El “Mayo” Zambada se rinde: el poder del narco frente a la justicia de EE.UU.

El “Mayo” Zambada se rinde: el poder del narco frente a la justicia de EE.UU.

La inminente declaración de culpabilidad de Ismael “El Mayo” Zambada marca un giro histórico en la relación entre el narcotráfico mexicano y el sistema judicial estadounidense. Durante décadas, Zambada fue considerado un “intocable”, el capo que sobrevivió a guerras internas, traiciones y a la captura o muerte de figuras como Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Su decisión de aceptar cargos no solo busca reducir su condena, sino que podría significar el inicio de una colaboración con las autoridades norteamericanas.

De confirmarse, pondría en riesgo a múltiples operadores del Cártel de Sinaloa y a políticos, empresarios y autoridades que alguna vez protegieron sus operaciones.

El hecho de que EE.UU. haya descartado la pena de muerte es una señal clara: Washington busca información más que castigo ejemplar.

Con ello, el “Mayo” no solo estaría negociando su futuro, sino reconfigurando el mapa del narcotráfico en México.

En este escenario, las repercusiones políticas alcanzarán también a México: la extradición y el eventual testimonio de Zambada podrían detonar escándalos de complicidad institucional y debilitar aún más la narrativa de que la lucha contra el narco se libra en igualdad de condiciones.

El ocaso del “Mayo” es también un recordatorio de que el poder real del narcotráfico nunca se mide solo en armas o territorios, sino en las redes de protección política que lo sostienen.