Blindajes y sucesión: las versiones que agitan al PAN
En los últimos días han comenzado a circular, desde el interior de la estructura gubernamental y del Partido Acción Nacional, versiones que, de confirmarse, provocarían un reacomodo de fondo rumbo al próximo proceso electoral en Chihuahua.
De acuerdo con estos trascendidos, la gobernadora María Eugenia Campos dejaría el cargo para asumir una candidatura federal plurinominal, con la posibilidad de coordinar a la bancada panista en San Lázaro, lo que le garantizaría fuero constitucional.
No es menor el dato de que este fin de semana Maru Campos estuvo en la Ciudad de México, cabildeando discretamente temas políticos y legislativos que, según se comenta, estarían directamente relacionados con estos escenarios.
En ese mismo tablero, Santiago de la Peña sería impulsado como candidato del PAN a la alcaldía de Chihuahua, aun con resistencias al interior del partido, mientras que Alfredo Chávez Madrid aparecería en la baraja como candidato a diputado federal.
Donde la lectura política se vuelve más clara es en los casos de César Jáuregui y Jesús Granillo.
Según estas versiones, Jáuregui sería enviado a una diputación local plurinominal con la coordinación del Congreso del Estado, y Granillo al distrito local más seguro, en ambos casos con un elemento en común: el acceso al fuero constitucional.
Blindaje puro y duro.A esta misma lógica se sumaría el eventual arribo de Heliodoro Araiza a la Fiscalía General del Estado.
El resto de los movimientos responderían más a reacomodos internos que a esquemas de protección.
Rafael Loera sería considerado para una sindicatura o diputación local; Joss Vega y Nancy Frías repetirían como diputadas locales; Alan Falomir entraría a la lista local; Daniela Álvarez asumiría la Secretaría de Desarrollo Humano y Bien Común; Rafael Jaime dejaría la Secretaría General del PAN; Diodoro Carrasco llegaría a la Secretaría General de Gobierno; y Fernando Álvarez sería nombrado gobernador interino al cierre de la administración.
En paralelo, el nombre de Marco Bonilla aparece ya no como especulación, sino como el candidato definido del PAN a la gubernatura, con algo más que una bendición política: el respaldo ya autorizado de toda la estructura gubernamental para operar su proyecto rumbo a 2027.
Hasta ahora, ninguna de estas versiones ha sido confirmada oficialmente. Sin embargo, su circulación deja ver que, más allá de candidaturas, en el PAN ya se discute quién juega, quién se mueve… y, sobre todo, quién necesita blindaje político.
