Llegó la hora cero para Morena en Chihuahua
Bonilla hace talacha partidista sin soltar la alcaldía
Alex Domínguez pide a Daniela Álvarez acelerar acuerdos
Ronald Johnson respalda a Maru
Jáuregui ya no puede hablar como antes
Llegó la hora cero para la definición de la Coordinación Estatal de Morena en Chihuahua. Este lunes, Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, y Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, encabezarán la definición de las siete coordinaciones estatales que permanecen pendientes, entre ellas la de Chihuahua.
Y es que desde que comenzó el proceso interno de Morena, con cinco personas registradas y posteriormente cuatro perfiles en la etapa final, el Capi Arrieta, el profe Martín Chaparro, Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuéllar, la atención terminó concentrándose principalmente en dos nombres, la senadora con licencia y el alcalde con licencia.
Durante todo este trayecto han circulado comentarios de todo tipo en medios locales y nacionales, columnas políticas, redes sociales y distintas versiones sobre quién podría quedarse finalmente con la coordinación estatal.
Entre todas esas teorías hay una que llama particularmente la atención y que tiene que ver con Nayarit y con Adán Augusto López.
La versión que se ha venido manejando es que la Coordinación Estatal de Morena en Nayarit sería una pieza importante dentro de las negociaciones de Adán Augusto. Es decir, se le entregaría esa coordinación a un perfil afín a Adán Augusto, de manera similar a lo que ocurrió con Julieta Ramírez en Baja California.
Y de acuerdo con esa teoría, ese movimiento terminaría por amarrar también el tema de Chihuahua, más allá de las negociaciones que estaría buscando hacer Adán Augusto.
Pero hasta ahí. Es una de las teorías que han estado circulando en torno a las definiciones y no una decisión confirmada.
El otro asunto que llamó la atención al cierre de la semana ya no fue una teoría, sino una declaración de Ricardo Monreal. El morenista reconoció que las definiciones de los siete estados que todavía faltan, y particularmente la de Chihuahua, estaban siendo difíciles, por lo que estarían trabajando de manera intensa para llegar a una definición.
Pero hubo otra parte de sus declaraciones que resultó todavía más llamativa. Monreal habló de que se estaría buscando que no hubiera fugas ni descontentos, aunque reconoció que en un proceso interno y de este calado es difícil que no existan.
Es decir, habló de que puede haber fugas.
Y ese comentario no es menor, sobre todo porque desde la dirigencia nacional el discurso ha sido otro. Ariadna Montiel ha insistido de manera reiterada en que la unidad es una característica de Morena y que así es como deberán salir de este proceso interno.
También desde los dos principales grupos que han quedado alrededor de la definición en Chihuahua se ha enviado un mensaje similar. Tanto Andrea Chávez como Cruz Pérez Cuéllar han coincidido en que aceptarían los resultados que determine Morena.
Así que, después de semanas de registros, encuestas, versiones, negociaciones, declaraciones y toda clase de teorías, ya no queda mucho más que esperar.
Son siete las definiciones que faltan y serán Ariadna Montiel y Citlalli Hernández quienes den a conocer los nombres.
A partir de mañana Morena tendrá que ponerle nombre a la coordinación estatal de Chihuahua.
Y con ese nombre también comenzará una nueva etapa para el partido en el estado.
Por el lado del PAN, Marco Bonilla sigue haciendo talacha partidista mientras mantiene su cargo al frente del Ayuntamiento. La licencia, por lo pronto, no ha llegado, y mientras tanto el alcalde continúa apareciendo en actividades de organización política del PAN, particularmente durante los fines de semana. El propio partido y los medios que difundieron el encuentro en Delicias lo identificaron como alcalde de Chihuahua y coordinador político estatal del PAN.
Ahí, encabezó un encuentro con estructuras panistas de la región centro-sur, donde se reunieron dirigentes, militantes, alcaldes, diputados y liderazgos de los municipios que integran los distritos 19, 20 y 21.
El movimiento también sirvió para arropar a Jesús Valenciano, alcalde de Delicias, quien quedó al frente de la coordinación política de esa región. Bonilla reconoció su trabajo y lo colocó como un alfil para la operación territorial del PAN en esa zona.
Bonilla está moviendo las piezas del PAN mientras todavía ocupa la alcaldía. Lo hace, al menos en este caso, durante el fin de semana y bajo una responsabilidad partidista que ya asumió formalmente. Pero el contraste resulta evidente, porque mientras sigue al frente del Ayuntamiento y recibe su sueldo como alcalde, también encabeza actividades partidistas.
Desde agosto, Bonilla había señalado que la solicitud de licencia dependería de la intensidad de los trabajos que tendría que realizar dentro de la coordinación política del PAN.
