Al estilo Alito Moreno, Alejandro Domínguez deja la dirigencia del PRI para buscar perpetuarse en el poder
Con un movimiento que recuerda las prácticas del priismo nacional, Alejandro Domínguez Domínguez anunció su separación temporal de la presidencia del Comité Directivo Estatal del PRI para competir por la reelección, en un proceso interno que él mismo ayudó a construir desde la dirigencia.
La decisión fue informada tras la sesión del Consejo Político Estatal del pasado fin de semana, donde se avalaron acuerdos clave como la renovación de la dirigencia mediante consulta directa a la base, la reconfiguración de los consejos municipales y la reestructuración de las secciones electorales en el estado.
Todo, bajo un calendario y reglas ya definidos por los órganos del partido.Domínguez argumentó que su salida busca evitar “suspicacias” y no ser juez y parte.
Sin embargo, su intención de mantenerse al frente del partido refuerza la percepción de que el PRI en Chihuahua reproduce el modelo de control interno que encabeza a nivel nacional Alejandro Moreno Cárdenas, donde la reelección se ha convertido en una estrategia para conservar el poder más que para abrir espacios de renovación real.
El proceso ya cuenta con convocatoria emitida por el Comité Ejecutivo Nacional y publicada por la Comisión Estatal de Procesos Internos.
El registro de aspirantes quedó programado para el 28 de febrero, de 11:00 a 13:00 horas, mientras que en los próximos días se aprobarán los lineamientos y formatos necesarios para la obtención de apoyos de la militancia.
Tras la separación de Domínguez, la dirigencia estatal queda en manos de la secretaria general, Kenia Durán Valdés, quien asume el control bajo la figura de prelación.
Aunque se trata de un relevo estatutario, en los hechos el control político del proceso sigue girando en torno al dirigente que busca reelegirse.
Así, el PRI de Chihuahua entra a su renovación interna con un mensaje claro: más que un cambio de fondo, el proceso parece diseñado para garantizar continuidad, replicando a escala local el esquema que mantiene a la misma cúpula al frente del partido a nivel nacional.
