“Es muy difícil repartir una tortilla entre hambrientos”: advierten crisis en producción de frijol
Productores afiliados a la Unión Campesina Democrática alertaron sobre una situación crítica en el sector frijolero, al señalar que persisten problemas en la producción, comercialización y acceso a apoyos gubernamentales, lo que ha generado afectaciones tanto para agricultores como para consumidores.
El dirigente de la organización, Jesús Emiliano García, expuso que el país consume alrededor de un millón 200 mil toneladas de frijol al año, por lo que se requiere alcanzar ese nivel de producción para cubrir la demanda. No obstante, factores como la sequía han reducido considerablemente los volúmenes en estados productores, entre ellos Chihuahua.
Detalló que en 2022 la producción estatal fue de apenas 10 mil toneladas, muy por debajo del consumo local estimado en 30 mil, mientras que en 2023 se registró una ligera recuperación con cerca de 20 mil toneladas. Para el ciclo más reciente, gracias a mejores condiciones climáticas, la producción alcanzó aproximadamente 80 mil toneladas.
En cuanto a la comercialización, García cuestionó el esquema de precios, al señalar que el productor continúa siendo el más afectado. “Mientras al agricultor le compran el frijol a precios bajos, el consumidor lo sigue pagando caro”, afirmó, al explicar que los intermediarios adquieren el producto por debajo del precio de referencia y lo revenden con amplios márgenes.
Asimismo, criticó la asignación de volúmenes dentro del programa de ingreso objetivo, al considerar que Chihuahua ha sido relegado frente a otras entidades. Recordó que inicialmente al estado se le asignaron 5 mil toneladas, cifra que posteriormente aumentó a 9 mil, lo que calificó como insuficiente ante la cantidad de productores que aún mantienen inventarios sin comercializar.
“Es muy difícil repartir una tortilla entre hambrientos”, expresó el dirigente, al referirse a la limitada cobertura de los apoyos, ya que muchos agricultores continúan con producto almacenado sin acceso a programas que les permitan venderlo en condiciones justas.
Finalmente, señaló que, aunque se han realizado esfuerzos para reducir el precio del frijol en mercados locales y beneficiar al consumidor, la venta a menor costo por parte de intermediarios genera una competencia desigual para quienes trabajan directamente en el campo, lo que agrava la situación del sector.
