El Congreso convertido en ring político

El Congreso convertido en ring político

La mañanera convertida en arena política

Andrea Chávez mantiene el choque con Palacio de Gobierno

Queman en redes a director de Deporte por moroso

Los diputados aprovecharon bien los días de puente para regresar el miércoles con una sesión maratónica, pero también completamente cargada de tintes políticos, señalamientos y confrontaciones entre las distintas fuerzas representadas en el Congreso del Estado. Morena y PAN volvieron a darse con todo en una jornada que terminó convirtiéndose más en espectáculo que en debate legislativo.

La sesión estuvo acompañada de manifestantes, simpatizantes de partidos políticos e incluso personal ligado al propio Congreso, utilizados por ambos bandos para respaldar consignas, gritos y ataques políticos desde las galerías. Hubo guerra de lonas, pancartas, arengas y señalamientos que terminaron por exhibir una imagen bastante lamentable del Poder Legislativo.

Y es que una cosa son los debates políticos y otra muy distinta llegar a los extremos que se observaron durante la sesión. El Congreso debería ser un espacio para construir acuerdos, tomar decisiones y confrontar ideas dentro de la institucionalidad, no un escenario donde las fuerzas políticas parecen competir para ver quién genera más confrontación o más espectáculo mediático.

No se trata de defender a uno u otro partido, porque ambos bloques quedaron exhibidos. Morena empujando nuevamente el discurso para exigir que la gobernadora María Eugenia Campos Galván solicite licencia por el caso de los agentes extranjeros en territorio estatal, mientras que el PAN y sus aliados insistieron otra vez con el discurso de los “narco-gobiernos” y el tema de Rubén Rocha Moya, un asunto que políticamente pareciera ya bastante desgastado.

Ambos casos incluso ya se encuentran en otras instancias. El tema relacionado con Maru Campos ya fue atraído por la Fiscalía General de la República y existen investigaciones en curso, mientras que desde el oficialismo se mantiene la narrativa política para seguir presionando a la mandataria estatal. Del otro lado, el PAN continúa utilizando el caso de Rocha Moya en un tono cada vez más agresivo, donde pareciera que ya no basta el desgaste político y buscan llevar el conflicto todavía más lejos.

Todo esto terminó reflejándose dentro del Congreso del Estado, dejando una imagen poco favorable de la política en Chihuahua. Más allá de las posiciones partidistas, lo ocurrido el miércoles deja claro que la confrontación permanente sigue ganándole terreno a la construcción de acuerdos, justamente en un momento donde la entidad necesitaría mucho más diálogo y mucha menos guerra política.


Y precisamente toda esta confrontación política que se vive en Chihuahua no puede entenderse sin observar también lo que ocurre desde la propia Federación, donde la presidenta Claudia Sheinbaum ha tomado la conferencia mañanera como plataforma para mantener una narrativa de confrontación política contra distintos actores de oposición.

En los últimos días la presidenta ha mantenido un discurso cada vez más frontal desde Palacio Nacional, utilizando temas relacionados con soberanía, seguridad y política interna para enviar mensajes con claros tintes políticos y electorales. Más allá de las investigaciones o de los procesos institucionales que pudieran existir, la narrativa presidencial se ha convertido también en una herramienta de posicionamiento político.

Y es que desde la mañanera se siguen construyendo escenarios de confrontación que terminan impactando directamente en los estados, particularmente en Chihuahua, donde el ambiente político ya se encuentra completamente polarizado entre Morena y el PAN.

No se trata necesariamente de cuestionar la investidura presidencial, sino de señalar que la presidenta Claudia Sheinbaum lleva ya varios días, incluso semanas, utilizando el espacio de la mañanera para lanzar mensajes directos contra actores identificados con la oposición, manteniendo un tono cada vez más político y menos institucional.

El problema es que esta dinámica termina trasladándose también a los congresos locales, a las dirigencias partidistas y al debate público, donde la confrontación se vuelve permanente y todo termina leyéndose bajo lógica electoral.

Porque en el fondo el mensaje es claro: el 2027 ya comenzó. Y Claudia Sheinbaum se ha convertido en el principal activo político y mediático de Morena para marcar agenda, fijar narrativas y también generar desgaste contra perfiles de oposición rumbo a las próximas disputas electorales.


Quien también sigue manteniendo una confrontación directa y permanente contra el gobierno de María Eugenia Campos Galván es la senadora con licencia Andrea Chávez Treviño, que desde que dejó temporalmente su escaño ha intensificado todavía más su discurso político y sus posicionamientos públicos contra la administración estatal.

Prácticamente cualquier acción, decisión o señalamiento relacionado con el Gobierno del Estado es respondido de manera inmediata por Andrea Chávez, quien ha optado por mantener una narrativa de confrontación abierta y constante contra la gobernadora panista.

El miércoles por la tarde volvió a quedar claro. La morenista celebró públicamente la resolución del Tribunal Estatal Electoral que rectificó las medidas cautelares relacionadas con el retiro de publicidad colocada en domicilios privados. Desde que inició esa controversia, dentro de Morena y entre sectores afines a la senadora se sostuvo la idea de que las acciones emprendidas iban dirigidas particularmente contra la figura de Andrea Chávez, mientras otros aspirantes de distintos partidos continúan manteniendo presencia publicitaria en calles y espacios urbanos con sus nombres e imágenes.

Andrea Chávez aprovechó además para reiterar que, según su versión, lleva ya tres años siendo objeto de ataques políticos por parte del Partido Acción Nacional y particularmente desde el entorno de la gobernadora Maru Campos. El discurso no es nuevo, pero sí cada vez más frontal y constante.

La senadora con licencia sigue utilizando esta narrativa para mantenerse vigente políticamente y reforzar su posicionamiento rumbo a la disputa interna de Morena por la candidatura a la gubernatura en 2027. Y aunque dentro de ciertos círculos políticos se insiste en que el llamado “grupo Tabasco” habría perdido fuerza al interior del movimiento, Andrea Chávez parece empeñada en enviar el mensaje contrario: que sigue plenamente en la ruta por la candidatura y que continúa siendo uno de los perfiles más visibles de Morena en Chihuahua.


Quien comenzó a enfrentar cuestionamientos en redes sociales fue Juan José Abdo, director del Instituto Municipal de Cultura Física y Deporte de Chihuahua, luego de que desde la página de Lucha Libre CUU se publicaran acusaciones relacionadas con presuntos adeudos por eventos realizados en coordinación con el instituto.

En la publicación, los denunciantes aseguran que el funcionario municipal participó con normalidad y entusiasmo en distintos eventos organizados junto con ellos, pero posteriormente, según afirman, no cumplió con los pagos acordados. Incluso señalan que únicamente fueron utilizados para los eventos y después quedaron fuera de los proyectos impulsados por el instituto.

El mensaje difundido en redes sociales también hace referencia a las supuestas aspiraciones políticas de Juan José Abdo, cuestionando su actuar por una cantidad de dinero que calificaron como mínima, además de lanzar críticas de carácter político al vincular el caso con gobiernos conservadores.