“La encuesta que rige es la de Morena”, bajón a aspirantes que presumen posicionamiento
El caso Aras llega a Fiscalía Anticorrupción con denuncia contra juez
Marcelo Ramírez ya está en la pelea por la alcaldía de Cuauhtémoc
Alejandro Jiménez formó parte del Sistema PAN y nunca fue señalado por votar con Morena
Conforme Morena se acerca a la definición de quienes serán sus coordinadores estatales, la dirigencia nacional comienza a ponerle freno al protagonismo que han tomado las encuestas que distintos aspirantes presumen para mostrar su posicionamiento.
La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, dejó claro que el partido reconoce distintas mediciones y que al cierre del proceso se invitará a las casas encuestadoras para que expliquen directamente cómo realizaron sus ejercicios y presenten sus resultados. La intención, dijo, es que se conozca de manera detallada la metodología y los resultados de cada una.
Hasta ahí, el mensaje apunta a transparentar el proceso. Pero la frase que realmente marca la cancha es otra, porque Montiel fue contundente al señalar que “la encuesta que rige el resultado es la encuesta de Morena”.
Y ahí es donde varios aspirantes pueden recibir el mensaje. Porque una cosa es aparecer arriba en una encuesta difundida públicamente y otra muy distinta es que esa posición coincida con la medición que el propio partido utiliza para definir a sus coordinadores.
La dirigente nacional incluso aseguró que, técnicamente, Morena está satisfecho con sus ejercicios y que, hasta ahora, las distintas encuestas han llegado a resultados similares. Por eso, explicó que al final del proceso se dará a conocer detalladamente cada medición y se escuchará directamente a las casas encuestadoras.
Resulta particularmente curioso que, después de haber definido ya diez coordinaciones y cuando todavía quedan siete entidades por resolver, la dirigencia nacional haya decidido abrir ahora esta puerta para conocer y explicar las metodologías de las encuestas. Sobre todo porque en un inicio Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, había señalado que las mediciones no se transparentarían públicamente y que serían mostradas a los aspirantes el día de la definición. Ahora Ariadna Montiel plantea un escenario distinto, que puede servir también para amarrar desde ahora posibles inconformidades ante los resultados que están por venir.
Y el mensaje cobra especial relevancia en Chihuahua, donde la competencia entre los aspirantes ha estado particularmente marcada por las encuestas y por las distintas mediciones que han circulado durante el proceso. En ese contexto, recordar que la encuesta que rige el resultado es la de Morena puede ser también una forma de fijar desde ahora las reglas del juego antes de que llegue la definición.
El punto político está en que, con esta postura, Morena parece querer quitarle peso a la competencia por ver quién puede presumir la encuesta más favorable. Los aspirantes pueden mostrar números, mediciones y posicionamientos, pero la dirigencia nacional ya estableció cuál será el instrumento que tendrá peso al momento de definir a sus coordinadores.
Y esto también puede funcionar como una especie de blindaje para la etapa final del proceso. Si después de conocer al coordinador alguno de los aspirantes cuestiona la decisión argumentando que encabezaba otras encuestas, Morena tendrá desde ahora una respuesta definida, la encuesta que rige el resultado es la del propio partido.
Y mientras Morena intenta dejar claro cuál es la encuesta que tendrá peso para definir a su coordinador, en el Partido del Trabajo ya empiezan a fijar postura sobre el proceso. Apenas ayer, el coordinador de los diputados petistas en el Congreso de la Unión señaló que si Andrea Chávez quería ser su candidata, así sería, dejando abierta la posibilidad de que el PT compita por separado de Morena. En Chihuahua, la diputada local Irlanda Márquez se sumó a esa posición al señalar que las encuestas espejo del PT colocan a Andrea Chávez como ganadora y que, si la medición de Morena arroja un resultado distinto, entonces sería Morena quien estaría equivocada. El planteamiento abre otro frente para la definición, porque el PT no solamente tiene su propia medición, sino que ya hay voces que anticipan una posición distinta dependiendo de quién resulte favorecido por la encuesta de Morena.
Y resulta particularmente llamativo el posicionamiento de la diputada Irlanda Márquez, porque fue clara al señalar que si las encuestas favorecen a Andrea Chávez, entonces Morena está bien, pero si el resultado no le favorece, entonces Morena está mal. El planteamiento deja sobre la mesa una postura bastante controvertida frente al proceso interno, porque la validez de la encuesta terminaría dependiendo de si el resultado coincide o no con el perfil que impulsa el Partido del Trabajo.
Así que más allá de la presentación pública de las metodologías, el mensaje de Ariadna Montiel tiene una lectura política bastante directa para quienes han venido presumiendo estar mejor posicionados. Las encuestas externas pueden servir para medir el escenario, pero no necesariamente son las que deciden la coordinación.
En Morena ya dejaron claro cuál es la encuesta que cuenta.
El caso Aras acaba de abrir un nuevo frente, y esta vez el señalamiento apunta directamente al Poder Judicial. La Fiscalía Anticorrupción del Estado de Chihuahua recibió una denuncia en contra del juez Juan Carlos Erives Fuentes, quien está al frente de la ejecución de penas relacionada con el proceso de Aras.
