Andrea y Cruz, sin operación de unidad

Andrea y Cruz, sin operación de unidad

¿Brighite Granados tiene los días contados en Morena?

Jáuregui estará con Bonilla en Juárez

PT manda señal a Andrea con voto en contra como lo hizo Adán Augusto


Las cosas no andan bien entre los principales perfiles de Morena en Chihuahua y eso empieza a notarse. Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez disputaron la coordinación estatal del partido y finalmente Cruz fue designado por la dirigencia nacional como coordinador estatal. Sin embargo, la operación para cerrar esa etapa y comenzar a trabajar en unidad todavía no termina de verse.

Cruz ha dicho que Andrea es un activo importante para Morena y que la buscará para sumarla a su proyecto. El problema es que la propia Andrea señala que ese acercamiento todavía no ha ocurrido. Mientras públicamente se habla de unidad, en los hechos siguen pendientes los acercamientos entre dos de los perfiles más importantes del partido en el estado.

Y fue precisamente en una rueda de prensa que ofreció el miércoles en Ciudad Juárez donde Andrea tuvo que explicar un punto que le fue cuestionado: la experiencia. Al responder, cuestionó qué tipo de experiencia debe valorarse y contrapuso esa idea con el relevo generacional, los perfiles jóvenes y las trayectorias limpias. También planteó que la disputa por el poder no debe quedarse siempre en los mismos personajes, aunque cambien de colores o de partidos.

La declaración se da después de aquella contienda interna por la coordinación estatal, en la que Andrea y Cruz estuvieron entre los perfiles que buscaron la posición y en la que finalmente Cruz quedó al frente. Por eso, aunque Andrea no mencionó directamente a Cruz al hablar de la experiencia, el tema forma parte del contexto de aquella disputa y de lo que ocurre ahora dentro del partido.

Pero el asunto no termina ahí. Brighite Granados, presidenta estatal de Morena, no acudió al evento de Cruz en Chihuahua capital la semana pasada, pero sí estuvo en Ciudad Juárez junto a Andrea. La propia dirigente explicó que Cruz no la ha invitado y que Andrea sí lo hizo.

El contraste resulta todavía más relevante por el antecedente de Brighite. Ya había acudido a una asamblea en Ciudad Juárez junto a Andrea, mientras Cruz participaba ese mismo fin de semana en un evento en Chihuahua capital. Después de aquello, el Consejo Político Estatal de Morena determinó que la dirigente debía conducirse con imparcialidad.

Ahora vuelve a aparecer la diferencia. Brighite está con Andrea en Juárez, mientras Cruz sigue sin concretar ese acercamiento con la senadora y tampoco aparece junto a la presidenta estatal en sus actividades. No hace falta forzar una lectura para ver que la operación interna todavía tiene pendientes.

Morena ya tomó una decisión sobre quién encabezaría la coordinación estatal. Lo que todavía no termina de ocurrir es lo que debería venir después de una definición de ese tipo: sentar a los principales perfiles, cerrar diferencias y comenzar a trabajar como un solo equipo.

Por ahora, las declaraciones hablan de unidad, pero los hechos muestran que todavía hay distancia. Andrea y Cruz siguen sin acercarse, Brighite aparece junto a Andrea y el tema de la experiencia terminó nuevamente sobre la mesa. Las piezas están definidas, pero la operación para juntarlas todavía no termina de funcionar.

Además, Brighite Granados tiene que entender que ya no está frente a aquel movimiento que comenzó Andrés Manuel López Obrador hace 15 años.

Morena hoy es un partido establecido, está en el poder y sus dirigentes deben comportarse como dirigentes de una institución, no como integrantes de un movimiento en el que cada quien puede tomar partido por una persona de acuerdo con sus simpatías o afinidades.

Brighite, como dirigente estatal, debe mantener la neutralidad que corresponde a su responsabilidad y, aunque no coincida con las decisiones de la dirigencia nacional, debe trabajar por la unidad del partido.

De poco sirve pregonar unidad si las acciones muestran lo contrario. Morena ya no puede seguir actuando simplemente como un movimiento regeneracional, revolucionario, de izquierda o incluso anárquico, en el que cuando algo no conviene se apela a los principios para cuestionarlo.

Muchos de quienes hoy siguen confrontándose dentro de Morena parecen no haber entendido que ya son un partido, que están en el poder y que tienen que comportarse como una institución.

Si quieren seguir construyendo un partido fuerte, deben dejar atrás esa lógica de movimiento y asumir las responsabilidades que implica ser una fuerza política establecida.


