La impugnación que destapó la cloaca jurídica
Valenzuela apunta al mismo expediente
Ganaderos en pausa mientras la frontera sigue cerrada
Maru presume baja en delitos, pero el mapa no es parejo
Cierran la estética en el Senado
—
La impugnación que destapó la cloaca jurídica
Ayer, y no como gesto simbólico sino como movimiento de fondo, el auditor Héctor Acosta Félix confirmó que fue presentada la impugnación contra la resolución del Tribunal Colegiado relacionada con el expediente del exgobernador Javier Corral.
No se trata de una diferencia menor entre abogados: el criterio adoptado por el tribunal amenaza con convertirse en un precedente que rebase este caso y contagie otros expedientes en todo el país.
El punto fino —y peligroso— está en equiparar participaciones con aportaciones federales.
Esa lectura borra fronteras de competencia y deja en el aire quién puede investigar y sancionar.Traducido al lenguaje político: abre una rendija para que casos incómodos cambien de cancha y se diluyan en el laberinto federal.
Acosta no habló al vacío.
La impugnación busca obligar a los órganos jurisdiccionales a fijar reglas claras, porque sin ellas la fiscalización se vuelve discrecional.
Y cuando las reglas se vuelven grises, los únicos que ganan son los investigados con buenos abogados… y mejores contactos.
Valenzuela también apunta al mismo expedienteLo dicho por la Auditoría no se quedó solo.
El segundo golpe vino encadenado, desde la Fiscalía Anticorrupción, donde Abelardo Valenzuela subió el tono y rompió la cortesía institucional.
Calificar la resolución como una aberración jurídica no fue exceso verbal: fue una forma de decir que el tribunal, en los hechos, parece estar ayudando a mover un expediente sólido fuera de Chihuahua.
Para la Fiscalía, el riesgo es doble. Primero, que el caso de Corral se diluya.
Segundo, que el criterio se convierta en salvoconducto para otros imputados que busquen refugio federal.
Por eso el reclamo no es solo legal, es político: si se permite esta interpretación, el Sistema Anticorrupción queda tocado de muerte.
El mensaje es claro y va en línea con el del auditor: el expediente no se suelta, la competencia no se regala y la calidad de víctima del estado no se negocia.
Cuando dos órganos distintos levantan la voz al mismo tiempo, no es casualidad; es reacción coordinada ante una amenaza común.
Ganaderos en pausa mientras la frontera sigue cerrada
En otro frente, pero con la misma sensación de abandono institucional, el sector ganadero volvió a levantar la voz.
Álvaro Bustillos exigió la reapertura inmediata de la frontera para el cruce de ganado en pie, al señalar que los productores ya cumplieron con todos los protocolos sanitarios exigidos por México y Estados Unidos.
El cierre no es una molestia menor: hay ganado listo para exportarse, flujo de efectivo detenido y asociaciones ganaderas presionadas al límite.
Mientras los escritorios revisan papeles, en el campo el costo se acumula día tras día.
Y el golpe no es solo local.
Del otro lado de la frontera, la industria estadounidense ya resiente la reducción de abasto y el alza en precios.
Pero como suele pasar, la cooperación binacional se invoca en el discurso y se congela en los hechos.
Maru presume baja en delitos, pero el mapa no es parejo
En la Mesa Estatal de Seguridad, la gobernadora Maru Campos encabezó la presentación de cifras que muestran una reducción en delitos de alto impacto, con datos respaldados por Ficosec.
Sobre el papel, Chihuahua vive su mejor momento en casi una década.
El problema no está en los números, sino en su lectura política.
Porque mientras en la capital se presume coordinación y resultados, en regiones como la sierra la percepción es distinta.
Ahí los indicadores tardan más en reflejarse y el discurso oficial no siempre alcanza a cubrir la realidad cotidiana.Incorporar a la iniciativa privada a la Mesa de Seguridad una vez al mes suena bien, pero el reto sigue siendo territorial.
La paz no se mide solo en porcentajes, sino en presencia del Estado donde históricamente ha estado ausente.
Cierran la estética en el Senado
Ahora sí, oficialmente: cerraron la estética del Senado.
El anuncio se vendió como símbolo de austeridad y sacrificio, aunque el ahorro real sea marginal.
Es la clásica política de tijera para la vitrina: se corta lo visible, lo anecdótico, lo que da titular.
Mientras tanto, los privilegios estructurales —asesores inflados, viajes, viáticos— siguen intactos.
Pero eso no se toca porque no luce en foto ni se viraliza igual.La austeridad, cuando es real, incomoda.
Cuando es cosmética, solo maquilla. Y en este caso, ni la estética se salvó… pero el fondo sigue igual.
