“Certificados para abusar”: Policías de Chihuahua golpean brutalmente a indigente y DSPM minimiza el caso
Un nuevo caso de brutalidad policiaca ha desatado indignación ciudadana en la capital del estado.
Elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) de Chihuahua fueron captados en video golpeando violentamente a una persona en situación de calle.
A pesar de las imágenes contundentes, la corporación calificó los hechos como un “presunto abuso” y anunció apenas una comparecencia ante sus superiores como primer paso.
El video, difundido por redes sociales y grabado cerca del mediodía a un costado de una gasolinera sobre la avenida Juan Pablo II, muestra a dos policías municipales arrastrando por el suelo a un hombre mientras lo golpean con puños, patadas y toletazos.
La víctima, evidentemente indefensa, intenta tomar su mochila, sin lograrlo debido al sometimiento ejercido por los oficiales.
Ante la presión social, la DSPM emitió un comunicado oficial en el que señala que los agentes serán citados para comparecer ante el director de la corporación, comisario Julio César Salas González, y personal del área jurídica.
Posteriormente, el caso será turnado al área de Asuntos Internos para abrir una investigación.
“La dependencia no tolerará, bajo ninguna circunstancia, ningún tipo de abuso de sus elementos hacia las personas”, aseguró el boletín institucional, sin que hasta el momento se haya suspendido a los policías involucrados.
La respuesta oficial ha sido calificada por activistas y ciudadanos como insuficiente y evasiva, sobre todo por referirse al hecho como un “supuesto abuso”, cuando el video muestra claramente el uso excesivo de la fuerza en una situación que no parece haber implicado resistencia armada o amenaza alguna.
Un patrón de violencia institucional
Este no es un caso aislado. En los últimos años, la corporación ha enfrentado diversos señalamientos por violaciones graves a derechos humanos.
En octubre de 2024, dos mandos de la DSPM fueron removidos por estar involucrados en un caso de abuso sexual.
A esto se suma la denuncia de la agente Cristina Fabiola Carrillo Gutiérrez, con 18 años de servicio, quien desde 2022 ha señalado públicamente ser víctima de violencia laboral y sexual dentro de la corporación.
A pesar de acudir a diversas instancias, incluida la Sindicatura Municipal, no ha recibido apoyo y ha sido revictimizada, incluso por el alcalde Marco Bonilla Mendoza.
¿Una policía con estándares internacionales?
Lo más irónico del caso es que la DSPM de Chihuahua ostenta una acreditación internacional emitida por la Comisión de Acreditación para Agencias de Aplicación de la Ley (CALEA, por sus siglas en inglés), renovada en julio de 2023 durante la Conferencia de Verano de dicha institución.
Según informó el propio comisario Salas González en aquel momento, la corporación fue evaluada conforme a estándares internacionales que miden tanto el desempeño como los protocolos de actuación policial.
Sin embargo, la actuación registrada esta semana dista mucho de reflejar tales estándares.
En lugar de demostrar una práctica alineada con el respeto a los derechos humanos, los elementos de la DSPM exhibieron una conducta violenta, arbitraria y humillante hacia una de las poblaciones más vulnerables.
Para organizaciones civiles, este caso pone en entredicho no sólo la eficacia de la acreditación de CALEA, sino también la voluntad real del municipio de erradicar la violencia institucional.¿Hasta cuándo?
La Dirección de Seguridad Pública asegura que este es un caso aislado, pero los antecedentes y la falta de consecuencias reales para los responsables refuerzan la percepción de impunidad dentro de la corporación.
Mientras tanto, en las calles de Chihuahua, quienes no tienen techo ni voz siguen siendo blanco fácil de una fuerza pública que parece más interesada en el control que en la protección.
