“La afectación está hecha”: regularización de autos mantiene saturado el mercado en Chihuahua: AMDA
La regularización de vehículos de procedencia extranjera dejó un impacto que continúa presente en el mercado automotriz de Chihuahua, principalmente por el exceso de unidades que ingresaron al estado y que ahora mantienen una elevada oferta de vehículos usados.
Adrián Haddad, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) en Chihuahua, señaló que aunque la regularización fue un derecho otorgado a quienes pudieron acceder a ella, también se generó un abuso que terminó modificando las condiciones del mercado.
“Se importaron 500 mil autos al estado de Chihuahua, o sea, eso no dejó de suceder porque se acabó el decreto”, afirmó.
El representante del sector explicó que la cantidad de vehículos incorporados al mercado continúa teniendo efectos, particularmente por la saturación de inventarios que actualmente se observa en distintos puntos del estado.
Haddad advirtió que el exceso de oferta puede provocar una disminución en el precio de los vehículos, al existir más unidades disponibles frente a la demanda.
“Hay mucha oferta, entonces entre más oferta, pues puede caer bastante el precio del bien”, sostuvo.
Agregó que esta situación también puede repercutir en el valor patrimonial de los chihuahuenses que cuentan con vehículos, debido a que la sobreoferta presiona a la baja el valor de las unidades.
El presidente de AMDA Chihuahua indicó que la saturación se observa tanto en lotes y negocios dedicados a la comercialización de vehículos como en agencias afiliadas y no afiliadas a la asociación.
“La afectación está hecha, ya no se hizo. Habrá que esperar a que pase más tiempo para ver cómo se recupera esa parte”, señaló.
Haddad consideró que el mercado necesitará tiempo para absorber el volumen de vehículos que ingresaron durante el proceso de regularización y determinar si los precios pueden recuperar parte del valor perdido.
Aunque el decreto ya concluyó, sus efectos permanecen en el mercado automotriz estatal, donde la amplia disponibilidad de vehículos usados continúa representando un factor de presión para los precios y para el valor de las unidades.
