Entre viajes sin iniciativa, homicidios en moto y una frontera que ya no espera a la política
Mario Delgado vino a repetir la fórmula de siempre: repartir promesas como si fueran volantes de mitin y hacerle al apapacho con los maestros.
Esta vez, para vender el “Fondo de Pensiones para el Bienestar”, que más que beneficio garantizado parece receta electoral.
Lo curioso no es que venga a explicar lo que ni él entiende del todo, sino que prometa “escuchar propuestas”… cuando ya está todo cocinado.
Es el viejo truco: convocar para oír, no para cambiar.
Mientras tanto, en la capital del estado se reportaron 32 homicidios solo en abril, y una alerta por el uso de motocicletas en delitos.
Parece que la única inversión en seguridad que se hizo en estos años fue en retórica.
Las motos ya no son para el delivery de comida, sino para el reparto exprés de violencia.
Y aún así, la respuesta sigue siendo tímida, burocrática, como si la Secretaría de Seguridad viviera en otro estado.
Pero eso sí, mucho boletín y muchas cifras que buscan esconder la incapacidad.
Y hablando de simulación, hay que mencionar el nuevo escándalo legislativo: Andrea Chávez presentó solo dos iniciativas en el Senado, pero se aventó 51 viajes de campaña.
¡Cincuenta y uno!
Y luego juran que la carta de Claudia Sheinbaum no era para ella.
¿Qué parte no entendieron?
No se puede pedir disciplina y compromiso cuando se confunde el cargo con una plataforma de promoción personal.
Andrea no fue senadora, fue turista electoral.
De las pocas cosas que dejó en su curul, una fue la huella del pasaporte. Lo demás, puro storytelling.
Pero no todo es gris en el panorama.
En la frontera norte, Cruz Pérez Cuéllar sigue dando pasos con visión estratégica.
En El Paso, durante el panel “Progress 321 Borderplex”, propuso presentar a Ciudad Juárez, El Paso y Las Cruces como una sola región binacional, con metas comunes, sin pleitos ni grillas partidistas.
Ahí sí se está pensando a futuro.
Porque mientras unos hacen política para el Instagram, otros hacen región para el desarrollo.
Pérez Cuéllar no solo habló de unidad: trajo datos.
Presumió avances en seguridad y la inversión en tecnología más alta del país para ese rubro.
Y anunció gestiones para mejorar rutas hacia Santa Teresa y Tornillo, aprovechando incluso el cierre comercial del Puente Córdova como una oportunidad logística.
Esa es la diferencia entre el político que busca soluciones y el que solo busca reflectores.
La frontera ya no espera a la política nacional.
Las relaciones familiares, comerciales y sociales cruzan la línea todos los días.
Ahora, los gobiernos locales quieren que también la planeación y la política hagan lo mismo.
No van a pedir permiso: van a proponer. Porque el futuro del norte no está en los discursos de campaña, sino en las ideas que trascienden las urnas.
