La incertidumbre en la frontera tras la cancelación de CBP One
La cancelación de la aplicación CBP One, anunciada tras el discurso de toma de protesta de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, ha desatado preocupación y desconsuelo entre los migrantes que esperaban utilizar esta herramienta para gestionar sus solicitudes de asilo. Este giro abrupto en la política migratoria representa un golpe a los esfuerzos de miles de personas que buscan cruzar la frontera de manera ordenada y legal, particularmente en ciudades como Ciudad Juárez, donde las tensiones ya son evidentes.
Uno de los rostros de esta crisis es el de una mujer colombiana que, entre lágrimas, expresó su desesperación al enterarse de la decisión. Después de meses de esperar pacientemente su turno para programar una cita a través de CBP One, ahora ve cómo se desmoronan sus esperanzas de alcanzar un futuro seguro en Estados Unidos.
Su caso no es único: cientos de migrantes se encuentran en una situación similar, enfrentando un limbo burocrático y expuestos a riesgos crecientes.
Esta medida parece desentenderse de las complejidades del fenómeno migratorio. La eliminación de CBP One no solo dificulta el acceso al sistema legal de asilo, sino que también empuja a los migrantes a rutas más peligrosas, donde son presa fácil de extorsiones, secuestros y otras violencias.
El discurso de Trump, cargado de un endurecimiento retórico hacia los migrantes, pone en riesgo a las ciudades fronterizas que ya enfrentan presiones considerables. La cancelación de CBP One no solo afecta a los migrantes, sino que también supone un desafío para las comunidades locales, que deberán lidiar con las consecuencias de esta política. La decisión es un recordatorio de cómo las herramientas tecnológicas, cuando son eliminadas sin un plan alternativo, pueden tener un impacto devastador en los sectores más vulnerables.
