¿A qué viene Claudia Sheinbaum a Ciudad Juárez, a planchar la coordinación o a hacer operación cicatriz?
Maru no estará en el informe de Sheinbaum en Ciudad Juárez
Olson vuelve a poner el dedo en la herida del PAN
Las definiciones de Morena siguen dejando heridas abiertas
La visita de Claudia Sheinbaum a Ciudad Juárez este sábado, con motivo del evento protocolario de su segundo informe, tendrá también una lectura política dentro de Morena, particularmente por el momento que atraviesa el partido con las definiciones de sus coordinaciones estatales.
Ciudad Juárez es considerada por los morenistas como uno de los bastiones del partido en la frontera y, al tratarse además de la ciudad fronteriza más grande de México, la movilización de la estructura de Morena será un punto importante durante la visita presidencial. La intención es que la estructura en Juárez esté presente y que el evento transcurra sin los incidentes o protestas que se han registrado en otras entidades.
En esta operación estarán pendientes Cruz Pérez Cuéllar, Mayra Chávez, Andrea Chávez y Brighite Granados, quienes tendrán que cuidar que la movilización salga conforme a lo previsto.
Pero la pregunta política está en otro lado. Ahora que las definiciones internas se retomaron desde principios de esta semana y que la dirigencia nacional ya avanzó con cinco coordinaciones más en distintos estados, habrá que ver si la presidenta se reúne con los aspirantes.
La duda está en si Claudia Sheinbaum viene solamente a respaldar a quien termine siendo designado como coordinador o si también habrá espacio para la llamada operación cicatriz con quienes no resulten favorecidos. Porque una cosa es hacer la definición y otra muy distinta es conseguir que todos los grupos acepten el resultado.
Otro de los aspectos llamativos de la visita de Claudia Sheinbaum, aún sin darse, es ya de facto la ausencia de la gobernadora Maru Campos Galván a este segundo informe, pues si no acudió al evento protocolario desarrollado en Palacio Nacional, resulta demasiado obvio que también la gobernadora habría de hacer vacío en este informe regional que se realiza en la frontera.
El tema es que las relaciones entre el Gobierno federal y el estatal están de mírame y no me toques. Sin embargo, la gobernadora también toma un camino empedrado para seguir lo que es el último año de su gobierno y todo esto no hace más que dificultar las tensiones que hay entre ambos gobiernos y, sobre todo, que los chihuahuenses se vean afectados.
Ya en el propio informe se verá que la presidenta Claudia Sheinbaum y su gobierno han mostrado acciones muy contundentes, pero sobre todo cargadas únicamente hacia lo que es la frontera. Esto, en aras de fortalecer lo que ellos llaman este bastión.
Hay que recordar que inclusive el presidente Andrés Manuel López Obrador inició ahí su campaña y, por ello, la frontera es políticamente significativa. La gobernadora Maru Campos Galván ya se sabe que no va a acudir a este informe, si la invitan o no.
Este fue uno de los temas comentados por los actores políticos respecto a la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum. La Presidencia del Congreso también confirmó que no habría de acudir.
Con ello, el evento será meramente morenista, sin representación alguna. Y por el tema político y lo que se avecina para el próximo año, particularmente la elección de gobernador, la llegada de la Cuarta Transformación a Chihuahua es uno de los discursos que mantienen los integrantes de Morena.
Maru Campos hace este vacío, que no es la primera vez. Ya faltó una vez allá en Guadalupe y Calvo sin justificación alguna más allá de lo que fuera logística. Ahora habrá que ver qué dice la gobernadora sobre esta ausencia y si con ello manda un mensaje de distancia y de no respaldo a las acciones que desde el Gobierno federal se realizan en Ciudad Juárez.
Carlos Olson vuelve a poner el dedo en una de las heridas que siguen abiertas dentro del PAN. El proceso interno rumbo a 2027 todavía no tiene reglas formales, pero eso no ha impedido que los distintos grupos comiencen a mover sus piezas y a trabajar en el posicionamiento de sus propios aspirantes.
El diputado ha sido uno de los panistas que más ha señalado las diferencias que existen dentro del partido y, particularmente, las inconformidades que han dejado algunas decisiones tomadas desde Palacio de Gobierno y la dirigencia estatal del PAN. Ahora, con una convocatoria que sigue sin aparecer, esas diferencias tienen terreno para seguir creciendo.
Porque mientras no haya reglas claras, cada grupo interpreta el escenario a su manera y cada aspirante busca avanzar con sus propios tiempos. De ahí que Olson insista en la necesidad de que se establezcan condiciones de competencia equitativas, un árbitro imparcial y mecanismos que permitan detener cualquier promoción que pretenda adelantarse al proceso formal.
El asunto, más allá de la fecha en que finalmente aparezca la convocatoria, está en cómo llegará el PAN a esa definición. Si las reglas no dejan satisfechos a los diferentes grupos, las heridas que hoy señala Olson podrían terminar convirtiéndose en un problema mayor para el partido.
Las definiciones de quienes habrán de coordinar los trabajos de Morena en los estados siguen dejando ruido dentro del partido. La triada de designaciones del martes volvió a mostrar que, cuando llega la hora de tomar decisiones, no todos los grupos terminan conformes con el resultado.
El caso de Zacatecas fue particularmente evidente. Ahí se impuso el monrealismo con Verónica Díaz, cercana al grupo de Ricardo Monreal, quien además es el encargado de la circunscripción en ese estado. La decisión provocó los gritos de las huestes de José Narro, otro de los aspirantes que se encontraba posicionado y que ya anunció que solicitará una revisión.
La revisión está prevista para este miércoles y Ariadna Montiel no negó que puedan revisarse las encuestas. Son cinco en total, una realizada por Morena y cuatro encuestas espejo, como ella misma las denominó. El detalle está en que también dejó claro que las decisiones que ya fueron tomadas son irrevocables, por lo que la revisión no significa que necesariamente vaya a cambiarse una designación.
El caso de Zacatecas se suma a lo ocurrido con Abelina López en Guerrero y deja sobre la mesa que las inconformidades por las definiciones comienzan a crecer. Se hace pasar a todos los aspirantes por el proceso (en Zacatecas fueron siete), pero al momento de conocer el resultado no todos parecen estar dispuestos a aceptar la decisión sin cuestionarla.
La unidad, al menos por ahora, parece más simbólica que real. Las diferencias, las quejas y las solicitudes de revisión siguen apareciendo conforme se conocen las designaciones y el monrealismo, aunque con apellido diferente, mantiene presencia en Zacatecas.
Al cierre de esta columna se llevaba a cabo una rueda de prensa en el CEN de Morena, por lo que todavía quedaba pendiente conocer si habrá nuevas definiciones este miércoles 16 de septiembre en algunos estados. Por lo pronto, Ariadna Montiel habrá de revisar la inconformidad planteada, aunque con la advertencia de que las decisiones ya tomadas no tienen marcha atrás.
