Chihuahua retrocede en 20 indicadores del IMCO

Chihuahua retrocede en 20 indicadores del IMCO y toca su peor nivel en una década

Chihuahua perdió terreno en dos de cada cinco indicadores que mide el Índice de Competitividad Estatal 2026 del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). De los 53 componentes evaluados, 20 registraron retrocesos y la entidad cayó siete posiciones en la clasificación general para ubicarse en el lugar 15, su peor posición en la última década.

El resultado contrasta con el desempeño que Chihuahua había mantenido en años anteriores. En 2022 y 2023 ocupó el séptimo lugar nacional, en 2024 bajó al décimo, en 2025 recuperó terreno hasta colocarse en el octavo y ahora cayó hasta el sitio 15.

La caída de siete lugares coloca a Chihuahua entre las entidades que más posiciones perdieron en el ICE 2026. El IMCO analiza a las 32 entidades mediante 53 indicadores agrupados en seis subíndices que miden las condiciones de cada estado para generar, atraer y retener talento e inversión.

La pregunta que deja el resultado es qué ocurrió para que Chihuahua pasara del octavo al decimoquinto lugar en solamente un año. La respuesta está en un conjunto amplio de retrocesos y no en un solo indicador.

Entre los datos que empeoraron está el PIB per cápita, que pasó de 321 mil 20 a 316 mil 671 pesos. La inversión extranjera directa bajó de 1.5 a 1.3 dólares por cada mil pesos de PIB, mientras que el crecimiento de los puestos de trabajo registrados ante el IMSS pasó de -0.2 a -1.4 por ciento.

También aumentó la percepción de corrupción estatal, de 84 a 87.2 por ciento, mientras que la cifra negra, es decir, los delitos que no son denunciados o que no derivan en una carpeta de investigación, pasó de 86.1 a 92.5 por ciento.

A esto se suma un deterioro en la brecha de ingresos por género, que pasó de 14.6 a 17.3 por ciento.

El desglose del IMCO ubica además varios indicadores de Chihuahua en niveles bajos o muy bajos. Entre ellos aparecen la deuda estatal y de organismos estatales, equivalente al 46.2 por ciento de los ingresos totales, la mortalidad infantil, con 14.7 defunciones de menores de un año por cada mil nacidos vivos, la intensidad energética, con 10 mil 922 kilowatts-hora por cada millón de pesos de PIB y la consulta de información sobre finanzas públicas, con apenas 10.2 por ciento de la población urbana adulta que ha consultado estos datos en internet.

También se mantiene en nivel bajo el indicador de heridos en accidentes de tránsito terrestre, con 175.4 casos por cada 100 mil habitantes, así como el de homicidios, con una tasa de 36.8 por cada 100 mil habitantes.

El retroceso también pone directamente bajo la lupa al Gobierno del Estado. Los 20 indicadores que cayeron no son solamente cifras aisladas de la economía o de la sociedad, sino parte de las condiciones que la administración estatal tiene la responsabilidad de atender y mejorar. Seguridad, infraestructura, finanzas públicas, transparencia, empleo y las condiciones para atraer inversión forman parte de la realidad sobre la que el Gobierno del Estado diseña y ejecuta políticas públicas.

El propio Gobierno del Estado había presentado el ICE 2025 como un diagnóstico que debía servir como una “brújula” para mejorar y crear políticas públicas durante el resto de la administración. En aquella ocasión, la gobernadora Maru Campos señaló que los datos del índice constituían evidencia para orientar la política pública de los últimos dos años y medio de su administración.

Un año después, el resultado es distinto. Chihuahua perdió siete posiciones y retrocedió en 20 de los 53 indicadores evaluados. El IMCO no atribuye cada uno de esos resultados directamente a la administración estatal, pero el contraste plantea una pregunta inevitable sobre la gestión del Gobierno del Estado: qué se hizo durante este periodo para contener los indicadores que venían mostrando problemas y evitar que la entidad terminara en su peor posición de la última década.

La administración estatal también podría argumentar que no todos los indicadores dependen exclusivamente del Gobierno del Estado y que algunos tienen una relación directa con el desempeño de los municipios, particularmente los de mayor población. Seguridad, accidentes de tránsito, infraestructura urbana y determinadas condiciones económicas, por ejemplo, también están vinculadas con decisiones y capacidades municipales.

Sin embargo, esa explicación no alcanza para atribuir el retroceso general a un municipio en particular. El ICE 2026 mide a Chihuahua como entidad y el resultado final corresponde al conjunto del estado. Además, existen indicadores directamente relacionados con capacidades estatales, entre ellos deuda, transparencia, percepción de corrupción y funcionamiento institucional.

El dato que más complica una eventual defensa basada exclusivamente en el desempeño municipal aparece en el subíndice Sistema Político y Gobiernos, donde Chihuahua cayó del lugar 15 al 25. Este componente evalúa, entre otros aspectos, la capacidad de los gobiernos locales para influir positivamente en la competitividad.

El retroceso institucional resulta especialmente relevante porque apenas un año antes el propio Gobierno del Estado presumía precisamente el avance de Chihuahua en este subíndice. En 2025, la administración estatal destacó que la entidad había subido al lugar 15 en Sistema Político y Gobiernos, atribuyendo ese avance a una mejor percepción institucional.

Ahora, en la medición de 2026, Chihuahua perdió diez posiciones en ese mismo componente.

Mientras Chihuahua mantiene fortalezas importantes en sectores como exportaciones, innovación y economía, el desempeño institucional y gubernamental registra un retroceso considerable. El resultado abre un cuestionamiento sobre qué está fallando en las políticas públicas y en la gestión del estado para que, en lugar de frenar el deterioro, Chihuahua haya perdido siete posiciones en el índice general y acumule retrocesos en 20 de los 53 indicadores evaluados.

El descenso no significa que Chihuahua haya perdido todas sus fortalezas. El estado ocupa el cuarto lugar nacional en Innovación y Economía, después de haber estado en el sexto, y mantiene el sexto lugar en Mercado de Trabajo. Además, el IMCO reconoce a Chihuahua como líder nacional en exportaciones durante los últimos 20 años, con exportaciones equivalentes al 108 por ciento de su PIB en 2026, impulsadas principalmente por los sectores de electrónicos y computadoras.

Precisamente ese contraste hace más significativo el resultado. Chihuahua conserva una base económica e industrial fuerte, pero al mismo tiempo registra retrocesos en indicadores económicos, laborales, institucionales, de seguridad, infraestructura y transparencia.

El ICE 2026 muestra así una entidad con fortalezas suficientes para mantenerse como una de las economías exportadoras más importantes del país, pero con problemas que están afectando su posición competitiva. El dato central no es solamente que Chihuahua cayó al lugar 15, sino que perdió terreno en 20 de los 53 indicadores evaluados por el IMCO.