En plena misa, el Cura Viezcas “profetiza” a Bonilla como próximo gobernador
Presumen 15 mil en evento de Bonilla, ¿cuántos fueron por su cuenta?
El PAN llevó el circo a evento de Bonilla
Aspirantes del PAN caen como fichas de dominó: uno tras otro se alinean con Santiago
La llegada de Loya trae la renuncia de Eloy García Tarín
En la iglesia Santos Mártires Mexicanos, el sacerdote Abelardo Viezcas recibió a Marco Bonilla presentándolo como el próximo gobernador de Chihuahua. No se limitó al saludo, también lo invitó a participar en una de las lecturas de la misa y volvió a referirse a él como el próximo mandatario estatal. Al parecer, hasta en la iglesia ya le tienen reservado el cargo.
Pero la cosa no quedó ahí. Durante la ceremonia, Viezcas utilizó la expresión “partido de la muerte”, frase que Maru Campos ha empleado para referirse a Morena. El comentario provocó el reclamo de algunos asistentes, quienes le hicieron ver al sacerdote que habían acudido a escuchar misa, no discursos ni expresiones contra partidos políticos.
La discusión subió de tono cuando el cura respondió que el servicio ya había terminado. Los feligreses le señalaron que seguía en el púlpito y que la misa todavía no concluía. Mientras el sacerdote daba por terminado el servicio, los asistentes le recordaban que aún estaba frente a ellos y que la ceremonia seguía en curso.
La pregunta es para el arzobispo Constancio Miranda: ¿está enterado de lo que ocurrió en Santos Mártires Mexicanos? Porque una cosa es que Bonilla acuda a misa y otra que el sacerdote lo presente como el próximo gobernador para después meter expresiones partidistas en la ceremonia. ¿La iglesia también va a entrarle a la promoción política o alguien va a explicar por qué se mezcló la misa con la grilla?
Falta saber si esta forma de conducir una celebración religiosa cuenta con el visto bueno de la autoridad eclesiástica o si el arzobispo tiene algo que decir sobre lo ocurrido. Los feligreses fueron a escuchar misa, no a que les anunciaran quién será el próximo gobernador ni a escuchar que se califique a un partido como “el partido de la muerte”. Para colmo de males, esta no es la primera ocasión que el sacerdote Abelardo Viezcas hace un acto de este tipo en la parroquia.
El PAN presumió una asistencia de hasta 15 mil personas en la toma de protesta de Marco Bonilla como coordinador estatal de la Defensa de la Patria, Familia y Libertad, pero la cifra deja varias preguntas. ¿Cuántos eran realmente de Ciudad Juárez y cuántos llegaron de otros municipios para llenar el evento?
Las versiones apuntan a que prácticamente la mitad de los asistentes habría sido de Juárez y la otra mitad movilizada desde distintas partes del estado. Desde Chihuahua capital se habla de la salida de 10 camiones con alrededor de 500 personas para acudir al acto. A eso se sumaron contingentes de Camargo, Jiménez, Delicias y Nuevo Casas Grandes, entre otros municipios. Mucho músculo, sí, pero falta saber cuánto era propio y cuánto tuvieron que importar.
En medio de la movilización también se habla de pagos de hasta 500 pesos por persona para acudir al evento. Si esa fue la tarifa para llenar los camiones y garantizar asistencia, la pregunta es inevitable. ¿Cuánto dinero se necesitó para montar la convocatoria que después presumieron como muestra de fuerza panista?
Porque una cosa es que miles de personas acudan por voluntad propia y otra que haya que moverlas desde distintos municipios, subirlas a camiones y, según las versiones, pagarles para que estén presentes. Si el PAN quiere presumir respaldo en Ciudad Juárez, primero tendría que aclarar cuántos de esos 15 mil eran juarenses y cuántos llegaron con boleto de transporte y los 500 pesos en la bolsa.
Al final, la toma de protesta era para mostrar el respaldo a Bonilla, pero queda la duda de si el PAN logró convocar a los juarenses o si tuvo que armar una movilización estatal para que la fotografía pareciera más grande. Los números se presumen fácil, lo que falta es saber de dónde salió tanta gente y cuánto costó reunirla.
La toma de protesta de Marco Bonilla dejó imágenes que poco tienen que ver con el discurso de valores que presume el PAN. Bailarinas exóticas en un evento de un partido que se presenta como defensor de la familia y pancartas con mensajes contra Morena terminaron por convertir el acto en un espectáculo cuestionado. El Circo Atayde se quedó corto.
El asunto no quedó solamente en las bailarinas. También aparecieron pancartas con frases como “Que no cruze la corrupción”, en referencia al coordinador estatal de Morena. El tono de los mensajes y la forma de exhibirlos provocaron cuestionamientos, porque una cosa es la confrontación política y otra convertir un acto partidista en un espectáculo de ese tipo.
Lo que llama la atención es el contraste con el discurso de un PAN que presume los valores de la familia y una postura conservadora. ¿Dónde quedaron esos principios cuando se organizó el evento? La imagen de las bailarinas difícilmente encaja con el mensaje que el partido suele defender, y menos cuando se trata de una toma de protesta que buscaba mostrar seriedad y respaldo político.