Por lo pronto, esa intensidad ya se está viendo en territorio; mientras Bonilla, por lo pronto, sigue cobrando como alcalde.
Después de más de un año y medio de poner sobre la mesa la posibilidad de una alianza, el PRI ya está metiendo presión para que el PAN, a través de Daniela Álvarez, acelere las negociaciones y concrete los acuerdos antes del 2 de diciembre.
Alejandro Domínguez señaló que, de mantenerse el calendario que se ha venido planteando, esa sería la fecha para registrar los convenios electorales rumbo a 2027. Por eso, el tiempo empieza a apretar y las conversaciones entre ambos partidos tendrán que avanzar.
Ya hubo una primera reunión entre PAN y PRI para comenzar a revisar las alternativas jurídicas. Ahí están la coalición, que puede ser total, parcial o flexible, y la candidatura común. Falta definir cuál figura utilizarían, particularmente para las diputaciones y los ayuntamientos.
Pero Alejandro Domínguez no solamente está hablando de cómo competir juntos. También está poniendo sobre la mesa su apuesta por un gobierno de coalición, del que se dijo convencido, con la idea de construir un proyecto conjunto que incluya a partidos y ciudadanos.
Y una vez que se defina si hay acuerdo entre los partidos, vendrá una de las partes más delicadas, cómo se van a repartir las candidaturas.
Porque después de más de un año y medio de hablar de una alianza, ahora el PRI quiere que los acuerdos se aterricen y que el reparto también sea equitativo para los priistas.
Por lo pronto, la fecha que tienen en el radar es el 2 de diciembre, aunque todavía falta que el órgano electoral emita el calendario oficial y confirme los tiempos definitivos.
Ronald Johnson salió públicamente a reconocer el trabajo de Maru Campos en materia de seguridad.
El mensaje es importante por el momento en que llega. En el contexto nacional, mientras la oposición llama a Morena “narcopartido”, se mantienen sobre la mesa peticiones de extradición relacionadas con funcionarios y exfuncionarios de la 4T, entre ellas la del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y Estados Unidos ha retirado visas a integrantes y figuras vinculadas con Morena, entre ellos Andy López Beltrán.
En medio de ese escenario, que el embajador de Estados Unidos en México salga públicamente a destacar el trabajo de Maru Campos y de Gilberto Loya en seguridad no es un detalle menor.
Más aún porque apenas dos días antes la gobernadora había estado en una recepción privada en la embajada estadounidense encabezada por el propio Johnson. Y aunque una cosa no necesariamente significa la otra, la coincidencia en los tiempos resulta políticamente llamativa.
Sobre todo porque, mientras desde Estados Unidos se endurecen las señales hacia distintas figuras políticas mexicanas y en México la oposición coloca a Morena en el centro de acusaciones relacionadas con el crimen organizado, Maru recibe públicamente un reconocimiento de uno de los principales representantes del gobierno estadounidense en nuestro país.
Y todo esto ocurre mientras la FGR mantiene abierta la investigación en la que la propia gobernadora fue citada como testigo.
Maru, por supuesto, aprovechó el respaldo para reiterar su compromiso con la seguridad y presumir nuevamente la Plataforma Centinela.
César Jáuregui Moreno encontró una manera bastante peculiar de seguir hablando sin decir prácticamente una palabra.
El aspirante a la alcaldía por el PAN subió a sus redes sociales un video en el que llega a un domicilio, toca la puerta y, cuando le abren, hace una señal para guardar silencio. Después muestra una cartulina y aparece la frase “no le digas a nadie” y otra que dice “dile que son los del Bienestar”. Y ahí comienza el mensaje.
Jáuregui sigue mostrando cartulinas y en ellas se especifica el proceso interno de hace cinco años, cuando el PAN atravesaba uno de sus momentos más complicados para definir candidaturas y se decidió acudir a la militancia para que fueran los panistas quienes determinaran quiénes debían representar al partido. De aquel ejercicio surgieron las candidaturas de Maru Campos a la gubernatura y Marco Bonilla a la alcaldía.
Jáuregui fue testigo de ese proceso como militante y ahora, desde su propia aspiración, utiliza esa experiencia para insistir en que la militancia debe ser tomada en cuenta en la definición de la candidatura a la alcaldía.
El mensaje de fondo es bastante claro, aunque ahora tenga que decirlo entre cartulinas y con un tono casi de clandestinidad.
Porque mientras él mantiene una postura institucional y asegura que respetará la decisión que tome el partido, también sigue levantando la voz para pedir que la candidatura no llegue definida desde arriba.
En el panismo se ha venido señalando la posibilidad de que la candidatura termine favoreciendo a Santiago de la Peña, actual secretario general de Gobierno, por una decisión tomada desde Palacio. No es una definición confirmada, pero sí el escenario contra el que Jáuregui parece estar construyendo su discurso.
