maru Campos a comparecer ante el Pleno para responder cuestionamientos sobre el caso de los agentes de la CIA y la participación de personal estadounidense en el operativo en Chihuahua. Sin embargo, entre los argumentos sobre la redacción del documento y el uso de la mayoría panista, la propuesta quedó fuera de la discusión.

No se tiene registro de que la gobernadora haya comparecido ante el Pleno durante al menos el último año y medio. Maru Campos no ha acudido a rendir un informe ante los legisladores y, una vez más, su bancada impidió que avanzara una solicitud para que respondiera directamente a los cuestionamientos.

El PAN tiene los votos para frenar el exhorto, pero la mayoría no responde las preguntas sobre el caso de la CIA ni sustituye las explicaciones que se le exigen a la gobernadora. Morena volvió a tomar la tribuna y la sesión terminó suspendida; Maru, mientras tanto, sigue sin presentarse ante el Pleno. Esa es la parte que los diputados panistas no resuelven con una votación.