Los acontecimientos del miércoles en Ciudad Juárez vuelven a poner sobre la mesa una pregunta que ya habíamos planteado en este espacio: ¿viene una sacudida en Morena Chihuahua y Brighite Granados tiene los días contados al frente de la dirigencia estatal?

Por ahora no hay una decisión tomada y tampoco existe fecha para el Consejo Político Estatal, pero el escenario ya está sobre la mesa. Hugo González, presidente de este órgano de Morena, ha señalado que próximamente habrá de realizarse el Consejo Estatal, después de la definición de Cruz Pérez Cuéllar como coordinador estatal.

Y ahí estará buena parte de la atención. Los consejeros estatales de Morena tendrán que reunirse y, de acuerdo con lo que se ha venido manejando, la mayoría estaría respaldando a Cruz Pérez Cuéllar. Si ese es el escenario, habrá que ver qué posición toma esa mayoría respecto a la conducción del partido en Chihuahua.

Porque una cosa es que Brighite Granados continúe formalmente al frente de Morena y otra que conserve el mismo respaldo político dentro del Consejo Estatal. La definición de Cruz como coordinador estatal modificó el escenario interno y ahora falta conocer cómo se acomodarán las piezas en la estructura del partido.

Por eso vuelve la pregunta que ya habíamos dejado sobre la mesa: ¿Brighite tiene los días contados?

Desde luego, por ahora es una especulación. No hay una resolución del Consejo Estatal que permita afirmar que habrá un cambio en la dirigencia. Pero tampoco puede ignorarse que el órgano que tendrá que discutir el rumbo del partido está integrado, según lo que se ha venido señalando, por una mayoría cercana al nuevo coordinador estatal.

Este sábado Morena Nacional tendrá su Consejo Político Nacional y después vendrá el Consejo Político Estatal de Chihuahua. La fecha todavía no está definida, pero cuando llegue esa reunión habrá que poner atención a lo que ocurra.

Porque en Morena ya se tomó la decisión sobre quién encabezará la coordinación estatal. Lo que falta saber es si esa nueva etapa también traerá cambios en la dirigencia del partido.

Por ahora, la pregunta sigue abierta. Y si la mayoría tiene el control del Consejo, será esa mayoría la que termine definiendo qué sigue para Brighite Granados.


Para sorpresa de algunos, César Jáuregui confirmó que este sábado estará con Marco Bonilla en Ciudad Juárez, durante el evento del PAN en la frontera. El dato cobra relevancia porque Jáuregui mantiene firme su aspiración por la alcaldía de Chihuahua y se mantiene bien posicionado en las encuestas.

Después de dejar la Fiscalía General del Estado por la controversia relacionada con la CIA, muchos daban por naufragada su aspiración política. Sin embargo, Jáuregui retomó posteriormente ese proyecto y volvió a colocarse en la competencia interna por la candidatura a la alcaldía.

Su regreso no fue bien visto en Palacio, particularmente porque su aspiración se mantiene abierta en un escenario donde también se mencionan otros perfiles. Además, para algunos dentro del PAN, Jáuregui ha tomado una ruta distante de la disciplina partidista.

Por eso, este sábado su presencia en Juárez junto a Bonilla no será solamente estar en un evento del PAN. También será un mensaje de que sigue dentro del partido y con el panismo, que no se ha ido de su casa y que no tiene intención de irse. Su presencia junto a Bonilla deja sobre la mesa que, pese a las diferencias y a la competencia interna, Jáuregui sigue siendo parte del PAN.


El PT volvió a mandar una señal hacia Andrea Chávez desde San Lázaro. Durante la votación de la Ley General para el Fortalecimiento y Armonización Catastral y Registral, la diputada federal Lilia Aguilar se abstuvo en lo general, en un sentido similar al voto que previamente había emitido Adán Augusto López Hernández en el Senado sobre esta legislación.

Pero la señal no quedó únicamente en la votación. En un mensaje publicado en sus redes sociales, Lilia Aguilar respaldó a Andrea Chávez y le pidió asumir la responsabilidad de recuperar la confianza ciudadana en el proyecto de la Cuarta Transformación.

En el mismo mensaje, Lilia le escribió a Andrea: “Andrea, hay que hacer esa revolución posible, ¡estamos obligadas a ello!”, y cerró con la frase “Andrea querida, los tiranos caerán”.

La abstención en San Lázaro y el mensaje publicado posteriormente en sus redes sociales colocan nuevamente al PT cerca de Andrea Chávez, después de haber quedado fuera de la definición de Morena en Ciudad Juárez.