Fiscalía indaga vínculos del crimen de Santa Eulalia con redes de máquinas tragamonedas

Fiscalía indaga vínculos del crimen de Santa Eulalia con redes de máquinas tragamonedas

La ejecución de cuatro hombres originarios de Durango, localizados sin vida en un tiro de mina de Santa Eulalia, apunta a un posible trasfondo vinculado con el negocio de las máquinas tragamonedas, una actividad que en Chihuahua suele estar bajo el control de grupos criminales.

De acuerdo con la Fiscalía Zona Centro, las víctimas —Jesús Román Santiago Solís, los hermanos Juan y Ezequiel Corral Acuña, y Jair Núñez Gandarilla— habían viajado desde Durango el 30 de octubre para instalar equipos de juego en distintos puntos de la capital.

Su rastro se perdió días después, cuando dejaron de responder llamadas y mensajes.

El seguimiento de cámaras del sistema Centinela permitió ubicar la camioneta GMC Sierra en la comunidad de San Guillermo, municipio de Aquiles Serdán.

Poco después, el vehículo fue hallado calcinado en la carretera a Delicias.

Paralelamente, una llamada anónima condujo a las autoridades hasta el tiro de mina conocido como La Cueva del Murciélago, donde fueron localizados los cuerpos de diez personas, entre ellos los de los duranguenses desaparecidos.

Una de las principales líneas apunta al control territorial de la instalación de tragamonedas, negocio que desde hace años representa una fuente constante de ingresos ilícitos y disputas entre grupos delictivos.

El hallazgo ha generado conmoción en Durango y Chihuahua, al evidenciar cómo un oficio aparentemente inocuo puede convertirse en riesgo mortal dentro de un mercado clandestino donde operan estructuras criminales con total impunidad.

Mientras continúan las labores de identificación de las demás víctimas, la Fiscalía Estatal mantiene abiertas varias líneas de investigación y trabaja con autoridades federales para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades.