Cultura municipal, el eterno desencanto (según las redes)
Usuarios en redes sociales volvieron a exhibir el desdén con que el Instituto de Cultura del Municipio trata a su público.
Esta vez, fue durante un concierto de música de Los Beatles en el Centro de Desarrollo Cultural, como parte de la expo #Mafalda614.
Según los testimonios, el evento fue una suma de malas decisiones: solo 22 sillas para un público mayoritariamente adulto mayor, pésimo sonido —como ya es costumbre— y un repertorio extraño que dejó fuera lo más disfrutable del famoso cuarteto.
Además, muchas críticas señalaron que este tipo de actividades se organizan sin pensar en las audiencias, ni en generar nuevas.
No hay diálogo con artistas locales, ni condiciones mínimas para un evento digno.
Todo parece ser solo para justificar gastos y “palomear” acciones.
Las quejas también recordaron la despolitización de la expo Mafalda, que vació de sentido la obra de Quino.
Lo que queda es una programación desconectada, poco accesible y sin vocación de servicio público.
En resumen: lo que más repiten los comentarios en redes es que Cultura del Municipio no entiende que los derechos culturales son también derechos humanos.
Carla Rivas: primero el PAN, luego el Congreso (y al final, su distrito)
Este lunes, la diputada Carla Yamileth Rivas Martínez, del PAN, tenía agendada su participación en la sesión permanente del Congreso del Estado.
Nada menor: iba a presentar una proposición con carácter de punto de acuerdo para exhortar a la SEDATU y al RAN a que liberen títulos de propiedad a favor de los habitantes del Ejido Ranchería Juárez y colonias del Distrito 16, es decir, su propio distrito.
Pero no. La diputada decidió que era más importante irse al evento panista junto a la presidenta estatal del partido, Daniela Álvarez, y otras legisladoras y legisladores locales y federales, a reclamarle a la federación por el abandono en infraestructura de salud.
Muy válida la exigencia, sí, pero… ¿era necesario dejar colgado a su distrito y abandonar el Congreso justo el día en que debía presentar un exhorto en favor de sus representados?
Una vez más, se nota que en la escala de prioridades de algunos legisladores, el micrófono partidista pesa más que la tribuna oficial.
Y que cuando hay que escoger entre cumplir con su trabajo o salir en la foto de partido, no hay mucho que pensar.
El mitin del Morelos: protesta con aroma a campaña
Y ya que hablamos de Carla Rivas… el evento al que prefirió asistir en lugar de cumplir su agenda legislativa fue una “protesta” organizada por el PAN frente al Hospital Morelos del IMSS, para denunciar que el Gobierno Federal dejó a Chihuahua fuera del programa nacional de infraestructura hospitalaria.
Ahí estuvo rodeada de diputadas y diputados panistas —locales y federales—, junto con la presidenta estatal del partido, Daniela Álvarez, todos lanzando reclamos muy sentidos… pero con fuerte tufo a acto político.
Una de las más encendidas fue la diputada federal Manque Granados, quien denunció que a Chihuahua le negaron otra vez un nuevo hospital, a pesar de que el Gobierno Estatal y el Municipal “ya tenían el terreno listo”.
También soltó cifras duras: el estado aporta más de 10 mil millones de pesos al IMSS cada año, pero a cambio, recibe servicios deficientes y hasta cobros por limpieza.
Como si fuera hotel.Y si eso no fuera suficiente, advirtió que el presupuesto federal de salud bajará otro 16% en 2025, afectando todavía más a estados como Chihuahua.
El problema no es el reclamo, sino el formato: micrófono, lona, cámaras, frases de campaña y ausencias en el Congreso.
Porque sí, la protesta pudo haber sido legítima… pero todo en ella olía a campaña anticipada.
Más que una exigencia social, fue una foto más para alimentar la narrativa electoral de 2027.
Guerra fría en Morena: ¿quién le opera la guerra sucia a Adán Augusto?
Al interior de Morena, ya son muchos los que aseguran que la guerra en redes sociales contra el coordinador de los senadores, Adán Augusto López, no es espontánea ni externa.
Todo apunta a que viene desde la misma 4T, con frentes muy definidos.
Uno de los nombres que más suena es el de la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, enemistada con Adán desde el sexenio pasado.
Su molestia se centra en que el tabasqueño mantiene operación política en Veracruz, pero a través de la familia Yunes, una movida que no le gusta ni un poco.
Otro sospechoso es el titular del Infonavit, Octavio Romero.
Más allá de las campañas digitales, lo acusan de manejar el panismo tabasqueño, cuyo liderazgo ya se ha puesto en modo confrontación directa contra Adán Augusto.
Y por si fuera poco, también se habla del coordinador de diputados, Ricardo Monreal, quien podría estar cobrando viejas afrentas, luego de que Adán filtrara contrataciones del Senado en el sexenio anterior.
Morena parece más un tablero de ajedrez con piezas moviéndose entre traiciones, venganzas y alianzas que se fraguan en lo oscuro.
El fuego cruzado está encendido, y mientras tanto, Adán Augusto se mantiene en el centro de la tormenta.
