Aumenta deuda del Gobierno de Chihuahua en dos mil millones de pesos pese a discurso de “finanzas sanas”

Aumenta deuda del Gobierno de Chihuahua en dos mil millones de pesos pese a discurso de “finanzas sanas”

— Pese al reiterado discurso oficial sobre la estabilidad financiera del estado, los números dicen otra cosa.

En apenas nueve meses, la deuda pública del Gobierno del Estado de Chihuahua aumentó en 2 mil millones de pesos, de acuerdo con el Estado Analítico de la Deuda y Otros Pasivos correspondiente al periodo del 1 de enero al 30 de septiembre de 2025.

El documento, elaborado por la Dirección de Contabilidad Gubernamental de la Secretaría de Hacienda, revela que la deuda estatal pasó de $41,601,121,330 a $43,313,298,384 durante los primeros tres trimestres del año.

Se trata de una diferencia que contradice las declaraciones del secretario de Hacienda estatal, quien en múltiples entrevistas ha insistido en que la administración mantiene “una política de disciplina financiera” y que “no se ha contratado nueva deuda”.

En el discurso de la gobernadora la deuda baja; en los documentos oficiales, sube.

¿A quién le cree usted?

La diferencia entre lo que se informa públicamente y lo que reflejan los reportes contables de la propia Secretaría de Hacienda deja en evidencia un desfase entre la narrativa política y la realidad financiera del estado.

En sus declaraciones, el titular de Hacienda ha sostenido que “el Gobierno del Estado ha logrado estabilizar la deuda heredada sin recurrir a nuevos créditos” y que los ajustes presupuestales “han permitido mantener finanzas sanas”.

Sin embargo, los datos oficiales publicados por la propia dependencia muestran un incremento directo en los pasivos del estado durante el mismo periodo.

El reporte señala que el saldo final de la deuda pública se elevó tanto en los compromisos de corto como de largo plazo, aunque el aumento más notorio ocurrió en los créditos de corto plazo, rubro que suele utilizarse para cubrir necesidades operativas o pagos inmediatos.

Este incremento se da en un contexto político y económico clave: el cierre del sexenio de la gobernadora María Eugenia Campos Galván y la preparación del presupuesto estatal para 2026.

A pesar de las cifras oficiales, el secretario de Hacienda ha insistido en que “Chihuahua tiene hoy una de las finanzas más sólidas del país”, incluso señalando que “la deuda está bajo control y no representa riesgo alguno”.

No obstante, los datos del propio informe contradicen esa narrativa: la deuda sigue creciendo, sin que existan nuevas fuentes de ingreso que compensen ese aumento.

Además, advierten que la falta de información detallada sobre los términos de los créditos a corto plazo dificulta conocer si el endeudamiento fue aprobado por el Congreso o si se realizó mediante mecanismos de disponibilidad financiera temporal, lo que podría implicar un uso discrecional de los recursos.

En otras entregas de información ya se había señalado que el estado, en el año 2025, incrementó alrededor de 12 mil millones de pesos en la contratación de créditos de corto plazo por falta de liquidez, situación que derivó en retrasos en el pago a prestadores de bienes y servicios.

El contraste entre los discursos de austeridad y las cifras oficiales vuelve a poner sobre la mesa el tema de la opacidad en el manejo de la deuda estatal, un asunto que podría convertirse en eje de debate conforme se acerque el cierre del ejercicio fiscal y el inicio del proceso electoral local de 2027.