Fdo. Mendoza: magistrado exprés que se jubila con 65 mil al mes por orden de Santiago de la Peña

Fernando Mendoza: el magistrado exprés que se jubila con 65 mil al mes por orden de Santiago de la Peña

El Tribunal Superior de Justicia de Chihuahua (TSJ) ha consumado otro escándalo de corrupción y acomodos políticos. Fernando Mendoza, con tan solo dos años en el cargo, se jubilará con 65 mil pesos mensuales gracias a una maniobra orquestada desde el poder. La orden proviene directamente de Santiago de la Peña, secretario general de Gobierno y operador priista, quien garantizó una jugosa jubilación a su amigo y aliado.

Este caso no es un hecho aislado. Forma parte de una estrategia más amplia dentro del TSJ, donde magistrados provisionales y secretarios en funciones de magistrados fueron “designados” estratégicamente para asegurar su participación en la elección y, aún más grave, para obtener beneficios de retiro de manera fraudulenta.

La presidenta del TSJ, Myriam Hernández Acosta, debe aclarar quiénes fueron nombrados en los últimos años con la única finalidad de acceder a una jubilación privilegiada.

Pero el silencio impera, porque todos en la cúpula judicial están protegiendo el pacto de impunidad.

El caso de Mendoza es el más indignante: dos años en el cargo y se retira con el 50% de la “compete”, lo que equivale a un mínimo de 65 mil pesos al mes de por vida.

Una pensión que debería reservarse para magistrados con trayectorias sólidas y décadas de servicio, no para funcionarios exprés colocados a modo.

¿Corrupción, pago de favores o simple descaro?

Lo que está ocurriendo en el TSJ no es coincidencia.

¿Le están pagando a Mendoza por su silencio? ¿O simplemente lo premian por ser amigo de Santiago de la Peña?

La complicidad es evidente y expone una realidad lamentable: en Chihuahua, la justicia no se administra con imparcialidad, sino con intereses políticos.

Este escándalo confirma que el TSJ no es más que un instrumento de poder para repartir privilegios, mientras la ciudadanía sigue pagando los costos de una clase política que se protege a sí misma. Entre priistas te veas, y en Chihuahua, el saqueo institucional sigue su curso con total impunidad.