Crecen las quejas contra talleres asignados por Qualitas: Más denuncias señalan presuntos robos, negligencia y mal servicio en talleres afiliados como HI-TECH
La aseguradora Qualitas vuelve a enfrentar fuertes cuestionamientos luego de que otro asegurado denunciara públicamente el presunto robo de piezas y un pésimo proceso de reparación en el taller HI-TECH, establecimiento al que la compañía habría enviado su vehículo tras un siniestro.
Según el afectado, su unidad ingresó a HI-TECH para reparaciones programadas; sin embargo, al momento de recogerla descubrió que faltaban piezas que sí estaban al entregar el vehículo.
Lo más grave —de acuerdo con el testimonio— es que el taller habría intentado deslindarse, solicitando que Qualitas absorbiera el costo de las partes presuntamente robadas, dejando al cliente en la incertidumbre y sin una respuesta clara.
Este caso no es aislado. Usuarios en redes sociales, reseñas de Google y testimonios previos señalan fallas recurrentes en HI-TECH.
Donde se reportan malos manejos, demoras injustificadas, reparaciones deficientes y trato negligente hacia los asegurados.
Algunos incluso aseguran haber vivido experiencias similares con piezas faltantes o cambios de partes sin autorización.
“Llevé el auto donde Qualitas me sugirió llevarlo. En vez de entregármelo reparado, me lo entregan incompleto, ¿Y ahora quieren que yo espere a ver si Qualitas paga? ¿Y el taller? ¿Quién responde?”, relató el denunciante.
La pregunta central es inevitable:
¿Cómo puede Qualitas seguir sustentando convenios con talleres que acumulan tantas quejas, denuncias y señalamientos?
Cada nuevo caso expone una posible falta de supervisión interna, protocolos débiles y un aparente desinterés en proteger realmente al asegurado, quien termina siendo el más afectado.
Mientras tanto, crece la presión hacia Qualitas para que depure su red de talleres, audite procesos, transparente sus convenios y responda públicamente ante la constante ola de denuncias que, lejos de disminuir, se siguen acumulando.
Lo que debía ser un servicio de apoyo después de un accidente, se está convirtiendo —para muchos— en una segunda tragedia:entrar a un taller recomendado por Qualitas y salir con más daños, más gastos y cero respuestas.
Este caso vuelve a encender el debate sobre la transparencia en la cadena de talleres asignados por Qualitas, la ausencia de protocolos claros para proteger al asegurado y la urgente necesidad de que la aseguradora revise sus procesos internos.
Mientras tanto, clientes afectados señalan que entran a reparar un daño… y terminan saliendo con problemas aún mayores.