Y después de lo ocurrido en la iglesia Santos Mártires Mexicanos, donde el sacerdote Abelardo Viezcas presentó a Bonilla como el próximo gobernador y utilizó la expresión “partido de la muerte” durante la misa, la doble moral también entra en la discusión. Por un lado, se mezclan expresiones partidistas con una celebración religiosa y, por otro, el partido que presume valores familiares monta un espectáculo con bailarinas exóticas. ¿Así se defienden los valores o solo se invocan cuando conviene?
Al final, este tipo de escenas pueden dar de qué hablar, pero no necesariamente suman votos. La política no tendría que convertirse en un circo para demostrar fuerza, mucho menos cuando el propio partido se presenta como defensor de valores que, en su evento, quedaron bastante cuestionados.
Primero fue Alfredo Chávez y ahora Alan Falomir. Los aspirantes del PAN a la alcaldía de Chihuahua comienzan a caer como fichas de dominó y sus mensajes dejan claro que empiezan a cerrar filas con Santiago de la Peña, quien suma respaldos entre quienes también buscaban la candidatura.
A mitad de semana, Alfredo Chávez, coordinador de los diputados panistas en el Congreso del Estado, reunió a empleados del Poder Legislativo y llevó a Santiago de la Peña. Ahí sostuvo que nadie le había dado línea y que su respaldo a Santiago era por decisión propia. La declaración no pasó desapercibida, sobre todo porque él mismo figuraba entre los aspirantes a la alcaldía.
Ahora tocó el turno de Alan Falomir. En sus redes sociales publicó un mensaje que deja entrever que reconoce que este no es su momento y que las circunstancias no le favorecen. “Mi compromiso con Chihuahua no está sujeto al tiempo ni a las circunstancias: nació ayer, se fortalece hoy y perdurará siempre. Sigo trabajando con el mismo orgullo y la misma entrega por nuestra tierra”.
Por si faltaba algo, Santiago de la Peña publicó una fotografía con Falomir y le agradeció su disposición para sumar esfuerzos para defender Chihuahua y recuperar a México. Entre el mensaje de uno y la imagen del otro, las señales de alineamiento son claras.
Además, Falomir ya tiene la coordinación de la campaña de Marco Bonilla en Chihuahua capital, una posición que bien podría funcionar como premio de consolación mientras se acomoda el camino para Santiago. Ahora falta ver qué más le toca en el reparto, si una candidatura a diputado local, una federal o alguna otra posición.
Esta semana crece la expectativa sobre qué otro u otros aspirantes van a caer. Los ojos están puestos en Manque Granados, Carlos Olson, Jorge Soto, Rafa Loera y César Jáuregui, quienes han solicitado que la candidatura se defina mediante una consulta a la militancia. Falta ver si mantienen esa exigencia o si también terminan alineándose con Santiago.
IEE baja de 23 a 5 municipios, pero sigue metiendo mano en la paridad
El IEE redujo de 23 a cinco los municipios donde los partidos deberán postular mujeres para las alcaldías en 2027, pero la controversia no termina ahí. El organismo mantiene reglas sobre los bloques de competitividad que deberán cumplir los partidos, una decisión que PAN, PRI y Movimiento Ciudadano han cuestionado al considerar que el instituto invade facultades del Congreso del Estado y se entromete en la vida interna de las fuerzas políticas.
La resolución reserva las candidaturas a las alcaldías de Juárez, Cuauhtémoc, Camargo, Janos y Nonoava para fórmulas de mujeres, tanto propietarias como suplentes. Sin embargo, el punto que mantiene la disputa es la distribución de los 67 municipios en tres bloques: 22 de alta competitividad, 23 de media y 22 de baja.
Las reglas establecen que, cuando los partidos postulen candidaturas en los 67 municipios, deberán registrar al menos 11 mujeres en el bloque de alta competitividad, 12 en el de media y 11 en el de baja, tanto para presidencias municipales como para sindicaturas, por separado.
Aunque el IEE señala que los partidos podrán decidir qué género asignan a cada municipio dentro de los bloques, deberán ajustarse a los mínimos establecidos. Ahí está el fondo de la controversia: hasta dónde puede llegar el organismo electoral al fijar reglas que inciden en las decisiones de los partidos y si le corresponde establecerlas o esa tarea debe pasar por el Congreso del Estado.
La reserva obligatoria pasó de 23 municipios a cinco, pero los bloques siguen sobre la mesa. La pregunta es si el IEE está garantizando la paridad dentro de sus atribuciones o si está ocupando el lugar del Poder Legislativo para definir cómo deben organizar los partidos sus candidaturas.
Los cambios en la Fiscalía General del Estado ya alcanzaron a perfiles identificados con el PRI. Eloy García Tarín, quien se desempeñaba como director de Comunicación Social y Relaciones Públicas de la dependencia, dejó el cargo tras la llegada de Gilberto Loya, como encargado del despacho.
La renuncia le habría llegado mientras se encontraba en El Paso, Texas, donde muy probablemente estaría este fin de semana, previo al evento de Marco Bonilla del sábado en Ciudad Juárez, al que habría acudido.
Otro de los movimientos fue la salida de Lluvia Velásquez, quien fungía como asesora de Francisco Sáenz Soto cuando este se encontraba como encargado del despacho de la Fiscalía. Ambos perfiles priistas quedaron fuera con los cambios en la dependencia.
