Entre abrazos políticos y reapariciones incómodas

La política en Chihuahua nos deja esta semana tres postales clave: el abrazo público entre la gobernadora Maru Campos y el alcalde Marco Bonilla, la disputa política por el Tribunal Superior de Justicia y la reforma judicial, y la reaparición de César Duarte en un restaurante de la capital. Cada uno de estos episodios tiene un trasfondo que va más allá de lo evidente y deja entrever la tensión que vive el estado rumbo a los próximos procesos electorales.

El abrazo de la unidad… ¿o del cálculo político?

Maru Campos y Marco Bonilla intentaron disipar los rumores de fractura política con un gesto simbólico: un abrazo en público.

“Vamos a darnos un abrazo, para quien dice de la gelidez, que el invierno y la separación”, dijo Campos, en una clara referencia a las especulaciones sobre un distanciamiento con el alcalde capitalino.

Sin embargo, en política los abrazos rara vez son espontáneos. La frialdad entre ambos no es un secreto, y menos después de que la gobernadora mencionara a Santiago Creel como posible candidato para 2027, cuando Bonilla tiene su propia aspiración a la gubernatura. La reacción del alcalde, con su conciliador “Amor y paz”, no disimuló del todo la incomodidad.

Pero más allá de los gestos públicos, el trasfondo es preocupante para el PAN en Chihuahua. Los últimos años han sido de desgaste para la estructura estatal, que no ha logrado fortalecer su presencia en el territorio. La estrategia de gobernar desde la imagen y no desde el territorio está pasando factura. Mientras tanto, Morena acecha y, con el crecimiento que ha mostrado en el estado, podría capitalizar cualquier fractura interna en el PAN.

El Congreso y el TSJ: una batalla por el control del Poder Judicial

Si algo ha encendido las alarmas en Palacio de Gobierno es la batalla que se avecina por la elección de jueces y magistrados en Chihuahua. La gobernadora Campos sabe que este proceso no es solo administrativo, sino una jugada de alto impacto político. La designación de jueces, magistrados y los integrantes del Tribunal de Disciplina Judicial no es un tema menor: Morena ha demostrado a nivel nacional que sabe utilizar estos espacios para fortalecer su proyecto político.

El gobierno estatal y el PAN han subestimado durante casi cuatro años la necesidad de afianzar su control sobre el Poder Judicial. Han operado con la idea de que la mayoría panista en el Congreso les daba una ventaja automática, pero la realidad es otra. Morena ha avanzado en la disputa política y ahora tiene la oportunidad de usar la elección de magistrados y jueces para ganar terreno en el estado.

Por si fuera poco, la estructura panista se ha mostrado lenta y poco efectiva en el territorio. No han logrado consolidar liderazgos fuertes más allá de las figuras en el poder, y eso podría costarles caro si Morena logra colocar sus fichas en el Poder Judicial. La batalla por el TSJ no es una cuestión menor: es el reflejo de una lucha más amplia por la gobernabilidad en Chihuahua. Si el PAN no logra articular una estrategia efectiva, podría encontrarse con un tribunal controlado por la oposición en plena antesala de la elección de 2027.

El SNTE y la reforma al ISSSTE: ¿defensa de los trabajadores o cálculo sindical?

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en Chihuahua, liderado por Eduardo Zendejas, anunció con bombo y platillo que logró evitar afectaciones económicas a los trabajadores en la reforma al ISSSTE. Según el dirigente, tras negociaciones con la presidenta Claudia Sheinbaum y el director del instituto, se eliminó el aumento en las aportaciones de quienes ganan más de 34,394 pesos.

Sin embargo, el discurso triunfalista del SNTE no resuelve las preocupaciones del magisterio. Tres demandas clave siguen sin respuesta clara:

– La posibilidad de jubilación a los 30 años de servicio para hombres y 28 para mujeres.
– Garantizar que quienes cotizan bajo el régimen de 2007 puedan retirarse con el salario del último año trabajado.
– Incrementar el tope de Unidades de Medida de Actualización (UMA) para reflejar los ingresos reales de los docentes.

Zendejas pidió confianza en la representación sindical y aseguró que se defenderá una reforma justa. Pero lo que no dijo es que el SNTE ha jugado un papel ambiguo en esta negociación. Mientras por un lado se presentan como defensores del magisterio, por otro han operado con una clara intención de mantener su relación con el gobierno federal. La confusión generada en la comunicación de la reforma, que provocó paros y protestas en varios estados, es prueba de que el sindicato no ha sabido –o no ha querido– actuar con contundencia en la defensa de sus agremiados.

Además, la petición de que no se apliquen descuentos a los docentes que participaron en los paros es un intento de apaciguar las críticas internas. Pero el verdadero reto para el SNTE será demostrar que su postura no responde solo a intereses políticos, sino a una verdadera defensa de los derechos de los trabajadores de la educación. Hasta ahora, muchos maestros siguen escépticos y con razón.

César Duarte: un regreso calculado en una fecha simbólica

Mientras el PAN trata de evitar fracturas internas y el SNTE intenta controlar el descontento magisterial, un viejo conocido de la política chihuahuense reapareció en público: César Duarte. El exgobernador priista fue visto en el exclusivo restaurante Shin To Chin, luciendo más delgado, con barba y su característica chamarra roja.

Pero más allá del detalle estético, lo que realmente llama la atención es el momento de su reaparición: el Día de la Bandera. Una fecha que no es casualidad en términos políticos. En el pasado, Duarte supo construir una base de apoyo en ciertos sectores, y aunque su nombre sigue ligado a acusaciones de corrupción, su presencia pública parece un mensaje claro: no ha desaparecido del todo.

Desde su extradición y su proceso judicial en México, el exgobernador había mantenido un perfil bajo. Su reaparición sugiere que está midiendo la temperatura política, evaluando si hay espacio para una posible reinserción, aunque sea en el ámbito social. En política, nada es coincidencia.

Chihuahua, en una encrucijada política

Chihuahua está en un punto de inflexión. Mientras el PAN busca evitar fracturas internas que puedan favorecer a Morena, la lucha por el Poder Judicial se intensifica y el SNTE enfrenta cuestionamientos sobre su verdadero papel en la reforma al ISSSTE. Y en medio de todo esto, César Duarte reaparece, recordándonos que en política nadie está realmente fuera del juego.

Los próximos meses serán clave para definir el rumbo del estado. Si el PAN no logra articular una estrategia clara, Morena podría encontrar la oportunidad perfecta para avanzar en su consolidación. Al final, lo que está en juego no es solo el control del Congreso o el TSJ, sino el futuro político de Chihuahua en los años venideros.