¿Logrará nacer el MCPRIAN en Chihuahua?
Maru Campos ya vio el abandono del aeropuerto de Creel
Bonilla arma su foto nacional para el Quinto Informe
Si Morena ya le puso nombre a la posible alianza entre Movimiento Ciudadano, PRI y PAN —el famoso MCPRIAN—, Alejandro “Alito” Moreno llegó a Chihuahua a demostrar que, al menos desde el PRI, la criatura sí quieren que nazca.
Y no llegó precisamente a pedir permiso.
El dirigente nacional del PRI fue enfático durante su visita al estado al señalar que el PAN por sí solo no puede ganar la elección en Chihuahua y que las encuestas así lo demuestran. Pero también lanzó otro mensaje todavía más directo. Si Movimiento Ciudadano decide competir solo, en lugar de ayudar a la oposición terminaría restándole votos y, con ello, haciéndole el favor a Morena.
Por eso “Alito” fue más allá y puso la vara bastante alta. Partido político que no haga alianza o no se sume a una coalición, dijo, es un esquirol de Morena.
Con esa declaración, el priista prácticamente convirtió la alianza en una prueba de lealtad opositora. O se unen, o cargan con la etiqueta de estar ayudando a Morena.
Pero la parte interesante vino cuando Alito dejó claro que no venía solamente a hablar con los dirigentes partidistas.
Dijo que se reuniría con la gobernadora María Eugenia Campos Galván, aunque ella niegue que ese encuentro vaya a darse en los términos planteados por el dirigente priista.
Y aquí es donde la pelota se pone interesante.
Porque si el PAN es quien lleva mano en Chihuahua y Marco Bonilla ha dicho que trae la instrucción del Comité Ejecutivo Nacional panista para concretar alianzas, Alito Moreno llegó y, en los hechos, brincó esa escala para poner sobre la mesa directamente a la gobernadora.
No fue precisamente un detalle menor.
Ahora habrá que escuchar qué dice Maru Campos y, sobre todo, qué confirma o qué desmiente. De esa versión puede salir una fotografía mucho más clara de cómo se está cocinando —o no— el acuerdo opositor.
¿Se reunieron? ¿Hablaron de la alianza? ¿Estuvo la candidatura de Marco Bonilla sobre la mesa? ¿O la gobernadora simplemente pateará la pelota hacia el propio Bonilla y la dirigencia panista?
Por lo pronto, Alito dejó algo bastante claro. Si Marco Bonilla termina siendo el candidato de la coalición, el PRI está dispuesto a apoyarlo con todo.
Y tampoco es que el dirigente priista haya llegado a Chihuahua a repartir abrazos.
En el caso de la alcaldía de Chihuahua fue todavía más específico. Cada partido, dijo, deberá vivir sus propios procesos internos, pero el candidato que finalmente salga tendrá que ser un perfil fuerte, con respaldo y capaz de sumar a la candidatura de Bonilla, si ésta finalmente se concreta, pero al final tendrán que sentarse a negociar quién suma y quién resta.
Y en esa mesa el PRI ya llegó con fichas.
Alito Moreno tomó protesta a más de mil defensores priistas, una estructura que el propio partido presume como muestra de un priísmo unido y pujante y que representa parte de la fuerza con la que pretende llegar a una eventual negociación.
Porque, seamos claros, esos más de mil defensores no solamente son una fotografía de músculo partidista.
Son también una ficha de negociación.
No necesariamente porque todos vayan a ser candidatos, sino porque representan estructura, aspiraciones y espacios que el PRI puede poner sobre la mesa cuando llegue el momento de repartir candidaturas.
Y ahí está justamente la jugada.
El PRI ya levantó la mano antes que otros y ya presentó sus cartas. Más de mil defensores que, a final de cuentas, son aspirantes a un cargo de elección popular para el proceso de 2027.
Porque una alianza se puede anunciar en una conferencia de prensa.
Pero para que nazca el MCPRIAN, primero van a tener que ponerse de acuerdo en algo mucho más complicado.
¿Quién se queda con qué?
El problema del aeropuerto de Creel ya llegó a las manos de quien puede poner orden.
La gobernadora María Eugenia Campos Galván estuvo hace más de una semana en Creel, en el municipio de Bocoyna, y durante esa visita acudió a las instalaciones del aeropuerto que alguna vez fue presentado como uno de los grandes proyectos para detonar el turismo y la conectividad de la Sierra Tarahumara.
Y, según trascendió, la impresión no fue precisamente alentadora.
La gobernadora pudo comprobar personalmente las condiciones en las que se encuentra actualmente el aeropuerto. Un escenario que, por cierto, Chihuahua en Directo ya había documentado previamente tanto en columnas como en notas periodísticas.
La diferencia es que ahora el reclamo ya no está solamente en los medios ni entre los empresarios y habitantes de la región.
Maru Campos ya lo vio.
Y eso cambia la dimensión del asunto.
Porque durante mucho tiempo se ha hablado de la importancia del aeropuerto de Creel para convertir a la Sierra Tarahumara en un destino turístico con mayor conectividad, pero la realidad es que el proyecto terminó perdiendo buena parte del impulso con el que comenzó.
Hoy, en cambio, el aeropuerto luce lejos de aquel proyecto que prometía convertirse en detonante turístico.
Y ahora la gobernadora tendrá que empezar a preguntar qué pasó.
Porque en su visita, al conocer las condiciones del lugar, habría surgido la necesidad de revisar quién está atendiendo realmente este proyecto y por qué se encuentra en la situación actual.
De entrada, la explicación apunta hacia las áreas responsables del aeropuerto y ahí aparece el nombre de Raúl Zabre Ochoa, quien ha hecho declaraciones bastante cuestionables sobre la situación turística de Creel y la inseguridad que enfrenta la región.
El funcionario ha reconocido que la violencia representa un obstáculo para el turismo e incluso señaló que “lo que no ayuda son los muertos”. También sostuvo que, mientras Creel continúe en las condiciones actuales, difícilmente puede considerarse un verdadero destino turístico.
El problema es que una cosa es reconocer la realidad y otra muy distinta es asumir la responsabilidad de cambiarla.
Porque precisamente para eso existen las dependencias encargadas del desarrollo económico y turístico.
Y ahora que Maru Campos ya estuvo ahí y pudo comprobarlo directamente, el tema inevitablemente tendrá que llegar a una próxima atención a medios.
Será interesante escuchar qué tiene que decir la gobernadora sobre el aeropuerto de Creel.
Si habrá una intervención directa.
Si habrá cambios.
Y, sobre todo, quién tendrá que explicar por qué un proyecto que fue presentado como estratégico para la Sierra terminó prácticamente detenido.
Porque aquí ya no hay mucho que investigar desde lejos.
La gobernadora ya fue, lo vio y ahora le toca preguntar qué pasó.
Marco Bonilla no solamente prepara su Quinto Informe de Gobierno. También prepara la fotografía política.
El alcalde de Chihuahua confirmó parte de la lista de figuras nacionales que estarán el próximo viernes 4 de septiembre en Expo Chihuahua, y la alineación no pasa precisamente desapercibida.
Entre los confirmados aparecen Kenia López Rabadán, la excandidata presidencial Josefina Vázquez Mota, la gobernadora de Aguascalientes, Tere Jiménez, y el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez.
También estará el senador Ricardo Anaya, además del coordinador de los diputados federales del PAN y el presidente nacional de Acción Nacional.
Es decir, Bonilla no llegará solo a presumir obras, programas y resultados de cinco años de administración municipal. Llegará acompañado de buena parte del panismo nacional.
Y en política, las fotografías también hablan.
