Cinco postales del poder: contradicciones, ambiciones y vicios
Casas dentro de la mancha urbana…
El evento celebrado en Palacio de Gobierno, encabezado por la Sedatu y la administración estatal, reflejó una buena sintonía entre Claudia Sheinbaum y Maru Campos.
El objetivo: construir viviendas sobre terrenos donados por el gobierno estatal. La postal institucional fue impecable… hasta que Maru Campos afirmó que no se permitirían fraccionamientos fuera de la mancha urbana.
La declaración, aunque bien intencionada, es contradictoria con la realidad que ya existe.
Ahí están Jardines de Oriente, Riberas de Sacramento o Punta Oriente, donde miles de familias enfrentan traslados largos, falta de servicios y aislamiento urbano. ¿Ahora sí nos preocupa la ubicación de los fraccionamientos?
La planeación ya falló antes; ahora toca vigilar que las nuevas casas no repliquen el mismo error con otro nombre.
Cruz Pérez Cuéllar: presencia institucional, estrategia silenciosa
El alcalde de Ciudad Juárez acudió al evento de Casas del Bienestar como parte de la cortesía institucional.
Su presencia, sin buscarla, acaparó atención.
No fue por protagonismo, sino por contexto: la visita de la titular de la Sedatu, la coyuntura política y los reflectores naturales que acompañan su nombre.
Ante los señalamientos recientes de Juan Carlos Loera, Cruz optó por la mesura:
“Todo debe resolverse en los cauces internos del partido”.
Fue un mensaje claro, sin escándalo, pero con lectura política: mientras otros apuestan al ruido, él mantiene el paso tranquilo.
Hoy no hay elecciones, pero en Morena su nombre sigue sonando… y no por casualidad.
Nancy Escárcega y una denuncia que sacude estructuras
Hoy temprano, Nancy Escárcega, candidata a magistrada, presentará una denuncia por Violencia Política de Género ante el Instituto Estatal Electoral.
En los pasillos ya se dice que el señalamiento va directo contra Lucha Castro y el medio de comunicación de Javier Corral. No es un tema menor.
De comprobarse, el golpe no sólo será mediático, político.
El PRI y su nostalgia operativa
En una jugada que parece sacada de un manual de los 90, el PRI quiere credencializar a sus presidentes seccionales. El problema no es la credencial; es que esas estructuras ya no sirven para nada. Sus integrantes son mayores, están desmovilizados, y —sobre todo— ya no tienen ni un solo peso para operar.
La vieja movilización priista se murió hace años, pero parece que nadie les avisó.
La estrategia de “sacar a los dinosaurios del retiro” no va a revivir un partido que no se ha actualizado ni en formas ni en fondos. Si de nostalgia vive el PRI, su destino está sellado.
Ludopatía en el poder
Hay un tema que circula en voz baja en los pasillos del gobierno actual: la ludopatía de algunos funcionarios. Se habla de apuestas fuertes, de deudas crecientes y, sobre todo, de formas muy cuestionables de financiar esos hábitos.
El juego, cuando se vuelve enfermedad, no sólo destruye al individuo, también contamina la función pública.
¿De dónde sale el dinero para sostener esa adicción? ¿Cómo se reconcilia eso con el servicio público?
No es sólo un tema moral: es un tema de integridad institucional.
Porque cuando el poder se convierte en ficha de casino, todos perdemos.
