Comida con consigna

Comida con consigna

En el Congreso del Estado no hacen política, la condimentan.

Este martes, empleados del Poder Legislativo fueron convocados —de forma obligatoria— a una comida en la granja “La Huerta”.

La cita no era casual ni social: se trató de un encuentro en apoyo a aspirantes al Poder Judicial.

La convocatoria, según trascendió, fue selectiva: los trabajadores afines a Morena simplemente no fueron requeridos.

El objetivo, de acuerdo con versiones internas, era claro: alinear simpatías rumbo al proceso del 1 de junio, cuando se definan magistraturas y otros cargos dentro del sistema judicial estatal.

El dato más inquietante es que al ingresar al lugar, a los asistentes se les retiraron los teléfonos celulares.

Esa medida, más propia de reuniones clandestinas que de actos públicos, generó sospechas sobre lo que ahí se discutió y la necesidad de mantenerlo bajo total reserva.

Entre los aspirantes presentes estaban Jorge Neaves Chacón, Cristina Lidia Villarreal Márquez, Yoselin García Hernández y Berenys Sánchez Loya.

Todos buscan una magistratura o posición relevante, pero su participación en una reunión con tintes proselitistas ha encendido las alertas sobre la posible utilización de estructuras institucionales para influir en el proceso.

Y la pregunta que nadie pudo responder con certeza: ¿quién pagó la comida?

Se especula que el secretario administrativo del Congreso habría cubierto los gastos, lo que, de confirmarse, implicaría un uso inadecuado de recursos públicos y un involucramiento institucional en un proceso que debería ser, por definición, imparcial y libre de presiones políticas.

Rocío González, de verduga a favorita

Y en la pelea por la candidatura femenina a la presidencia municipal de Chihuahua, ya se subió al ring Rocío González.

Ella misma se proclamó como la mejor posicionada, por encima de Manque Granados y Daniela Álvarez.

Pero más allá de la numeralia que sólo ella ha visto, lo que realmente sorprende es su repentina cercanía con la gobernadora Maru Campos.

Porque, no se olvida, Rocío no solo fue crítica de Maru: fue su principal perseguidora.

Cuando era diputada local, encabezó las ofensivas en el Congreso para que la Auditoría Superior del Estado revisara con lupa las cuentas públicas de la entonces alcaldesa.

No sólo eso: pedía establecer responsabilidades contra Maru y su tesorera, y defendía —con fervor— las cuentas de Javier Corral, en ese entonces ya convertido en enemigo político de la actual mandataria.

Hoy, sin embargo, Rocío aparece envuelta en un nuevo traje político: el de aliada, o al menos, el de “preferida” de la gobernadora para abanderar la candidatura municipal en nombre del género.

¿Amnesia selectiva o pragmatismo puro?

Porque si algo ha quedado claro en la política chihuahuense, es que no hay lealtades eternas, sólo intereses de temporada.

¿Será que Maru ya perdonó las afrentas? ¿O que Rocío simplemente se alineó en el momento justo?

El comandante incómodo

El caso del agente vial Carlos Pérez Corona no es cualquier escándalo interno.

Este escolta —con trayectoria acreditada como guardia personal de Isabel Miranda de Wallace y de la jueza que llevó el caso de Zhenli Ye Gon — acaba de reventar una bomba dentro de la Dirección de Movilidad estatal al denunciar al comandante César Komaba por abuso de autoridad, extorsión, difamación, daño moral y uso indebido de la función pública.

Y no está solo. Entre el personal de Vialidad ya no hay disimulo: los elementos dicen estar “hasta el cuerno” de Komaba.

Las patrullas muchas veces ni gasolina tienen, y cuando las unidades no funcionan, los agentes son simplemente regresados a casa.

El aceite, dicen, hasta de su bolsa lo tienen que pagar.

Lo grave no es sólo la denuncia de Pérez Corona, sino el historial del propio Komaba.

Porque no es la primera vez que su nombre salta a los titulares por razones cuestionables.

En julio de 2020 fue destituido como subdirector de Gobernación del Municipio de Chihuahua tras realizar comentarios ofensivos contra las mujeres.

Entonces, la propia Maru Campos —en su calidad de alcaldesa— lo echó del gobierno asegurando que “la dignidad no puede ser objeto de bromas”.

Cuatro años después, el mismo personaje aparece de nuevo incrustado en la nómina estatal.

¿Dónde quedó la congruencia? ¿Volverá a actuar Maru con el mismo ímpetu?

Porque una cosa es el discurso institucional de “cero tolerancia” y otra, muy distinta, sostener a perfiles reciclados con historial turbio.

Final con Jucopo: ¿nueva terna o nueva imposición?

Este jueves la Junta de Coordinación Política del Congreso local se pone sabrosa.

En la mesa estará uno de los temas que más tensión ha generado en las últimas semanas: la renovación de la presidencia de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.

La terna anterior fracasó por un solo voto. Y aunque Georgina Bujanda se quedó muy cerca, no alcanzó la mayoría calificada.

Ahora toca armar una nueva propuesta… o convocar de nuevo.

Pero lo más interesante es el mensaje que lanzó ayer Cuauhtémoc Estrada, coordinador de la bancada de Morena: “Nosotros ya tenemos nuestros perfiles. Nosotros ya votamos.”

Así, sin rodeos, dejó claro que Morena ya se definió y que la pelota está en la cancha de los demás.

¿Quiénes completan la mayoría? ¿Quién se suma al bloque de Alfredo Chávez?

Porque si algo ha demostrado el coordinador panista es que sabe jalar: ha amarrado al PRI, al PT, al Verde y hasta a Movimiento Ciudadano cuando ha hecho falta.

La pregunta es si ahora podrá repetir la jugada para sacar adelante una nueva terna… o si se verán obligados a lanzar otra convocatoria.Lo cierto es que la Jucopo de este jueves será decisiva.