Al juez se le señala por presuntos hechos que podrían constituir delitos como prevaricación, denegación o retardo de justicia, delitos contra la administración de justicia y ejercicio ilegal del servicio público. Es decir, el conflicto que durante años ha estado concentrado en las miles de víctimas de Aras y en los responsables de la empresa ahora alcanza también a uno de los funcionarios judiciales involucrados en la etapa de ejecución del caso.
Y aquí está el nuevo ingrediente político. Aras no solamente sigue generando reclamos por el dinero de las víctimas o por el avance de los procesos, ahora aparece una denuncia que pone bajo la lupa la actuación de un juez encargado precisamente de una parte del procedimiento judicial.
La Fiscalía Anticorrupción tendrá que revisar los señalamientos y determinar si existen elementos para iniciar las investigaciones correspondientes. Por ahora, la denuncia no significa que el juez sea responsable de los delitos señalados, pero sí abre un nuevo capítulo en un caso que parece no dejar de generar frentes para las instituciones de Chihuahua.
Las aristas del fraude de Aras siguen expandiéndose a años de que se destapara el caso. Mientras las víctimas continúan exigiendo la recuperación de su dinero, el fundador y presidente de la empresa, Armando Gutiérrez Rosas, ha sido señalado como localizado en El Paso, Texas, pese a que sobre él existe una ficha roja de Interpol. El hecho de que siga sin ser llevado ante las autoridades en Chihuahua mantiene abierta otra pregunta dentro de este enorme expediente, ¿qué está pasando y por qué el caso sigue acumulando pendientes?
Y ahora que el caso también llegó a la Fiscalía Anticorrupción, en Chihuahua en Directo confiamos en que la investigación llegue hasta donde tenga que llegar. En este medio contamos con información sobre una reunión que Armando Gutiérrez Rosas habría sostenido en febrero de 2021 con políticos que posteriormente participaron en campañas y que hoy ocupan cargos públicos, así como señalamientos sobre presuntas aportaciones de dinero a esas campañas. Será responsabilidad de la Fiscalía determinar si esos datos tienen sustento y, en su caso, desentrañar hasta dónde llegaron los recursos de Aras y quiénes pudieron haberlos recibido.
Marcelo Ramírez Flores ya está en la pelea por la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Cuauhtémoc. Aunque al ser cuestionado sobre su posible registro respondió que “ahorita no son los tiempos, probablemente sí”, el subdelegado médico del ISSSTE mantiene abierta su participación en la encuesta interna del partido.
Su aspiración ya aparece en las mediciones que se han realizado en el municipio, donde se encuentra entre los perfiles mejor posicionados para la alcaldía. Ramírez Flores también ha señalado que mantiene un compromiso con Cuauhtémoc y que quienes forman parte de una región deben participar en la búsqueda de mejores condiciones para sus habitantes.
El funcionario consideró además que Morena cuenta con perfiles capaces y competitivos para disputar la presidencia municipal y se asumió como un “factor de unidad” entre quienes buscan la candidatura de la Cuarta Transformación, tanto de Morena como del PT.
Aunque todavía evita hablar de un registro formal porque, dice, “no son los tiempos”, Marcelo Ramírez ya está en la competencia y sus números lo mantienen entre los perfiles que buscan la candidatura de Morena para Cuauhtémoc.
La salida de Alejandro Jiménez del PAN dejó un contraste que llama la atención dentro de la dirigencia estatal. Daniela Álvarez reconoció que el ahora regidor independiente formaba parte del llamado Sistema PAN, esa estructura que reúne a funcionarios, alcaldes, regidores, diputados y distintos cuadros del partido para fortalecer el trabajo político y de gobierno.
Lo curioso es que la propia dirigente señaló que ya existían antecedentes respecto a la actuación de Jiménez y su cercanía con el alcalde Cruz Pérez Cuéllar, incluyendo su respaldo a propuestas del presidente municipal. Sin embargo, mientras permaneció dentro del PAN no hubo, al menos públicamente, un señalamiento formal en su contra por esa conducta, ni una llamada de atención que anticipara la ruptura que finalmente terminó con su salida.
Ahora, convertido en regidor independiente, Daniela Álvarez asegura que su renuncia no afecta los trabajos políticos del PAN en Ciudad Juárez. Una postura que también llama la atención porque Jiménez representaba al partido en el Cabildo y, con su salida, Acción Nacional pierde al único regidor que tenía en el Ayuntamiento.
Si Alejandro Jiménez formaba parte del Sistema PAN y ya había antecedentes sobre su actuación política, la pregunta es por qué esos antecedentes no provocaron antes una reacción del partido. Porque ahora que dejó las filas panistas resulta que su salida no afecta, pero mientras estuvo dentro de la estructura sí formaba parte de ese sistema que, según la propia dirigencia, busca fortalecer el trabajo político del PAN en Ciudad Juárez.
