A días de entrar en vigor, la prohibición de vapeadores genera críticas por posibles efectos adversos
La Cámara de Diputados aprobó que se prohíba la comercialización de vapeadores y cigarrillos electrónicos, pero la reforma fue modificada para que su consumo y posesión personal permanezcan libres de sanciones.
La iniciativa, impulsada por la coalición oficialista del Morena junto con sus aliados, fue avalada con 292 votos a favor, 163 en contra y ninguna abstención, y ahora será enviada al Senado.
El artículo penalizador ya vigente establece penas de uno a ocho años de prisión más multas severas —de hasta 226 mil 280 pesos—, pero dichas sanciones aplican únicamente a quienes fabriquen, distribuyan o vendan estos dispositivos, no a quienes los consuman.
Criticas desde la oposición y diversos sectores advierten que la medida —aunque busca regular el mercado ilícito— podría impulsar la expansión de un mercado negro de vapeadores, con graves riesgos para la salud pública y sin control sanitario.
