Ciudadanos reprueban a Maru Campos por inseguridad y corrupción; cae al lugar 26 en aprobación
• La última encuesta de Demoscopia Digital la coloca en el puesto 26 de 32 gobernadores
El más reciente ranking de aprobación de gobernadores en México, elaborado por Demoscopia Digital en enero de 2025, dejó en una posición preocupante a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos. Con un 45.2 % de aprobación, la panista se encuentra en el lugar 26 de 32 mandatarios estatales, muy por debajo de sus compañeros de partido, como Tere Jiménez de Aguascalientes, quien figura en el quinto puesto con un sólido 66.9 %.

Este nivel de desaprobación sugiere un creciente descontento entre la ciudadanía chihuahuense, derivado de diversos factores. En primer lugar, la inseguridad sigue siendo un problema crítico, con el crimen organizado afianzando su presencia en varias regiones del estado, sin que el gobierno haya logrado estrategias efectivas para combatirlo.
A esto se suma la falta de obra pública. A diferencia de otros estados donde se han impulsado proyectos de infraestructura para el desarrollo, Chihuahua ha carecido de inversiones significativas en este rubro. La ausencia de nuevas carreteras, hospitales y mejoras urbanas ha generado una sensación de estancamiento, afectando tanto la movilidad como la calidad de vida de los ciudadanos.
Otro factor clave es la percepción de corrupción en su administración. Si bien Maru Campos llegó al gobierno con la promesa de un manejo transparente, su gestión se ha visto empañada por señalamientos de favoritismo, falta de claridad en el uso de recursos públicos y presuntas irregularidades en la asignación de contratos. Estas acusaciones han minado la confianza de los ciudadanos y han reforzado la idea de que su administración no ha sido eficiente ni comprometida con el combate a la corrupción.
El contraste con otros gobernadores del PAN es evidente. Mientras que Tere Jiménez ha logrado posicionarse en los primeros lugares del ranking con un modelo de gobierno basado en desarrollo económico y seguridad, Campos ha sido incapaz de mejorar su imagen y generar confianza en su administración.
Con una desaprobación que la ubica en los últimos lugares del país, Maru Campos enfrenta un panorama difícil. Si no logra revertir esta tendencia con acciones concretas y resultados tangibles, su gobierno podría ser recordado como uno marcado por la inacción, la falta de transparencia y la ausencia de desarrollo para Chihuahua.
Para agravar aún más la situación, la Auditoría Superior del Estado (ASE) en su última entrega realizó señalamientos muy serios sobre la administración de Maru Campos, lo que refuerza las preocupaciones sobre presuntas irregularidades en el manejo de los recursos públicos. Esto podría derivar en un mayor desgaste para su gobierno y en consecuencias políticas negativas para el PAN en Chihuahua.
