“Lo haremos aún frente a la resistencia”: Maru inaugura Torre Centinela
La Torre Centinela y los detalles que quedaron en el aire
Una semana después Blanco habla y respalda a Bonilla
Bonilla lleva hasta octubre su licencia como alcalde
La inauguración de la Torre Centinela dejó también un mensaje político bastante claro de parte de Maru Campos. La gobernadora no se limitó a hablar de seguridad, tecnología o infraestructura. En medio de un evento al que finalmente no acudieron los funcionarios federales que habían sido anunciados, soltó una frase que difícilmente podía pasar desapercibida: “Lo haremos aún frente a la resistencia”.
Y era imposible negar que el mensaje iba directamente hacia la Federación, hacia la 4T y hacia el vacío que dejó su ausencia en una inauguración que, desde días antes, había sido presentada como un proyecto de coordinación en materia de seguridad.
La gobernadora también recordó que “hace cinco años teníamos una policía que padecía un terrible abandono” y dejó claro que “no nos vamos a detener hasta que se instale”. En otro momento de su mensaje insistió en que “ya era hora de que el estado le diera su lugar a esta gran ciudad”.
Así que más allá de la inauguración de un edificio, Maru aprovechó el escenario para marcar postura. La Torre Centinela se convirtió también en un mensaje político frente a las críticas que ha recibido el proyecto y, particularmente, frente a la ausencia de representantes de la administración federal.
La frase de la resistencia quedó ahí. Y, por el contexto en el que fue pronunciada, era difícil interpretarla solamente como una referencia a los obstáculos técnicos o administrativos de una obra.
Y mientras en el escenario se hablaba de la importancia de la Torre Centinela, en los apuntes de la inauguración quedaron algunos detalles que llamaron la atención.
Uno de ellos tiene que ver con los estacionamientos. A simple vista se pudo observar la ausencia de rampas en algunos accesos, un detalle que resulta llamativo tratándose de un inmueble que pretende convertirse en uno de los principales centros de operación en materia de seguridad.
Pero quizá el detalle más delicado estuvo en el propio comunicado oficial de la inauguración.
En la información difundida por el Gobierno del Estado se anunció la presencia de Omar García Harfuch y de Ernestina Godoy, fiscal general de la República. Sin embargo, ambos funcionarios finalmente no acudieron al evento.
El asunto no pasó desapercibido porque la presencia federal había sido presentada como parte de la ceremonia y posteriormente ese comunicado dejó de aparecer.
Así que la inauguración terminó teniendo dos escenas distintas. En el escenario se presentó una obra que el Gobierno del Estado considera fundamental para la seguridad de Chihuahua y, fuera de él, quedaron preguntas sobre algunos detalles de la infraestructura y sobre la comunicación oficial de los invitados que finalmente no estuvieron.
Y en una inauguración de este tamaño, hasta esos pequeños detalles terminan formando parte de la historia.
Juan Blanco ya había dejado el Gobierno del Estado cuando finalmente rompió el silencio públicamente. Una semana después de su salida, utilizó sus redes sociales para dejar clara su posición y ratificar algo que, en realidad, no era nuevo, es decir, su respaldo a Marco Bonilla.
“Para que no quede duda: mi candidato es Marco Bonilla y lo ha sido desde hace muchos años. Creo en su capacidad, en el trabajo que ha hecho y en lo que puede aportar a Chihuahua. Mi posición es clara y sigue siendo la misma: estoy con Marco, voy con él hasta que ganemos y estoy convencido de que será el próximo gobernador de Chihuahua. Hoy lo importante es seguir sumando, mantenernos unidos y trabajar por el proyecto en el que creemos.”
La importancia del mensaje no estuvo en que Blanco hubiera cambiado de posición, porque no lo hizo. Su respaldo a Bonilla es una postura que ha mantenido desde hace tiempo. Lo que llamó la atención fue el momento en que decidió hacerla pública, apenas una semana después de haber dejado su responsabilidad dentro del Gobierno del Estado.
Blanco también ha mantenido desde hace tiempo su respaldo a César Jáuregui para la candidatura a la Presidencia Municipal de Chihuahua. Esa postura es conocida y no apareció ahora como consecuencia de su salida.
Políticamente, resulta inevitable que su respaldo a Jáuregui sea leído dentro de la disputa interna del PAN y que algunos puedan relacionarlo con las circunstancias de su salida, aunque no existe una confirmación de que esa haya sido la razón.
Lo que sí dejó claro Blanco es que, pese a las diferencias que puedan existir dentro del partido, él mantiene una postura de unidad. Su mensaje fue directo. Está con Bonilla para la gubernatura y considera que el PAN debe seguir sumando y mantenerse unido.
Mientras Marco Bonilla andaba en la Ciudad de México dando entrevistas a medios nacionales y comenzando de lleno con su nueva etapa política, en la capital de Chihuahua quedó registrada su ausencia como alcalde durante la sesión de Cabildo.
Ante ese vacío, los integrantes del Ayuntamiento tuvieron que elegir a la regidora priista Ana Lilia Orozco para ocupar temporalmente el lugar de Bonilla. La propuesta fue sometida a votación y aprobada por mayoría.
La escena resulta llamativa porque ocurre justo cuando Bonilla ya comenzó a moverse públicamente como uno de los protagonistas del proceso político estatal. Desde la Ciudad de México confirmó además que será hasta octubre cuando solicite licencia como presidente municipal.
Es decir, mientras su actividad política comienza a tomar una dimensión nacional y ya cuenta con una responsabilidad dentro del PAN como coordinador, Bonilla todavía mantiene la presidencia municipal y continuará en el cargo hasta que concrete su licencia.
Ese punto ha sido cuestionado desde Morena, particularmente por Cruz Pérez Cuéllar, quien solicitó licencia desde hace más de dos meses para concentrarse en su aspiración dentro de Morena. El contraste está en que Bonilla ha decidido llevar su separación del cargo hasta octubre.
Y ahí aparece uno de los aspectos más cuestionables de esta etapa. Bonilla ya tiene una responsabilidad partidista, ya comenzó con entrevistas y actividad política fuera del estado, pero la licencia como alcalde todavía tendrá que esperar.
Mientras él inicia su odisea política desde la Ciudad de México, en Chihuahua capital ya fue necesario cubrir el vacío que dejó en la sesión de Cabildo. Por ahora, la fecha que puso sobre la mesa para dejar formalmente el cargo es octubre.
